Espectáculo
Nuevo encuentro literario del Ateneo Insular en marzo
El Ateneo Insular celebró un encuentro literario el Día Mundial de la Poesía, donde fueron estudiadas obras de los poetas Elidenia Velásquez, Martina Soriano, Rafael Concepción Brito, Zuly Taveras y Miguel Ángel Lugo.
El Centro de Espiritualidad San Juan de la Cruz se vistió de gala doblemente pues los patronos del Movimiento Interiorista, o Interiorismo, son San Juan De la Cruz y Santa Teresa de Jesús, además de que algunos han sugerido que también se incluya al gran San Agustín.
Los “poetas de la sensibilidad”
![[object HTMLTextAreaElement]](https://resources.diariolibre.com/images/2026/04/08/interioristas-durante-las-jornadas-foto-ateneo-insular-d7dd70f5.jpg)
El maestro y líder del Interiorismo Bruno Rosario Candelier definió en la primera sesión a los “poetas de la sensibilidad” y de ellos se estudiaron las siguientes obras:
Alas del viento, poemario de Rafael Concepción Brito, fue presentada por William Acevedo Fernández, quien manifestó que «Alas del viento tiene una estética que sugiere algo delicado y sutil, evoca imágenes de autonomía y pasión, conecta con la naturaleza y sus elementos; el simbolismo en los poemas representa aspiraciones o deseos».
De ese mismo poemario, Bruno Rosario Candelier indicó:
- «El poeta vegano canta lo que la realidad sensorial le inspira y expresa lo que la realidad suprasensible le sugiere y, en tal virtud, asume la naturaleza de lo viviente a la luz del ambiente que refleja en sus manifestaciones sensoriales, pues desde el nacimiento del alba hasta la llegada del ocaso, el mundo refleja una melodía consentida del sentido que fluye en el alma de los poetas que cantan el primor de lo viviente, que es una manera de testimoniar al Padre de la Creación un sentimiento de veneración al Altísimo en virtud de que somos sus criaturas pensantes».
De Lotos de luz, poemario de Zuly Taveras de Jesús, Rosario Candelier afirmó que nuestra poeta «tiene un singular entusiasmo».
Y agregó: «Y ya decían los antiguos griegos que el significado de entusiasmo viene de la expresión En Theos, que significa ‘estar en Dios’, dotación que entraña la posesión de un sentimiento divino en cuya virtud vive el gozo de la vida, el encanto de la creación y el sentimiento de lo divino. El entusiasmo de Zuly Taveras fluye en sus versos, vive en su alma y permea su creación».
Evelyn Ramos Miranda también presentó un estudio sobre Lotos de luz de Zuly Taveras.
El teólogo interiorista Luis Quezada Pérez estudió Reflejos iridiscentes, poemario de Miguel Ángel Lugo, dándole a este poemario la «bienvenida al parnaso dominicano»:
- «Estamos ante un poemario que muestra o refleja los colores del arco iris, que brilla y produce destellos líricos de gran alcance filosófico, pues su centellar poético es de carácter epistemológico y su brillo lírico tiene una gran iluminación filosófica. Bienvenido, Reflejos iridiscentes, al parnaso dominicano».
Encuentro literario del Ateneo Insular dedicado a la obra de Lorenny Solano y René Peguero Rodríguez
Los “poetas de la conciencia”
![[object HTMLTextAreaElement]](https://resources.diariolibre.com/images/2026/04/08/bruno-rosario-candelier-entrega-diploma-a-martina-soriano-der-junto-a-carmen-perez-valerio-4ba87e8c.jpg)
Quezada Pérez también estudió Oscura luz, de Elidenia Velásquez, definida en la sesión vespertina como “poetas de la conciencia”.
Así lo dijo el teólogo: «La riqueza se esconde a través del juego de luces que el poemario sabe utilizar. Cada uno de los 63 poemas es una joya exquisita, un tónico que fortalece el alma y nos hace volar alto a horizontes insospechados. Es siempre la luz la que nos permitirá ver, conocer y acoplarnos al ser que la misma poeta vislumbra como misterio insondable».
Bruno Rosario Candelier estudió, además, Archipiélago de sueños, poemario de Martina Soriano.
A manera de diálogo secreto con el lector de su estudio, platicó este también poeta interiorista:
«Convertir en imágenes lo que sentimos y valoramos es un acto de transmutación de lo sensorial y lo conceptual para alumbrar la forma y la sustancia de la creación verbal que llamamos poesía, como lo siente y expresa Martina Soriano en Archipiélago de sueños (Santo Domingo, Santuario, 2024), una obra poética formalizada en versos y estrofas con belleza sensorial y sentido conceptual».
Apuntó que «desde Homero hasta nuestros días los diferentes pueblos y culturas han contado con creadores de poesía y ficción para recrear el caudal de intuiciones y conceptos expresados con belleza y sentido en el arte que edifica el saber que ilumina y el fulgor que emociona».
«Cada poema es una variante del poema primordial formalizado en la Creación original del Creador del mundo. Y, en tal virtud, cada nueva obra es una réplica de la primera creación. Por eso nuestra obra se suma al proyecto original del Padre de la Creación. En nuestra obra se plasma la función del Logos que recibimos de la Divinidad».
Fue tierno y concluyente cuando dijo: «Para crear hemos de sentir el fluir de lo viviente, captar la belleza de los datos sensoriales y el sentido de los efluvios interiores, como lo perciben y recrean pensadores y poetas, iluminados y contemplativos, profetas y místicos cuando entran en contacto con la esencia de las cosas o con las irradiaciones estelares de los mundos sutiles».
Kenia Mata Vega también estudió este poemario de Martina Soriano.
Martina Soriano recibió de parte del Ateneo Insular y de manos de su fundador un diploma de reconocimiento por sus aportes a la belleza de las palabras, al arte de la creación verbal y al atavío literario de los años del Interiorismo.
El Ateneo Insular celebró un encuentro literario el Día Mundial de la Poesía, donde fueron estudiadas obras de los poetas Elidenia Velásquez, Martina Soriano, Rafael Concepción Brito, Zuly Taveras y Miguel Ángel Lugo.El Centro de Espiritualidad San Juan de la Cruz se vistió de gala doblemente pues los patronos del Movimiento Interiorista, o Interiorismo, son San Juan De la Cruz y Santa Teresa de Jesús, además de que algunos han sugerido que también se incluya al gran San Agustín.Los “poetas de la sensibilidad” https://resources.diariolibre.com/images/2026/04/08/interioristas-durante-las-jornadas-foto-ateneo-insular-d7dd70f5.jpgInterioristas durante las jornadas. (ATENEO INSULAR)El maestro y líder del Interiorismo Bruno Rosario Candelier definió en la primera sesión a los “poetas de la sensibilidad” y de ellos se estudiaron las siguientes obras:Alas del viento, poemario de Rafael Concepción Brito, fue presentada por William Acevedo Fernández, quien manifestó que «Alas del viento tiene una estética que sugiere algo delicado y sutil, evoca imágenes de autonomía y pasión, conecta con la naturaleza y sus elementos; el simbolismo en los poemas representa aspiraciones o deseos».De ese mismo poemario, Bruno Rosario Candelier indicó: «El poeta vegano canta lo que la realidad sensorial le inspira y expresa lo que la realidad suprasensible le sugiere y, en tal virtud, asume la naturaleza de lo viviente a la luz del ambiente que refleja en sus manifestaciones sensoriales, pues desde el nacimiento del alba hasta la llegada del ocaso, el mundo refleja una melodía consentida del sentido que fluye en el alma de los poetas que cantan el primor de lo viviente, que es una manera de testimoniar al Padre de la Creación un sentimiento de veneración al Altísimo en virtud de que somos sus criaturas pensantes».De Lotos de luz, poemario de Zuly Taveras de Jesús, Rosario Candelier afirmó que nuestra poeta «tiene un singular entusiasmo». Y agregó: «Y ya decían los antiguos griegos que el significado de entusiasmo viene de la expresión En Theos, que significa ‘estar en Dios’, dotación que entraña la posesión de un sentimiento divino en cuya virtud vive el gozo de la vida, el encanto de la creación y el sentimiento de lo divino. El entusiasmo de Zuly Taveras fluye en sus versos, vive en su alma y permea su creación». Evelyn Ramos Miranda también presentó un estudio sobre Lotos de luz de Zuly Taveras.El teólogo interiorista Luis Quezada Pérez estudió Reflejos iridiscentes, poemario de Miguel Ángel Lugo, dándole a este poemario la «bienvenida al parnaso dominicano»: «Estamos ante un poemario que muestra o refleja los colores del arco iris, que brilla y produce destellos líricos de gran alcance filosófico, pues su centellar poético es de carácter epistemológico y su brillo lírico tiene una gran iluminación filosófica. Bienvenido, Reflejos iridiscentes, al parnaso dominicano». Te puede interesar Encuentro literario del Ateneo Insular dedicado a la obra de Lorenny Solano y René Peguero Rodríguez Los “poetas de la conciencia”https://resources.diariolibre.com/images/2026/04/08/bruno-rosario-candelier-entrega-diploma-a-martina-soriano-der-junto-a-carmen-perez-valerio-4ba87e8c.jpgBruno Rosario Candelier entrega un diploma a Martina Soriano junto a Carmen Pe´rez Valerio. (ATENEO INSULAR)Quezada Pérez también estudió Oscura luz, de Elidenia Velásquez, definida en la sesión vespertina como “poetas de la conciencia”. Así lo dijo el teólogo: «La riqueza se esconde a través del juego de luces que el poemario sabe utilizar. Cada uno de los 63 poemas es una joya exquisita, un tónico que fortalece el alma y nos hace volar alto a horizontes insospechados. Es siempre la luz la que nos permitirá ver, conocer y acoplarnos al ser que la misma poeta vislumbra como misterio insondable».Bruno Rosario Candelier estudió, además, Archipiélago de sueños, poemario de Martina Soriano. A manera de diálogo secreto con el lector de su estudio, platicó este también poeta interiorista: «Convertir en imágenes lo que sentimos y valoramos es un acto de transmutación de lo sensorial y lo conceptual para alumbrar la forma y la sustancia de la creación verbal que llamamos poesía, como lo siente y expresa Martina Soriano en Archipiélago de sueños (Santo Domingo, Santuario, 2024), una obra poética formalizada en versos y estrofas con belleza sensorial y sentido conceptual».Apuntó que «desde Homero hasta nuestros días los diferentes pueblos y culturas han contado con creadores de poesía y ficción para recrear el caudal de intuiciones y conceptos expresados con belleza y sentido en el arte que edifica el saber que ilumina y el fulgor que emociona».«Cada poema es una variante del poema primordial formalizado en la Creación original del Creador del mundo. Y, en tal virtud, cada nueva obra es una réplica de la primera creación. Por eso nuestra obra se suma al proyecto original del Padre de la Creación. En nuestra obra se plasma la función del Logos que recibimos de la Divinidad».Fue tierno y concluyente cuando dijo: «Para crear hemos de sentir el fluir de lo viviente, captar la belleza de los datos sensoriales y el sentido de los efluvios interiores, como lo perciben y recrean pensadores y poetas, iluminados y contemplativos, profetas y místicos cuando entran en contacto con la esencia de las cosas o con las irradiaciones estelares de los mundos sutiles». Kenia Mata Vega también estudió este poemario de Martina Soriano.Martina Soriano recibió de parte del Ateneo Insular y de manos de su fundador un diploma de reconocimiento por sus aportes a la belleza de las palabras, al arte de la creación verbal y al atavío literario de los años del Interiorismo. 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