Ciencia y Tecnología
Estos son los vulnerables satélites que guían al mundo… y sus guerras
<p>Si alguna vez has usado un mapa en tu teléfono inteligente o has seguido el recorrido de un vehículo de reparto en una aplicación, ya has utilizado el <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/vuelo-de-von-der-leyen-en-bulgaria-sufri%C3%B3-interferencias-en-su-gps/a-73834258">GPS.</a></p>
<p>Lo que muchas personas no saben es que el GPS ―el Sistema de Posicionamiento Global de <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/estados-unidos/t-17411942">Estados Unidos</a>― es solo una parte de una familia más amplia conocida como Sistemas Globales de Navegación por Satélite (GNSS, por sus siglas en inglés).</p>
<p>Cuatro sistemas satelitales globales orbitan la Tierra. Guían a aviones, barcos, autos y camiones, o a turistas que buscan un lugar para comer. Pero también desempeñan un papel central en la guerra.</p>
<h2>¿Cómo nos dicen los satélites dónde estamos?</h2>
<p>En esencia, la navegación por satélite es una cuestión de tiempo. Los satélites GNSS llevan <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/para-qu%C3%A9-sirve-el-reloj-m%C3%A1s-preciso-del-mundo/a-73382959">relojes atómicos</a> extremadamente precisos y transmiten constantemente dos datos clave: nuestra posición exacta en órbita y el momento exacto en que se envió la señal.</p>
<p>Mientras tanto, en la Tierra, los receptores ―nuestros teléfonos, autos, un avión o barco― captan estas señales para determinar nuestra ubicación exacta.</p>
<p>Para ello, utilizan señales de al menos cuatro satélites, lo que permite calcular latitud, longitud y altitud, además de corregir posibles errores de sincronización.</p>
<p>La tecnología GNSS es muy precisa y rápida. Está profundamente integrada en la vida cotidiana. Pero también tiene una fragilidad poco visible.</p>
<p>"Las señales de los sistemas globales de navegación por satélite son bastante vulnerables", explicó a DW Dana Goward, presidente de la Resilient Navigation and Timing Foundation, en Estados Unidos.</p>
<p>"Son extremadamente débiles, lo que significa que cualquier interferencia de radio cercana a su frecuencia, accidental o intencionada, puede afectar la recepción", señaló.</p>
<h2>Cuatro potencias de navegación global: EE. UU., Rusia, Europa y China</h2>
<p>Los dos primeros sistemas globales de navegación se desarrollaron en la década de 1970, durante la <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/guerra-fr%C3%ADa/t-46032688">Guerra Fría</a> entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética.</p>
<p>Estados Unidos desarrolló el GPS, que se convirtió en la primera red de navegación satelital con cobertura global completa. Y es hoy el sistema más utilizado del mundo.</p>
<p>Al mismo tiempo, la Unión Soviética desarrolló GLONASS.</p>
<p>Más tarde, a comienzos de los años 2000, la <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/uni%C3%B3n-europea/t-17410587">Unión Europea</a> decidió que confiar exclusivamente en el GPS la hacía demasiado dependiente de la infraestructura estratégica estadounidense, y comenzó a desarrollar Galileo.</p>
<p>El sistema chino BeiDou es el más reciente de los cuatro. Al igual que en Europa, los planificadores militares chinos buscaban reducir su dependencia del GPS estadounidense.</p>
<p>Los cuatro sistemas son muy similares y de "doble uso": están diseñados tanto para fines civiles como militares.</p>
<p>"GPS, GLONASS y Galileo utilizan órbitas muy similares, con un número parecido de satélites a altitudes de entre 19.000 y 23.000 kilómetros", explicó Malcolm Macdonald, profesor de ingeniería satelital en la Universidad de Strathclyde, en Glasgow. "BeiDou complementa [su sistema] con órbitas a mayor altitud para reforzar la cobertura regional en Asia".</p>
<p>Cada sistema puede enviar señales a cualquier punto del planeta en cualquier momento, incluso a dispositivos tan pequeños como un reloj de pulsera.</p>
<figure class="placeholder-image master_landscape big"><img data-format="MASTER_LANDSCAPE" data-id="74612142" data-url="https://static.dw.com/image/74612142_$formatId.jpg" data-aspect-ratio="16/9" alt="satélite de navegación en órbita terrestre" src="image/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==" /><figcaption class="img-caption">Satélite de navegación en órbita terrestre: sistemas como el GPS forman parte de las redes GNSS que permiten la geolocalización en todo el mundo.<small class="copyright">Imagen: Aleksandr Volodin/Zoonar/picture alliance</small></figcaption></figure>
<p>"La mayoría de los dispositivos utiliza varias constelaciones [de satélites]. Depende del equipo: por ejemplo, mi reloj inteligente puede usar GPS y GLONASS, y puedo configurarlo para usar uno u otro, o ambos".</p>
<p><a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/jap%C3%B3n/t-17412726">Japón</a> e <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/india/t-64545444">India</a> también operan sistemas similares, pero no cubren todo el planeta, sino que ofrecen servicios regionales.</p>
<h2>Cómo se utilizan los sistemas de navegación en la guerra</h2>
<p>Cada vez más, las fuerzas armadas dependen de la navegación por satélite para la logística, la cartografía y la planificación de operaciones.</p>
<p>También se emplea para guiar armas, incluidos misiles de crucero y las llamadas bombas inteligentes. Los ejércitos utilizan además estos sistemas para controlar drones.</p>
<p>Pero esto ha convertido a los satélites en objetivos.</p>
<p>En conflictos como <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/est%C3%A1-rusia-interviniendo-los-sistemas-gps-en-la-regi%C3%B3n-del-b%C3%A1ltico/a-69000070">la guerra entre Rusia y Ucrania</a>, ambas partes han recurrido a la guerra electrónica, mediante técnicas como el "bloqueo" (<em>jamming</em>) y la "suplantación" (<em>spoofing</em>). Estas se utilizan para interferir en las señales o engañar a los sistemas basados en GPS en tierra.</p>
<p>La suplantación es más difícil que el bloqueo, pero ofrece la posibilidad de confundir al adversario.</p>
<p>"Su sistema de navegación puede indicar que usted se desplaza a 400 nudos y sale del aeropuerto de Helsinki, cuando en realidad está en un auto viajando a 120 kilómetros por hora en las afueras de Berlín", explicó Thomas Withington, analista de guerra electrónica del Royal United Services Institute, en el Reino Unido.</p>
<p>Goward advirtió que esto podría representar una amenaza mayor para Europa y Estados Unidos que para Rusia y China, ya que estos países cuentan con "sistemas terrestres propios que complementan y respaldan el GNSS, mientras que Occidente no".</p>
<p>Y lo más frustrante, según Withington, es que no existe una única tecnología capaz de neutralizar eficazmente las interrupciones del GNSS.</p>
<p>Se están desarrollando alternativas tecnológicas, pero por ahora, en un contexto de guerra, una de las soluciones más "expeditivas" sigue siendo "localizar el inhibidor y destruirlo".</p>
<p>(md/rml)</p>
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