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Un submarino soviético hundido lleva décadas liberando material radiactivo al océano

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<p>A casi dos kilómetros bajo la superficie del mar de Noruega&comma; en oscuridad permanente y bajo una presión aplastante&comma; yace desde hace casi cuatro décadas el submarino soviético K-278 Komsomolets&colon; uno de los vestigios más inquietantes <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;guerra-fr&percnt;C3&percnt;ADa&sol;t-46032688">de la Guerra Fría&period; <&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p>Con él reposan un reactor nuclear y dos torpedos con ojivas nucleares&period; Y&comma; según muestra ahora <a rel&equals;"noopener follow" target&equals;"&lowbar;blank" class&equals;"external-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;pnas&period;org&sol;doi&sol;10&period;1073&sol;pnas&period;2520144123" title&equals;"Enlace externo — un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences &lpar;PNAS&rpar;&comma;">un estudio publicado en <em>Proceedings of the National Academy of Sciences<&sol;em> &lpar;PNAS&rpar;&comma;<&sol;a> el reactor sigue emitiendo <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;jap&percnt;C3&percnt;B3n-es-seguro-verter-al-oc&percnt;C3&percnt;A9ano-agua-radiactiva-tratada-de-fukushima&sol;a-66145409">material radiactivo<&sol;a> al entorno marino desde hace décadas&period;<&sol;p>&NewLine;<h2><strong>El submarino nuclear que se hundió en 1989 <&sol;strong><&sol;h2>&NewLine;<p>El Komsomolets era un submarino singular&colon; el único de ataque nuclear construido con un casco interior y exterior de aleación <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;hito-m&percnt;C3&percnt;A9dico-australiano-vive-m&percnt;C3&percnt;A1s-de-100-d&percnt;C3&percnt;ADas-con-coraz&percnt;C3&percnt;B3n-de-titanio&sol;a-71997245">de titanio&comma;<&sol;a> una característica que le permitía alcanzar profundidades inaccesibles para cualquier otra embarcación de su época&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Su historia terminó el 7 de abril de 1989&period; Un incendio en el compartimento trasero se transformó en un soplete alimentado por el aire comprimido de una tubería rota&period; De los 69 tripulantes&comma; solo 27 sobrevivieron&period; Y lo que quedó en el fondo del mar no fue solo un naufragio&comma; sino el inicio de un riesgo radiactivo a largo plazo&period;<&sol;p>&NewLine;<h2><strong>Un ROV documenta las fugas radiactivas <&sol;strong><&sol;h2>&NewLine;<p>Durante décadas&comma; la vigilancia del pecio se hizo principalmente desde buques de superficie&period; Pero en julio de 2019&comma; investigadores noruegos enviaron un vehículo operado a distancia &lpar;ROV&rpar; llamado Ægir 6000 directamente al lugar&period; En cuatro inmersiones&comma; el ROV recogió muestras de agua&comma; sedimentos y organismos marinos&comma; y documentó el estado del submarino con sonar y video&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Las cámaras permitieron observar directamente algo que investigaciones anteriores ya habían detectado indirectamente&colon; emisiones visibles procedentes del interior del submarino&period; Los escapes se originaban en diferentes puntos del casco&comma; como una ventilación del reactor y una estructura metálica adyacente&period; No eran continuas&comma; sino intermitentes&comma; pero indicaban que el reactor seguía liberando <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;radioactividad&sol;t-41488703">radionucleidos al océano&period;<&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p>Recopilar esos datos en 2019 fue una cosa&period; Analizarlos en profundidad&comma; otra&period; Ahora&comma; el estudio que publica el equipo liderado por el radioecólogo Justin Gwynn&comma; de la Autoridad Noruega de Radiación y Seguridad Nuclear&comma; presenta el análisis completo de los datos recogidos durante aquella misión&colon; una evaluación de las fugas&comma; sus posibles puntos de origen y sus efectos en el ecosistema del fondo marino&period;<&sol;p>&NewLine;<h2><strong>Radiactividad elevada cerca del reactor&comma; impacto local limitado <&sol;strong><&sol;h2>&NewLine;<p>Las conclusiones son preocupantes en cuanto a las cifras&comma; aunque relativamente tranquilizadoras en cuanto al impacto real&period; Según el estudio&comma; las muestras tomadas junto al conducto de ventilación revelaron niveles de estroncio-90 y cesio-137 que alcanzaban concentraciones hasta 400&period;000 y 800&period;000 veces superiores&comma; respectivamente&comma; a los valores habituales en el mar de Noruega&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Los análisis de plutonio y uranio indican además que el combustible nuclear contenido en el reactor está sufriendo un proceso continuo de corrosión&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Sin embargo&comma; a pocos metros del submarino&comma; esos radionucleidos se diluyen rápidamente en el agua que rodea al pecio&period; Los sedimentos&comma; esponjas&comma; corales y anémonas que viven sobre el pecio muestran niveles solo ligeramente elevados de cesio&comma; sin deformidades ni daños visibles&period; Y los programas de monitorización no han detectado concentraciones inusuales de radionucleidos artificiales en el mar de Noruega&period;<&sol;p>&NewLine;<p>"Las emisiones del reactor se han producido durante más de 30 años&comma; pero hay pocos indicios de acumulación de radionucleidos en el entorno cercano al submarino&comma; ya que los radionucleidos liberados parecen diluirse rápidamente en el agua de mar circundante"&comma; concluyen los investigadores en su estudio&period;<&sol;p>&NewLine;<h2><strong>Una amenaza contenida&comma; pero aún bajo vigilancia <&sol;strong><&sol;h2>&NewLine;<p>Una de las sorpresas del análisis es el buen estado de reparaciones realizadas en 1994&period; Ante la evidencia de que las ojivas nucleares estaban expuestas al océano&comma; la Rusia de <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;yeltsin-boris&sol;t-45733705">Boris Yeltsin<&sol;a> envió un equipo que selló los tubos lanzatorpedos con tapones de titanio y reforzó otras zonas comprometidas&period; Treinta años después&comma; esos parches siguen en pie&colon; no se ha detectado plutonio procedente de las ojivas en el entorno cercano&period;<&sol;p>&NewLine;<p>"Fue un esfuerzo increíble&comma; especialmente teniendo en cuenta la situación en que se encontraba el país a principios de los 90&&num;8243&semi;&comma; explicó a <em>Gizmodo <&sol;em>Svetlana Savranskaya&comma; directora de programas sobre Rusia del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Según Savranskaya&comma; tanto <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;mija&percnt;C3&percnt;ADl-gorbachov&sol;t-62980668">Mijaíl Gorbachov<&sol;a> como Yeltsin querían ser vistos como actores internacionales responsables y habían aprendido <a class&equals;"internal-link" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;dw&period;com&sol;es&sol;chern&percnt;C3&percnt;B3bil&sol;t-36580459">de Chernóbil<&sol;a> que el secretismo no ayudaba&period; Rusia siguió compartiendo datos de monitorización y especificaciones técnicas con Noruega incluso durante los años de mayor crisis económica&period;<&sol;p>&NewLine;<figure class&equals;"placeholder-image master&lowbar;landscape big"><img data-format&equals;"MASTER&lowbar;LANDSCAPE" data-id&equals;"49555884" data-url&equals;"https&colon;&sol;&sol;static&period;dw&period;com&sol;image&sol;49555884&lowbar;&dollar;formatId&period;jpg" data-aspect-ratio&equals;"16&sol;9" alt&equals;"El ROV Ægir 6000 documentó emisiones radiactivas del Komsomolets en el fondo del mar de Noruega en 2019&period;" src&equals;"image&sol;gif&semi;base64&comma;R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw&equals;&equals;" &sol;><figcaption class&equals;"img-caption">El ROV Ægir 6000 documentó emisiones radiactivas del Komsomolets en el fondo del mar de Noruega en 2019&period;<small class&equals;"copyright">Imagen&colon; Stine Hommedal&sol;Institute of Marine Research Norway<&sol;small><&sol;figcaption><&sol;figure>&NewLine;<p>Pero el cuadro que dibuja el estudio es el de una amenaza contenida&comma; no neutralizada&period; El Komsomolets sigue hundido en el fondo del mar&comma; y su integridad estructural solo puede deteriorarse con el tiempo&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Los investigadores señalan que se necesita más investigación para entender los mecanismos exactos de las fugas&comma; los procesos de corrosión dentro del reactor y qué pasará con el material nuclear restante a medida que el pecio continúe degradándose&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Gwynn señaló que su equipo querría enviar más ROVs –o incluso sumergibles tripulados– de vuelta al Komsomolets para comprender por qué las fugas parecen variar con el tiempo&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Por otra parte&comma; retirar el submarino por completo sigue sin ser una opción viable&period; El propio Gwynn explicó a <em>Gizmodo <&sol;em>que cualquier operación de rescate podría provocar una fuga a la atmósfera con un impacto en tierra "probablemente mucho mayor y a más largo plazo" que el escenario actual&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Por ahora&comma; la vigilancia continua sigue siendo la principal estrategia de gestión del problema&period; El Komsomolets lleva casi 37 años en las profundidades y seguirá allí durante mucho tiempo&period;<&sol;p>&NewLine;<p> <&sol;p>&NewLine;

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