Ciencia y Tecnología
Creíamos que imprimir una pistola en 3D ya era inquietante. Ahora alguien ha dado un paso más con un “misil” casero guiado
Hablar de impresión 3D ya no es hablar solo de prototipos o de entornos industriales. En los últimos años, esta tecnología se ha ido consolidando como una herramienta al alcance de entusiastas y creadores que pueden diseñar y fabricar objetos complejos desde casa con relativa facilidad. Esa accesibilidad ha ampliado las posibilidades de uso, pero también ha abierto debates sobre sus límites, especialmente cuando se cruza con el desarrollo de armas. Los precedentes de pistolas impresas en 3D llevan tiempo sobre la mesa, y ahora un nuevo proyecto vuelve a empujar ese debate hacia un terreno todavía más delicado.
El salto inquietante. Lo que ha puesto ahora el foco sobre esta cuestión es un vídeo de apenas cinco minutos en el que el aficionado Alisher Khojayev muestra un prototipo que recuerda, al menos en su planteamiento, a los sistemas portátiles de misiles antiaéreos. El proyecto incluye un lanzador, un proyectil y varios sistemas electrónicos diseñados para asistir en el guiado.
Qué es lo que enseña. En términos prácticos, lo que Khojayev muestra es un conjunto dividido en tres partes que el creador presenta como un sistema coordinado. El lanzador actúa como base del sistema, el proyectil concentra buena parte de los componentes impresos en 3D, y un nodo adicional con cámara puede incorporarse para reforzar el seguimiento.

Cómo plantea el sistema. La arquitectura que propone el proyecto se basa en enlazar varios dispositivos mediante una red inalámbrica que coordina el flujo de datos. El primer paso consiste en conectar el lanzador con un ordenador de control a través de WiFi, que analiza la información recibida y calcula la trayectoria. En una segunda fase, el proyectil pasa a formar parte de esa red y recibe instrucciones para ajustar su orientación mediante superficies móviles. El sistema combina microcontroladores ESP32 con sensores como GPS, barómetro, brújula y una unidad de medición inercial para estimar variables como velocidad y posición.
El dato del coste. El proyecto no solo se presenta como una demostración técnica, sino también como un ejercicio de bajo coste. Según el creador, todo el sistema puede ensamblarse por unos 96 dólares a partir de componentes comerciales y piezas impresas en 3D. Eso, por supuesto, no significa que cualquiera pueda fabricar algo parecido en casa, entre otras cosas porque un desarrollo así probablemente sería ilegal en muchas partes del mundo. Pero sí deja una lectura más amplia: la impresión 3D está reduciendo barreras y costes en una variedad creciente de proyectos.
Imágenes | Alisher Khojayev
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La noticia
Creíamos que imprimir una pistola en 3D ya era inquietante. Ahora alguien ha dado un paso más con un “misil” casero guiado
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Marquez
.
Hablar de impresión 3D ya no es hablar solo de prototipos o de entornos industriales. En los últimos años, esta tecnología se ha ido consolidando como una herramienta al alcance de entusiastas y creadores que pueden diseñar y fabricar objetos complejos desde casa con relativa facilidad. Esa accesibilidad ha ampliado las posibilidades de uso, pero también ha abierto debates sobre sus límites, especialmente cuando se cruza con el desarrollo de armas. Los precedentes de pistolas impresas en 3D llevan tiempo sobre la mesa, y ahora un nuevo proyecto vuelve a empujar ese debate hacia un terreno todavía más delicado.
El salto inquietante. Lo que ha puesto ahora el foco sobre esta cuestión es un vídeo de apenas cinco minutos en el que el aficionado Alisher Khojayev muestra un prototipo que recuerda, al menos en su planteamiento, a los sistemas portátiles de misiles antiaéreos. El proyecto incluye un lanzador, un proyectil y varios sistemas electrónicos diseñados para asistir en el guiado.
Qué es lo que enseña. En términos prácticos, lo que Khojayev muestra es un conjunto dividido en tres partes que el creador presenta como un sistema coordinado. El lanzador actúa como base del sistema, el proyectil concentra buena parte de los componentes impresos en 3D, y un nodo adicional con cámara puede incorporarse para reforzar el seguimiento.
Cómo plantea el sistema. La arquitectura que propone el proyecto se basa en enlazar varios dispositivos mediante una red inalámbrica que coordina el flujo de datos. El primer paso consiste en conectar el lanzador con un ordenador de control a través de WiFi, que analiza la información recibida y calcula la trayectoria. En una segunda fase, el proyectil pasa a formar parte de esa red y recibe instrucciones para ajustar su orientación mediante superficies móviles. El sistema combina microcontroladores ESP32 con sensores como GPS, barómetro, brújula y una unidad de medición inercial para estimar variables como velocidad y posición.
En Xataka
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– La noticia
Creíamos que imprimir una pistola en 3D ya era inquietante. Ahora alguien ha dado un paso más con un “misil” casero guiado
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Marquez
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