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Las lesiones no dan tregua a Víctor Robles
Los Mariners colocaron el miércoles al jardinero Víctor Robles en la lista de lesionados de 10 días por una distensión en el pectoral derecho.
Seattle subió al infielder/outfielder Connor Joe desde Triple-A Tacoma y trasladó al lanzador derecho Carlos Vargas de la lista de lesionados de 15 días a la de 60 días en movimientos correspondientes.
Robles, de 28 años, quien se perdió la mayor parte de la temporada pasada por una dislocación de hombro, batea para .231 (3 hits en 13 turnos) con una carrera impulsada y una base robada en cinco juegos esta temporada. Su designación en la lista es retroactiva al martes.
Joe, de 33 años, firmó con los Mariners como agente libre en febrero. Está bateando .235 (8 hits en 34 turnos) con un jonrón y cuatro carreras impulsadas en nueve juegos con Tacoma esta temporada.
Vargas, de 26 años, ingresó a la lista de lesionados de 15 días el 27 de marzo por una distensión en el dorsal derecho. Tuvo marca de 5-5 con efectividad de 3.97 en 70 apariciones como relevista con los Mariners la temporada pasada.
La campaña de 2024 representó el renacer definitivo para Víctor Robles, tras ser dejado en libertad por los Nacionales de Washington en mayo. Al unirse a los Marineros de Seattle, el dominicano se transformó en una bujía ofensiva inmediata, registrando un promedio de bateo de .328 con 30 bases robadas en apenas 77 encuentros con el equipo.
Su impacto fue tan profundo que los Marineros no dudaron en asegurarlo con una extensión de contrato por dos años y US$ 9.75 millones en agosto, tras liderar al club con un OPS de .860 y una tasa de ponches de apenas el 16.8%, convirtiéndose en el primer bate indiscutible de la alineación.
Sin embargo, el 2025 fue un año para el olvido debido a la mala fortuna física. Apenas en el inicio de la temporada, el 6 de abril ante San Francisco, Robles sufrió una dislocación del hombro izquierdo al realizar una espectacular atrapada contra la red, lo que lo mantuvo fuera de acción por 119 juegos.
A su regreso en agosto, su ritmo se vio nuevamente interrumpido por una suspensión de siete juegos tras un incidente en las menores donde arrojó un bate a un lanzador rival.
Terminó la zafra participando en solo 32 juegos, con un promedio de .245 y apenas un cuadrangular, dejando a la fanaticada de Seattle a la espera de que pueda recuperar su versión estelar.
