Economía
Inflación, memoria corta y cara dura
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<p>Es fascinante ver cómo a nuestros políticos les da amnesia selectiva en cuanto cruzan la puerta de salida del Palacio. Ahora, con el Medio Oriente ardiendo y los precios por las nubes, los mismos que ayer firmaban decretos con la mirada perdida, hoy se transforman en iluminados de la economía.</p>
<p>Es un espectáculo digno de un circo romano: critican las medidas del Gobierno como si el mercado mundial fuera una pulpería que se arregla con buena voluntad y no con variables que ellos mismos no supieron manejar.</p>
<p>Juegan con la ignorancia ajena porque confían en que el ciudadano promedio tiene la memoria de un pez dorado. Se rasgan las vestiduras por la inflación, olvidando que cuando ellos tenían el sartén por el mango, el mango estaba roto y el aceite quemado. Es el eterno retorno de la hipocresía electoral: fingir demencia sobre cómo funciona el Estado.</p>
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