Espectáculo
Día Mundial de la Salud: la clave está en prevenir
Cada 7 de abril, la Organización Mundial de la Salud convoca al mundo a detenerse y reflexionar sobre cómo vivimos y qué hacemos para cuidar nuestra salud.
En un contexto dominado por el estrés constante, la inactividad física y estilos de vida poco saludables, se hace evidente que el incremento del cáncer en todo el mundo continúa siendo uno de los principales retos para la salud pública.
La doctora Jazmín García, radioncóloga del Centro de Radioterapia Integral (Radonic), recuerda que “la salud no es solo la ausencia de enfermedad. Es un estado de equilibrio físico, mental y social, y hoy vivimos en un constante desequilibrio que muchas veces hemos normalizado”.
Ese desequilibrio se traduce en factores de riesgo modificables que repercuten directamente en la incidencia del cáncer.
Según la OMS, entre el 30 % y el 50 % de los cánceres podrían prevenirse. El tabaquismo, la obesidad, el consumo excesivo de alcohol, una alimentación poco saludable y la falta de actividad física son causas evitables y están detrás de buena parte del incremento de casos.
Además, el envejecimiento poblacional contribuye a que el número absoluto de diagnósticos aumente en todo el mundo.
“El cáncer no es únicamente una cuestión genética ni de mala suerte. Nuestros hábitos, lo que comemos, cómo dormimos, cuánto nos movemos y cómo gestionamos el estrés, influyen directamente en nuestro riesgo”, explica la especialista.
Frente a ello, las estrategias de prevención se vuelven fundamentales: evitar el tabaco, mantener un peso saludable, optar por una alimentación balanceada, realizar actividad física de forma regular, limitar el alcohol y participar en programas de vacunación y detección temprana son medidas respaldadas por la evidencia científica.
“Prevenir no significa tener control absoluto, pero sí reducir significativamente el riesgo. Es una inversión en salud que empieza mucho antes de que aparezca cualquier síntoma”, subraya García.
También recuerda que la conversación sobre salud debe abarcar más que lo físico: “Necesitamos hablar de salud mental, de descanso, de calidad de vida. No todo es enfermedad, pero todo influye”.
Pequeños pasos, grandes resultados
- Este Día Mundial de la Salud el mensaje es claro: cuidar la salud no es un acto aislado ni esporádico, es una práctica diaria, individual y colectiva.
- Adoptar hábitos más saludables puede cambiar el curso de muchas enfermedades, incluido el cáncer. Empezar hoy, con pequeños cambios sostenidos, es la mejor inversión para un futuro más sano.
Desayuno: la pequeña gran arma para cuidar tu salud
Cada 7 de abril, la Organización Mundial de la Salud convoca al mundo a detenerse y reflexionar sobre cómo vivimos y qué hacemos para cuidar nuestra salud. En un contexto dominado por el estrés constante, la inactividad física y estilos de vida poco saludables, se hace evidente que el incremento del cáncer en todo el mundo continúa siendo uno de los principales retos para la salud pública.La doctora Jazmín García, radioncóloga del Centro de Radioterapia Integral (Radonic), recuerda que “la salud no es solo la ausencia de enfermedad. Es un estado de equilibrio físico, mental y social, y hoy vivimos en un constante desequilibrio que muchas veces hemos normalizado”. Ese desequilibrio se traduce en factores de riesgo modificables que repercuten directamente en la incidencia del cáncer.Según la OMS, entre el 30 % y el 50 % de los cánceres podrían prevenirse. El tabaquismo, la obesidad, el consumo excesivo de alcohol, una alimentación poco saludable y la falta de actividad física son causas evitables y están detrás de buena parte del incremento de casos. Además, el envejecimiento poblacional contribuye a que el número absoluto de diagnósticos aumente en todo el mundo.“El cáncer no es únicamente una cuestión genética ni de mala suerte. Nuestros hábitos, lo que comemos, cómo dormimos, cuánto nos movemos y cómo gestionamos el estrés, influyen directamente en nuestro riesgo”, explica la especialista. Frente a ello, las estrategias de prevención se vuelven fundamentales: evitar el tabaco, mantener un peso saludable, optar por una alimentación balanceada, realizar actividad física de forma regular, limitar el alcohol y participar en programas de vacunación y detección temprana son medidas respaldadas por la evidencia científica.“Prevenir no significa tener control absoluto, pero sí reducir significativamente el riesgo. Es una inversión en salud que empieza mucho antes de que aparezca cualquier síntoma”, subraya García. También recuerda que la conversación sobre salud debe abarcar más que lo físico: “Necesitamos hablar de salud mental, de descanso, de calidad de vida. No todo es enfermedad, pero todo influye”.Pequeños pasos, grandes resultados Este Día Mundial de la Salud el mensaje es claro: cuidar la salud no es un acto aislado ni esporádico, es una práctica diaria, individual y colectiva. Adoptar hábitos más saludables puede cambiar el curso de muchas enfermedades, incluido el cáncer. Empezar hoy, con pequeños cambios sostenidos, es la mejor inversión para un futuro más sano. Te puede interesar Desayuno: la pequeña gran arma para cuidar tu salud Revista, Buena vida, Diario Libre, Santo Domingo, Salud, Cáncer, radioterapia, Día Mundial de la Salud
