Espectáculo
¿Qué tipo de gastador eres?
<p>Según cómo utilizas tu dinero te puedes clasificar en una de las <strong>cinco categorías</strong> que pondré a continuación. Lo más importante es conocer las consecuencias que tiene serlo. </p>
<p>También te diré <strong>algunos tips</strong> por si deseas cambiar alguna situación que no te esté siendo de conveniencia.</p>
<article class="border-t border-b py-5 mb-5 component nota-incrustada"> <span class="block mb-2"><strong>Te puede interesar</strong></span> </p>
<h2><a href="https://www.diariolibre.com/revista/columnistas/2026/03/13/patrimonio-cuanto-debo-tener-para-que-trabaje-para-mi/3468202?utm_source=relacionadas&;utm_medium=nota&;utm_campaign=relacionadas" title="¿Cuánto debe ser mi patrimonio para que él trabaje para mí?">¿Cuánto debe ser mi patrimonio para que él trabaje para mí?</a></h2>
</article>
<h2>Tipo de <strong>gastador</strong></h2>
<ul>
<li><strong>El desprendido</strong>: Por lo general, tener dinero no tiene mucha importancia para este tipo de personas. Mira a los que no son generosos como tacaños y les causan alergia. Se rodean de personas que son como ellos, o los envuelven los que se aprovechan de su ligereza en el gasto. Puede ser que busquen ganar algo con invitar. Ya sea el favor de ser aceptados en un grupo o conseguir llamar la atención de una persona que de otra manera piensan que no se fijaría en ellos. Tarde o temprano entran en deudas. Mientras más ganan, más se endeudan. Excusas para seguir igual hay muchas. Quien desee salir de tal círculo vicioso debe buscar ayuda para descubrir qué le hace gastar y tomar medidas asertivas para cerrar el derroche.</li>
<li><strong>El alpinista</strong>: Piensa que teniendo un teléfono caro o un vehículo costoso puede subir de estatus. La tecnología o la moda pueden ser parte de sus temas favoritos. Tanto para hablar, como para usar. Tienden a convertirse en compradores impulsivos y todo lo justifican. La relación entre tener y subir de estatus no está demostrada. Aunque uno se sienta que pertenece, la verdad es que solo puede ser observador en esa clase a la que desea impresionar. Recoger deudas y sanarse de la compra impulsiva le puede llevar a tener una vida menos estresante y crear un patrimonio para el futuro.</li>
<li><strong>El libre</strong>: Va gastando libremente de acuerdo a lo que tiene disponible. Si le llaman para salir y tiene dinero o la tarjeta aguanta, se va. No se pierde una fiesta porque su lema es: “La vida es ahora”. No lleva presupuesto porque sería coartar su propia libertad. No quiere ver a cuánto ascienden sus deudas, eso no es importante mientras pueda seguir la vida que lleva. Una consolidación de deudas le lleva a estar nuevamente holgado, hasta que el tiempo lo ahoga nuevamente. Le sugiero que se discipline para poder usar el dinero que paga de intereses en construir una verdadera mejor calidad de vida. </li>
<li><strong>El futurista</strong>: Piensa que cada centavo no gastado debe ser invertido para conseguir un futuro en el que pueda vivir tranquilamente. Trata de aprovechar cada centavo que va a gastar. Compara el valor de lo que adquirirá con su costo en dinero. Las deudas les causan urticaria. Debe tener mucho cuidado en no vivir bien su presente por sobredimensionar lo que necesita para el futuro. Un buen equilibrio es fantástico para vivir bien cada día.</li>
<li><strong>El miedoso</strong>: Es un ahorrador compulsivo. Tiene miedo de un próximo presente sin nada para vivir. Ahorran para comprar algo más adelante y, al llegar el momento, les da trabajo sacar de su ahorro para concretar la adquisición. Hasta piensan en esperar tener más dinero. Aunque lleguen a tener el patrimonio suficiente para vivir sin la necesidad de trabajar, siguen trabajando por el miedo a que no sea suficiente o que algo les pase y pierdan su patrimonio.</li>
</ul>
<p>Es <strong>bueno reconocerse</strong> y actuar de manera que uno no tenga miedos y no corra riesgos innecesarios. Debemos utilizar cada centavo ganado para vivir el hoy y construir un mejor mañana.</p>
<p></p>
<p></p>
<p>​Según cómo utilizas tu dinero te puedes clasificar en una de las cinco categorías que pondré a continuación. Lo más importante es conocer las consecuencias que tiene serlo. También te diré algunos tips por si deseas cambiar alguna situación que no te esté siendo de conveniencia. Te puede interesar ¿Cuánto debe ser mi patrimonio para que él trabaje para mí? Tipo de gastador El desprendido: Por lo general, tener dinero no tiene mucha importancia para este tipo de personas. Mira a los que no son generosos como tacaños y les causan alergia. Se rodean de personas que son como ellos, o los envuelven los que se aprovechan de su ligereza en el gasto. Puede ser que busquen ganar algo con invitar. Ya sea el favor de ser aceptados en un grupo o conseguir llamar la atención de una persona que de otra manera piensan que no se fijaría en ellos. Tarde o temprano entran en deudas. Mientras más ganan, más se endeudan. Excusas para seguir igual hay muchas. Quien desee salir de tal círculo vicioso debe buscar ayuda para descubrir qué le hace gastar y tomar medidas asertivas para cerrar el derroche. El alpinista: Piensa que teniendo un teléfono caro o un vehículo costoso puede subir de estatus. La tecnología o la moda pueden ser parte de sus temas favoritos. Tanto para hablar, como para usar. Tienden a convertirse en compradores impulsivos y todo lo justifican. La relación entre tener y subir de estatus no está demostrada. Aunque uno se sienta que pertenece, la verdad es que solo puede ser observador en esa clase a la que desea impresionar. Recoger deudas y sanarse de la compra impulsiva le puede llevar a tener una vida menos estresante y crear un patrimonio para el futuro. El libre: Va gastando libremente de acuerdo a lo que tiene disponible. Si le llaman para salir y tiene dinero o la tarjeta aguanta, se va. No se pierde una fiesta porque su lema es: “La vida es ahora”. No lleva presupuesto porque sería coartar su propia libertad. No quiere ver a cuánto ascienden sus deudas, eso no es importante mientras pueda seguir la vida que lleva. Una consolidación de deudas le lleva a estar nuevamente holgado, hasta que el tiempo lo ahoga nuevamente. Le sugiero que se discipline para poder usar el dinero que paga de intereses en construir una verdadera mejor calidad de vida. El futurista: Piensa que cada centavo no gastado debe ser invertido para conseguir un futuro en el que pueda vivir tranquilamente. Trata de aprovechar cada centavo que va a gastar. Compara el valor de lo que adquirirá con su costo en dinero. Las deudas les causan urticaria. Debe tener mucho cuidado en no vivir bien su presente por sobredimensionar lo que necesita para el futuro. Un buen equilibrio es fantástico para vivir bien cada día. El miedoso: Es un ahorrador compulsivo. Tiene miedo de un próximo presente sin nada para vivir. Ahorran para comprar algo más adelante y, al llegar el momento, les da trabajo sacar de su ahorro para concretar la adquisición. Hasta piensan en esperar tener más dinero. Aunque lleguen a tener el patrimonio suficiente para vivir sin la necesidad de trabajar, siguen trabajando por el miedo a que no sea suficiente o que algo les pase y pierdan su patrimonio.Es bueno reconocerse y actuar de manera que uno no tenga miedos y no corra riesgos innecesarios. Debemos utilizar cada centavo ganado para vivir el hoy y construir un mejor mañana. Revista, columnistas, Diego Sosa, Santo Domingo, Finanzas personales, Consumo, gastador </p>