Espectáculo
Conjuntivitis: lo que debes saber para protegerte
En el trabajo, en la escuela o en la universidad, cada vez es más común escuchar a alguien decir que tiene los ojos rojos o hinchados.
Los casos de conjuntivitis parecen ir en aumento en el país, especialmente en espacios donde el contacto cercano es constante, lo que ha llevado a los especialistas a hacer un llamado a reconocer los síntomas a tiempo y adoptar medidas para prevenir su propagación.
El enrojecimiento ocular es una de las molestias más frecuentes, pero también una de las más malinterpretadas. Detrás de unos ojos irritados puede haber distintas causas. Así lo explica la oftalmóloga Claridanea García, quien explica que el primer paso siempre es entender el origen del problema.
“En toda medicina lo más importante es partir de la historia clínica de cómo aparecieron los síntomas y por ahí uno puede guiarse sobre si es una o la otra”, señala la especialista. Este análisis inicial permite orientar el diagnóstico entre los tres tipos más frecuentes de conjuntivitis: viral, bacteriana o alérgica.
En el caso de la conjuntivitis viral, suele existir un antecedente claro. “Muchas veces, antes de que se presenten los síntomas oculares, el paciente tiene historia de unos días antes haber padecido un proceso viral de vías respiratorias, gripe, catarro, algo así”, refiere García.
Además, este tipo de conjuntivitis suele comenzar en un solo ojo y, en cuestión de 24 a 48 horas, afectar ambos. Las secreciones son blanquecinas y es común que el paciente despierte con los ojos pegados.
La conjuntivitis bacteriana es más frecuente en niños y está asociada al contacto directo. “Es por lo regular unilateral y las secreciones son verde amarillentas y en exceso; muchísimas secreciones”, detalla.
Las conjuntivitis alérgicas, por otro lado, tienden a presentarse en ambos ojos desde el inicio, con menos secreción y una apariencia más acuosa. Este tipo está estrechamente relacionado con factores ambientales, especialmente en personas sensibles al polen u otros alérgenos.
Sin importar los síntomas, el diagnóstico definitivo lo realiza el especialista mediante evaluación clínica. “Cuando el oftalmólogo evalúa cómo están los ojos, por cómo se presenta, si hay folículos, si hay papilas, por la forma del párpado, nos orienta hacia si es viral, bacteriana o alérgica”, explica.

No hay que automedicarse
Uno de los errores más comunes es la automedicación. García advierte que esto puede dificultar el diagnóstico.
- “El paciente tan pronto tiene ojos rojos no debe de automedicarse, eso está mal porque muchas veces cuando el paciente va a la farmacia lo que le venden es un vasoconstrictor, quequita los rojos, pero no porque está quitando la conjuntivitis”.
Antes de acudir a consulta, lo único recomendable es el uso de lubricantes o lágrimas artificiales para aliviar las molestias. En cuanto a la duración, “por lo regular la conjuntivitis dura de 5 a 7 días”, aunque esto depende de su causa.
Es importante estar atentos a señales de alerta. “Cuando vemos que la molestia se va agravando y si la visión va disminuyendo también puede que se trate no solamente de una conjuntivitis, sino de una queratoconjuntivitis”, advierte. Esta condición implica una inflamación más profunda y requiere atención médica inmediata.
En cuanto a los factores estacionales, las alergias juegan un papel importante. “En los pacientes alérgicos al polen en primavera va a hacer que estos cuadros se presenten con mayor frecuencia”, indica, recomendando acudir a un alergólogo en casos recurrentes.
Cómo prevenirla
- Aunque muchas personas creen que la conjuntivitis se contagia “por el aire”, esto es un mito. La transmisión ocurre principalmente por contacto directo, por lo que es importante evitar saludar con besos, abrazos o dar la mano a alguien con síntomas visibles como ojos rojos o secreción.
- Si hay un caso en casa, lo más recomendable es separar los objetos personales. Toallas, pañuelos y fundas de almohada deben ser de uso individual para evitar la propagación.
- Además, el lavado frecuente de manos es fundamental. Se recomienda hacerlo durante al menos 20 segundos con agua y jabón, especialmente después de tocarse el rostro o superficies de uso común. En caso de no tener acceso inmediato, el uso de gel antibacterial o alcohol es una alternativa efectiva.
Aumentan los casos de conjuntivitis viral en las consultas oftalmológicas
En el trabajo, en la escuela o en la universidad, cada vez es más común escuchar a alguien decir que tiene los ojos rojos o hinchados. Los casos de conjuntivitis parecen ir en aumento en el país, especialmente en espacios donde el contacto cercano es constante, lo que ha llevado a los especialistas a hacer un llamado a reconocer los síntomas a tiempo y adoptar medidas para prevenir su propagación.El enrojecimiento ocular es una de las molestias más frecuentes, pero también una de las más malinterpretadas. Detrás de unos ojos irritados puede haber distintas causas. Así lo explica la oftalmóloga Claridanea García, quien explica que el primer paso siempre es entender el origen del problema.“En toda medicina lo más importante es partir de la historia clínica de cómo aparecieron los síntomas y por ahí uno puede guiarse sobre si es una o la otra”, señala la especialista. Este análisis inicial permite orientar el diagnóstico entre los tres tipos más frecuentes de conjuntivitis: viral, bacteriana o alérgica.En el caso de la conjuntivitis viral, suele existir un antecedente claro. “Muchas veces, antes de que se presenten los síntomas oculares, el paciente tiene historia de unos días antes haber padecido un proceso viral de vías respiratorias, gripe, catarro, algo así”, refiere García.Además, este tipo de conjuntivitis suele comenzar en un solo ojo y, en cuestión de 24 a 48 horas, afectar ambos. Las secreciones son blanquecinas y es común que el paciente despierte con los ojos pegados.La conjuntivitis bacteriana es más frecuente en niños y está asociada al contacto directo. “Es por lo regular unilateral y las secreciones son verde amarillentas y en exceso; muchísimas secreciones”, detalla.Las conjuntivitis alérgicas, por otro lado, tienden a presentarse en ambos ojos desde el inicio, con menos secreción y una apariencia más acuosa. Este tipo está estrechamente relacionado con factores ambientales, especialmente en personas sensibles al polen u otros alérgenos.Sin importar los síntomas, el diagnóstico definitivo lo realiza el especialista mediante evaluación clínica. “Cuando el oftalmólogo evalúa cómo están los ojos, por cómo se presenta, si hay folículos, si hay papilas, por la forma del párpado, nos orienta hacia si es viral, bacteriana o alérgica”, explica.https://resources.diariolibre.com/images/2026/03/27/gota-ojos-3db5472c.jpgNo hay que automedicarseUno de los errores más comunes es la automedicación. García advierte que esto puede dificultar el diagnóstico. “El paciente tan pronto tiene ojos rojos no debe de automedicarse, eso está mal porque muchas veces cuando el paciente va a la farmacia lo que le venden es un vasoconstrictor, quequita los rojos, pero no porque está quitando la conjuntivitis”.Antes de acudir a consulta, lo único recomendable es el uso de lubricantes o lágrimas artificiales para aliviar las molestias. En cuanto a la duración, “por lo regular la conjuntivitis dura de 5 a 7 días”, aunque esto depende de su causa.Es importante estar atentos a señales de alerta. “Cuando vemos que la molestia se va agravando y si la visión va disminuyendo también puede que se trate no solamente de una conjuntivitis, sino de una queratoconjuntivitis”, advierte. Esta condición implica una inflamación más profunda y requiere atención médica inmediata.En cuanto a los factores estacionales, las alergias juegan un papel importante. “En los pacientes alérgicos al polen en primavera va a hacer que estos cuadros se presenten con mayor frecuencia”, indica, recomendando acudir a un alergólogo en casos recurrentes.Cómo prevenirla Aunque muchas personas creen que la conjuntivitis se contagia “por el aire”, esto es un mito. La transmisión ocurre principalmente por contacto directo, por lo que es importante evitar saludar con besos, abrazos o dar la mano a alguien con síntomas visibles como ojos rojos o secreción. Si hay un caso en casa, lo más recomendable es separar los objetos personales. Toallas, pañuelos y fundas de almohada deben ser de uso individual para evitar la propagación. Además, el lavado frecuente de manos es fundamental. Se recomienda hacerlo durante al menos 20 segundos con agua y jabón, especialmente después de tocarse el rostro o superficies de uso común. En caso de no tener acceso inmediato, el uso de gel antibacterial o alcohol es una alternativa efectiva. Te puede interesar Aumentan los casos de conjuntivitis viral en las consultas oftalmológicas Revista, Buena vida, Laura Ortiz Güichardo, Santo Domingo, Salud, Oftalmología, Conjuntivitis
