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Economía

Evergo inaugura estación de carga junto a TotalEnergies en Santo Domingo

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La empresa Evergo, filial de InterEnergy Group, inauguró en Santo Domingo una estación de carga ultrarrápida con una inversión cercana a US$1 millón, como parte de su estrategia de expansión de infraestructura en República Dominicana y del desarrollo de un modelo de transición energética.

La estación, ubicada en la avenida Tiradentes esquina Roberto Pastoriza, en el Distrito Nacional, cuenta con cuatro cargadores de 300 kW, con capacidad para atender hasta ocho vehículos de manera simultánea.

La infraestructura alcanza una potencia total de 1.2 megavatios, lo que la posiciona dentro de las instalaciones de mayor capacidad en la red local.

El gerente país de InterEnergy, Oscar San Martín, explicó que la inversión abarca tanto los equipos como las obras necesarias para su operación. “El proyecto, entre cargadores, hardware e interconexión, ronda el millón de dólares”, indicó a elDinero.

El desarrollo se ejecutó en alianza con TotalEnergies, bajo un esquema en el que la empresa energética aportó el espacio físico y facilidades, mientras Evergo asumió la infraestructura eléctrica, las obras civiles y la instalación de los cargadores.

San Martín explicó que uno de los principales retos fue la disponibilidad de potencia en la zona, lo que implicó coordinación con Edesur Dominicana para viabilizar la interconexión.

Expansión de la red

La apertura de esta estación forma parte de una red que supera los 500 puntos de carga en el país, y que continúa en proceso de expansión. El ejecutivo indicó que este punto servirá como piloto para evaluar su desempeño en términos de uso, lo que determinará futuras ampliaciones.

El proyecto cuenta con el apoyo de Carlos Marí y Carlos José Martí, principales ejecutivos de MARTÍ, socia local de TotalEnergies. Ambos ejecutivos expresaron su disposición de a seguir apoyando este tipo de proyectos que aportan a la sostenibilidad y convergencia energética.

“Si el punto se desenvuelve bien, podemos expandirlo y seguir desarrollando otros en el país”, señaló. Entre los planes de crecimiento, mencionó la posibilidad de desarrollar una estación similar en Santiago, como parte del avance hacia el Cibao, además de evaluar nuevas ubicaciones en otras regiones. Asimismo, destacó que experiencias previas, como la estación de Punta Cana, han mostrado que este tipo de infraestructura puede incidir en el desarrollo de su entorno, atrayendo comercios y servicios.

Convivencia energética

Desde TotalEnergies, su gerente general en República Dominicana, Carmen Barceló, explicó que este tipo de proyectos responde a un modelo de transición energética. “Tenemos que seguir proveyendo gasolina y diésel, pero al mismo tiempo avanzar hacia nuevas soluciones”, indicó.

San Martín señaló que la movilidad eléctrica aún representa una proporción reducida frente al parque vehicular total, por lo que ambos modelos deben coexistir durante el proceso. Explicó que el tiempo de carga, que oscila entre 15 y 25 minutos, permite que los usuarios realicen otras actividades durante la espera, lo que influye en la dinámica de los comercios cercanos.

Indicó que este comportamiento ha generado un efecto de atracción para nuevos negocios en torno a estaciones de carga, integrando la infraestructura dentro del entorno urbano. La inauguración de esta estación se enmarca en la expansión de la movilidad eléctrica en República Dominicana, en un modelo que combina nuevas tecnologías con la infraestructura tradicional, mientras el sector avanza hacia una transición progresiva.

Conectores

El desarrollo de estaciones de carga ultrarrápida también ha implicado ajustes técnicos en la red existente. La empresa ha tenido que adaptar su infraestructura mediante procesos de actualización de conectores, sustituyendo tecnologías con menor uso por otras más demandadas, en función del tipo de vehículos que ingresan al mercado. La estación incorpora un esquema multiconector compatible con tecnologías de origen chino, europeo y japonés.

El crecimiento de la movilidad eléctrica en República Dominicana, que ya supera los 20,000 vehículos, no representa una presión significativa para el sistema eléctrico, según Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (Edesur), en un contexto donde la expansión de infraestructura enfrenta retos operativos y regulatorios.

El gerente general de la entidad, José Luis Actis, afirmó que el suministro energético a estaciones de carga no compromete la estabilidad del sistema. “Es un consumo mínimo dentro de la escala total, sin restricciones para abastecer la demanda de forma segura y continua”, indicó a elDinero.

Explicó que el servicio se ofrece bajo una tarifa regulada, diseñada específicamente para este tipo de infraestructura, lo que permite a las distribuidoras suministrar energía mientras los operadores desarrollan el negocio de recarga.

Aun así, la expansión de estaciones de carga enfrenta limitaciones operativas. El gerente país de InterEnergy Group, Oscar San Martín, explicó que uno de los principales desafíos es el costo asociado a la potencia eléctrica.

“Cuando la tasa de uso es baja, la potencia representa un costo importante para la estación”, indicó. Señaló que, aunque existen incentivos regulatorios para mitigar este impacto en las primeras etapas, la sostenibilidad de las inversiones depende del aumento en la utilización.

Parque eléctrico

El avance de la movilidad eléctrica se refleja en un parque que supera las 20,000 unidades, en un mercado donde existen más de 100 modelos disponibles. El presidente de la Asociación de Movilidad Eléctrica Dominicana (Asomoedo), Edwin Martínez, señaló que el principal reto actual no es el acceso, sino la difusión.

“Lo que falta es promoción, que la gente conozca más las opciones y pueda probar la tecnología”, explicó. Indicó que el ecosistema ha incorporado actores como bancos, aseguradoras y proveedores técnicos, lo que ha facilitado su desarrollo.

A lo anterior se suma que el desarrollo de la infraestructura también depende de factores como la ubicación y la disponibilidad de energía en puntos específicos.

San Martín explicó que la selección de sitios requiere combinar alto flujo vehicular con capacidad eléctrica suficiente, lo que limita la velocidad de expansión. En ese contexto, la red continúa creciendo en distintas regiones, incluyendo el Cibao y el sur del país.

El crecimiento de la movilidad eléctrica avanza en paralelo a la expansión de infraestructura, en un escenario donde el sistema eléctrico tiene capacidad de respuesta, pero donde factores como costos, regulación y nivel de uso determinan el ritmo de desarrollo del sector.

El crecimiento de la movilidad eléctrica en República Dominicana, que supera los 20,000 vehículos en circulación, comienza a trasladar el enfoque del sector hacia nuevos retos, como la regulación de la micromovilidad y la gestión de baterías, con un proyecto de reciclaje en desarrollo en Santiago.

Milagros de Camps, Oscar San Martín, Rolando González-Bunster, Carmen Barceló, Carlos Martí y Carlos José Martí.

El avance del parque eléctrico, junto a una oferta que supera los 100 modelos de vehículos disponibles, ha impulsado la necesidad de estructurar nuevas áreas dentro del ecosistema, más allá de la infraestructura de carga.

El presidente de la Asociación de Movilidad Eléctrica Dominicana (Asomoedo), Edwin Martínez, explicó que el sector ha trabajado en una propuesta de regulación para la micromovilidad, enfocada en vehículos eléctricos de baja velocidad. Indicó que el documento ya ha sido discutido en mesas técnicas con el Ministerio de Interior y Policía, el Consejo de Cambio Climático y otras entidades, y se encuentra en proceso de formalización a través del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant).

“Deberíamos tener un documento público en las próximas semanas”, señaló. La propuesta busca establecer las condiciones para la circulación de tecnologías de micromovilidad, así como incentivos que faciliten su adopción.

Martínez explicó que el objetivo es crear un entorno que permita la migración hacia este tipo de soluciones mediante beneficios frente a los vehículos de combustión. “Se busca un esquema donde el crecimiento se dé por incentivos”, indicó.

Agregó que este segmento podría contribuir a la descongestión del tránsito y a diversificar las opciones de movilidad en el país.

El reto emergente: baterías

El crecimiento del parque eléctrico también introduce un nuevo desafío: la gestión de baterías al final de su vida útil. Martínez señaló que, aunque este tema aún no ocupa el centro del debate público, ya existen iniciativas en desarrollo para atenderlo.

En ese contexto, informó que se está instalando una planta de reciclaje en Navarrete, en Santiago, enfocada en baterías de litio y plomo. “Es un proyecto importante que está en curso y que podría verse a finales de año”, indicó.

El proyecto es impulsado por un grupo de empresarios y busca dar respuesta a un componente clave del crecimiento del sector, vinculado al manejo de residuos tecnológicos.

El desarrollo de la movilidad eléctrica ha estado acompañado por la incorporación de nuevos actores, incluyendo entidades financieras, aseguradoras y proveedores técnicos.

Sin embargo, el aumento del parque vehicular introduce la necesidad de abordar aspectos complementarios como la regulación y la gestión ambiental en todo el territorio.

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