Economía

¿Un regulador transversal? Los límites en política de competencia

Published

on

<p>&ZeroWidthSpace;<&sol;p>&NewLine;<p>El anteproyecto de Ley Orgánica Antimonopolio y de Competencia Económica propone una transformación del rol del Estado en la supervisión de los mercados&period; Entre sus innovaciones está la ampliación de las facultades de la autoridad de competencia&comma; incluyendo la de incidir de forma transversal en todos los sectores económicos&period; Este enfoque busca coherencia regulatoria&comma; pero plantea interrogantes sobre sus límites&period;<&sol;p>&NewLine;<p>La competencia es un principio básico en cualquier economía moderna&period; Sin embargo&comma; los mercados no son homogéneos ni responden a una única lógica regulatoria&period; Sectores como el financiero&comma; de seguros o mercado de valores operan bajo esquemas técnicos diseñados para atender riesgos que trascienden la dinámica competitiva&period;<&sol;p>&NewLine;<p>En estos sectores&comma; la regulación no solo persigue eficiencia económica&comma; también&comma; y quizás hasta más fundamental&comma; la estabilidad sistémica&period; Variables como solvencia&comma; liquidez y gestión de riesgos ocupan un lugar central en la toma de decisiones regulatorias&period; En ese contexto&comma; la competencia es un objetivo relevante pero no dominante&period;<&sol;p>&NewLine;<p>El anteproyecto otorga a la autoridad de competencia facultades para interactuar con reguladores sectoriales&period; Esto incluye la emisión de informes&comma; recomendaciones y&comma; en ciertos casos&comma; pronunciamientos con efectos relevantes sobre la actividad regulatoria&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Pero&comma; la superposición de competencias es una fuente clásica de incertidumbre jurídica&period; Cuando múltiples autoridades inciden sobre una misma materia&comma; los agentes económicos enfrentan reglas menos claras y potencialmente contradictorias&period;<&sol;p>&NewLine;<p>En economías como la dominicana&comma; este riesgo adquiere mayor relevancia&period; Muchos sectores están altamente regulados y dependen de marcos institucionales estables para atraer capital&period; La introducción de un regulador transversal con amplias facultades puede alterar ese equilibrio&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Otro elemento crítico es la especialización técnica&period; Los reguladores sectoriales han desarrollado capacidades para entender las dinámicas propias de los mercados&period; Pretender que una autoridad generalista replique ese nivel de conocimiento en todos los sectores resulta difícilmente alcanzable&period;<&sol;p>&NewLine;<p>La tendencia internacional no apunta a la centralización absoluta de funciones regulatorias&period; Por el contrario&comma; muchos sistemas privilegian esquemas de coordinación entre autoridades&comma; donde la competencia actúa como criterio relevante&comma; pero no excluyente&period; Este enfoque permite preservar la especialización sin sacrificar la coherencia&period;<&sol;p>&NewLine;<p>El riesgo del modelo propuesto es que desplace ese balance hacia una lógica de jerarquía&comma; y podría terminar imponiendo criterios uniformes sobre realidades sectoriales distintas&period; No se trata de restar importancia a la política de competencia&period; Su rol es fundamental para prevenir abusos de poder de mercado&period; Pero su efectividad depende de su capacidad de coexistir con otros objetivos regulatorios igualmente legítimos&period;<&sol;p>&NewLine;<p>La modernización del derecho de la competencia es una oportunidad para fortalecer el entorno económico&period; Sin embargo&comma; ese fortalecimiento debe evitar la concentración excesiva de poder regulatorio en un solo ente&period; En materia institucional&comma; el equilibrio suele ser más eficiente que la centralización&period;<&sol;p>&NewLine;<p> <&sol;p>&NewLine;

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Trending

Copyright 2025 ERM Digital. Todos los derechos reservados.