Ciencia y Tecnología
Tras 114 años un escaneo del Titanic muestra un dato clave sobre su tripulación: la valentía con la que luchó hasta el final
La del Titanic es una historia con muchas fechas. Está la de la firma que hizo posible su construcción, en julio de 1908, la de su botadura, a finales de mayo de 1911, y la del inicio de su viaje inaugural, el 10 de abril de 1912. La más famosa de todas es sin embargo la más trágica y la que lo ha convertido en una leyenda: el 14 de abril de 1912. Ese día, minutos antes de medianoche, el flamante buque de White Star Line colisionó con un iceberg frente a las costas de Terranova. El impacto fue tan brutal que el buque tardó solo unas horas en hundirse.
Ahora, más de un siglo después, el Titanic escribe otro nuevo capítulo. Uno que nos permite comprender el arrojo con el que actuó su tripulación.
¿Qué ha pasado? Que la ciencia nos ha regalado una perspectiva nueva y fascinante del Titanic. Aunque los restos del transatlántico descansan a unos 3.800 metros de profundidad, en las gélidas aguas del Atlántico, un grupo de investigadores a realizado un exhaustivo mapeo 3D del pecio con el que han podido generar un 'gemelo digital'. Una copia única hasta la fecha.
El trabajo lo realizó Magellan Ltd durante el verano de 2022 con ayuda de sumergibles controlados a distancia. Durante más de 200 horas un equipo de expertos analizó el pedio de arriba abajo y produjo más de 700.000 imágenes tomadas desde diferentes ángulos. Gracias a ellas disponemos de una réplica 3D que ya se ha utilizado para el documental ’Titanic: la resurrección digital', de National Geographic y Atlantic Productions y estrenado el año pasado.
¿Por qué es importante? Primero porque nos ofrece una visión única del pecio, lo que abre a su vez un mundo de posibilidades para los investigadores. En palabras de Rebecca Morelle y Alison Francis, de la BBC, el escaneado permite observar el transatlántico "como si se hubiera drenado el agua" que lo rodea.
Quizás parezca una simple anécdota, pero a pesar de la enorme atención que ha generado y la cantidad de estudios dedicados al Titanic a lo largo de los últimos años aún no se han resuelto todas las incógnitas que rodean su hundimiento.
"Todavía quedan preguntas, cuestiones básicas que necesitan respuesta", reconoce a la BBC News Parks Stephenson, experto en la historia del buque. El modelo 3-D es importante porque permite a investigadores ir un paso más allá, abandonar el terreno de las especulaciones y las teorías para basarse en pruebas, algo que hasta ahora resultaba complicado por el entorno en la que descansa el pecio. Su profundidad, temperatura y falta de luz se lo ha puesto muy difícil a los investigadores, que han tenido que conformarse con imágenes fragmentadas.
¿Y qué nos muestra? De todo. Desde la estructura del barco, partido en dos durante el hundimiento, hasta detalles mucho más minuciosos. Por ejemplo, el número de series de una de las hélices, los daños en la cubierta donde viajaban los botes salvavidas o incluso los escombros diseminados a su alrededor.
"Hay que cartografiar cada centímetro cuadrado incluso las partes menos interesantes. Por ejemplo, en el campo de escombros hay que cartografiar el barro. Resulta necesario para rellenar los huecos entre todos esos objetos", confesaba en 2023 a la BBC Gerhard Seiffert, miembro de la expedición.

¿Ha servido de algo? Sí. Gracias a todo el material recabado y simulaciones por ordenador, los expertos han confirmado que probablemente lo que precipitó el hundimiento fueron las perforaciones que aún se aprecian en el casco.
Es solo una de las muchas pistas recabadas por los investigadores y que, aunque puedan parecer menores, completan la crónica del pecio. Por ejemplo, el escaneo de un ojo de buey destrozado durante la colisión confirma a los historiadores que el hielo entró en algunos camarotes. Otra conclusión relevante, lograda gracias a modelos computacionales, es que el impacto con el iceberg dejó una serie de perforaciones que se prolongaron en línea recta a lo largo del casco.
¿Podemos ir más allá? De nuevo la respuesta es 'sí'. El escaneado ha permitido a los investigadores 'colarse' dentro del propio buque, desvelando parte de los misterios de la crónica interna del hundimiento. Uno de los capítulos más fascinantes lo deja la sala de calderas. Los expertos se centraron en concreto en una de sus instalaciones, situada en la parte trasera de la sección de popa, justo donde el barco se partió al sumergirse, lo que ha facilitado su escaneo.
De nuevo podría parecer una curiosidad, pero no es así: los expertos han encontrado pruebas de que parte de las calderas seguían funcionando cuando se sumergieron en las aguas heladas del Atlántico. Y eso es importante. Nos cuenta una historia de sacrificio y valentía sobre las últimas horas del Titanic.
¿Qué historia? Durante su labor los investigadores dieron con dos pistas. Una es la que comentábamos antes: que al menos parte de las calderas nunca dejaron de funcionar, algo que puede deducirse por su estado. La otra la dejó una válvula situada sobre la cubierta de la sección de popa. El escaneado 3-D revela que está abierta, lo que sugiere que probablemente el sistema que generaba electricidad en el buque se mantuvo operativo en los momentos más trágicos.
¿Importa eso? Mucho. La actividad de las calderas permitió seguir generando electricidad y esta, a su vez, hizo posible que los tripulantes dispusiesen de luz cuando buscaban la forma de salvar la vida. Si tenemos en cuenta que el impacto con el iceberg se produjo en plena noche y que el Titanic se hundió de madrugada no es un detalle menor. Más iluminación se tradujo probablemente en mayores posibilidades de que los pasajeros pudieran subirse a botes y sobrevivir.
¿Tan importante fue? "Mantuvieron las luces y la electricidad funcionando hasta el final para dar tiempo a la tripulación a botar botes salvavidas de forma segura con algo de luz y no en una completa oscuridad", reflexiona Stephenson. "Consiguieron contener el caos el mayor tiempo posible. Y todo eso estaba de representado en esa válvula de vapor que se encontraba en la popa".
¿Cómo fue posible? Si todos esos datos resultan fascinantes es porque el sistema de calderas, el flujo vapor, el suministro eléctrico, la iluminación… no se mantuvieron activos durante el hundimiento porque sí. Los historiadores creen que siguió funcionando gracias a un equipo de ingenieros dirigidos por Joseph Bell, operarios que no dejaron de alimentar los hornos con carbón y garantizaron que la oscuridad no complica aún más la evacuación del transatlántico.
Las pistas logradas por los historiadores están en sintonía además con los testimonios de testigos que aseguran que los ingenieros del buque no pararon de trabajar y las luces siguieron encendidas hasta el último momento. No salió gratis. El equipo de Bell falleció durante el desastre. Su sacrificio ofreció algo de luz en la oscuridad… en un sentido simbólico y totalmente literal.
Imágenes | Wikipedia
–
La noticia
Tras 114 años un escaneo del Titanic muestra un dato clave sobre su tripulación: la valentía con la que luchó hasta el final
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
.
La del Titanic es una historia con muchas fechas. Está la de la firma que hizo posible su construcción, en julio de 1908, la de su botadura, a finales de mayo de 1911, y la del inicio de su viaje inaugural, el 10 de abril de 1912. La más famosa de todas es sin embargo la más trágica y la que lo ha convertido en una leyenda: el 14 de abril de 1912. Ese día, minutos antes de medianoche, el flamante buque de White Star Line colisionó con un iceberg frente a las costas de Terranova. El impacto fue tan brutal que el buque tardó solo unas horas en hundirse.
Ahora, más de un siglo después, el Titanic escribe otro nuevo capítulo. Uno que nos permite comprender el arrojo con el que actuó su tripulación.
¿Qué ha pasado? Que la ciencia nos ha regalado una perspectiva nueva y fascinante del Titanic. Aunque los restos del transatlántico descansan a unos 3.800 metros de profundidad, en las gélidas aguas del Atlántico, un grupo de investigadores a realizado un exhaustivo mapeo 3D del pecio con el que han podido generar un 'gemelo digital'. Una copia única hasta la fecha.
El trabajo lo realizó Magellan Ltd durante el verano de 2022 con ayuda de sumergibles controlados a distancia. Durante más de 200 horas un equipo de expertos analizó el pedio de arriba abajo y produjo más de 700.000 imágenes tomadas desde diferentes ángulos. Gracias a ellas disponemos de una réplica 3D que ya se ha utilizado para el documental 'Titanic: la resurrección digital', de National Geographic y Atlantic Productions y estrenado el año pasado.
En Xataka
Una inmersión al Titanic trae dos sorpresas. Un tesoro y la confirmación de que la escena más famosa de la peli es imposible
¿Por qué es importante? Primero porque nos ofrece una visión única del pecio, lo que abre a su vez un mundo de posibilidades para los investigadores. En palabras de Rebecca Morelle y Alison Francis, de la BBC, el escaneado permite observar el transatlántico "como si se hubiera drenado el agua" que lo rodea.
Quizás parezca una simple anécdota, pero a pesar de la enorme atención que ha generado y la cantidad de estudios dedicados al Titanic a lo largo de los últimos años aún no se han resuelto todas las incógnitas que rodean su hundimiento.
"Todavía quedan preguntas, cuestiones básicas que necesitan respuesta", reconoce a la BBC News Parks Stephenson, experto en la historia del buque. El modelo 3-D es importante porque permite a investigadores ir un paso más allá, abandonar el terreno de las especulaciones y las teorías para basarse en pruebas, algo que hasta ahora resultaba complicado por el entorno en la que descansa el pecio. Su profundidad, temperatura y falta de luz se lo ha puesto muy difícil a los investigadores, que han tenido que conformarse con imágenes fragmentadas.
¿Y qué nos muestra? De todo. Desde la estructura del barco, partido en dos durante el hundimiento, hasta detalles mucho más minuciosos. Por ejemplo, el número de series de una de las hélices, los daños en la cubierta donde viajaban los botes salvavidas o incluso los escombros diseminados a su alrededor.
"Hay que cartografiar cada centímetro cuadrado incluso las partes menos interesantes. Por ejemplo, en el campo de escombros hay que cartografiar el barro. Resulta necesario para rellenar los huecos entre todos esos objetos", confesaba en 2023 a la BBC Gerhard Seiffert, miembro de la expedición.
¿Ha servido de algo? Sí. Gracias a todo el material recabado y simulaciones por ordenador, los expertos han confirmado que probablemente lo que precipitó el hundimiento fueron las perforaciones que aún se aprecian en el casco.
Es solo una de las muchas pistas recabadas por los investigadores y que, aunque puedan parecer menores, completan la crónica del pecio. Por ejemplo, el escaneo de un ojo de buey destrozado durante la colisión confirma a los historiadores que el hielo entró en algunos camarotes. Otra conclusión relevante, lograda gracias a modelos computacionales, es que el impacto con el iceberg dejó una serie de perforaciones que se prolongaron en línea recta a lo largo del casco.
¿Podemos ir más allá? De nuevo la respuesta es 'sí'. El escaneado ha permitido a los investigadores 'colarse' dentro del propio buque, desvelando parte de los misterios de la crónica interna del hundimiento. Uno de los capítulos más fascinantes lo deja la sala de calderas. Los expertos se centraron en concreto en una de sus instalaciones, situada en la parte trasera de la sección de popa, justo donde el barco se partió al sumergirse, lo que ha facilitado su escaneo.
De nuevo podría parecer una curiosidad, pero no es así: los expertos han encontrado pruebas de que parte de las calderas seguían funcionando cuando se sumergieron en las aguas heladas del Atlántico. Y eso es importante. Nos cuenta una historia de sacrificio y valentía sobre las últimas horas del Titanic.
En Xataka
La historia más sorprendente de la tragedia del Titanic no es la del buque o su pasaje. Es la del iceberg que lo hundió
¿Qué historia? Durante su labor los investigadores dieron con dos pistas. Una es la que comentábamos antes: que al menos parte de las calderas nunca dejaron de funcionar, algo que puede deducirse por su estado. La otra la dejó una válvula situada sobre la cubierta de la sección de popa. El escaneado 3-D revela que está abierta, lo que sugiere que probablemente el sistema que generaba electricidad en el buque se mantuvo operativo en los momentos más trágicos.
¿Importa eso? Mucho. La actividad de las calderas permitió seguir generando electricidad y esta, a su vez, hizo posible que los tripulantes dispusiesen de luz cuando buscaban la forma de salvar la vida. Si tenemos en cuenta que el impacto con el iceberg se produjo en plena noche y que el Titanic se hundió de madrugada no es un detalle menor. Más iluminación se tradujo probablemente en mayores posibilidades de que los pasajeros pudieran subirse a botes y sobrevivir.
¿Tan importante fue? "Mantuvieron las luces y la electricidad funcionando hasta el final para dar tiempo a la tripulación a botar botes salvavidas de forma segura con algo de luz y no en una completa oscuridad", reflexiona Stephenson. "Consiguieron contener el caos el mayor tiempo posible. Y todo eso estaba de representado en esa válvula de vapor que se encontraba en la popa".
¿Cómo fue posible? Si todos esos datos resultan fascinantes es porque el sistema de calderas, el flujo vapor, el suministro eléctrico, la iluminación… no se mantuvieron activos durante el hundimiento porque sí. Los historiadores creen que siguió funcionando gracias a un equipo de ingenieros dirigidos por Joseph Bell, operarios que no dejaron de alimentar los hornos con carbón y garantizaron que la oscuridad no complica aún más la evacuación del transatlántico.
Las pistas logradas por los historiadores están en sintonía además con los testimonios de testigos que aseguran que los ingenieros del buque no pararon de trabajar y las luces siguieron encendidas hasta el último momento. No salió gratis. El equipo de Bell falleció durante el desastre. Su sacrificio ofreció algo de luz en la oscuridad… en un sentido simbólico y totalmente literal.
Imágenes | Wikipedia
En Xataka | La peor catástrofe de la historia moderna de España ocurrió en 1893 en Santander. Y la causó un barco lleno de dinamita
– La noticia
Tras 114 años un escaneo del Titanic muestra un dato clave sobre su tripulación: la valentía con la que luchó hasta el final
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
.


