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En 1954 una roca golpeó a Ann Elizabeth Hodges. Y así se convirtió en la única persona a la que le ha caído un meteorito encima

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<p>&NewLine; <img src&equals;"https&colon;&sol;&sol;i&period;blogs&period;es&sol;179c0e&sol;meteorito&sol;1024&lowbar;2000&period;jpeg" alt&equals;"En 1954 una roca golpeó a Ann Elizabeth Hodges&period; Y así se convirtió en la única persona a la que le ha caído un meteorito encima" &sol;>&NewLine; <&sol;p>&NewLine;<p>Pongamos que estás en tu sofá disfrutando de una tarde tranquila&period; De pronto&comma; un sonido infernal te despierta apenas un instante antes de ver como una roca destroza violentamente tu estantería&comma; tu vieja radio "vintage" y rebota hacia ti&period; Tardarás un poco más en darte cuenta de que la piedra ha atravesado el techo antes de golpearte&period; Y por muy extraña que parezca esta historia&comma; es totalmente cierta&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 1 --><&sol;p>&NewLine;<p>Era una tarde despejada de 1954 cuando un meteorito golpeó a <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"http&colon;&sol;&sol;www&period;nationalgeographic&period;es&sol;historia&sol;2017&sol;11&sol;ann-hodges-la-unica-persona-en-la-historia-golpeada-por-un-meteorito">Ann Elizabeth Hodges<&sol;a>&period; La mujer tuvo suerte y solo recibió un <strong>enorme moretón <&sol;strong>en su cintura&period; Pero podría haber vivido una consecuencia tan trágica como la de su pobre radio&period; Al fin y al cabo&comma; hablamos de un pedazo de roca que cayó a cientos de kilómetros por hora&comma; ardiendo en su friccionante paso hacia la superficie de este pequeño planeta&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Ann terminó en el hospital pero no por el golpe&comma; sino por una pequeña crisis nerviosa causada por la enorme multitud que fue a comprobar qué había pasado&period; Recordemos que en los años cincuenta&comma; la Guerra Fría estaba en pleno auge y los conspiranoicos no perdían una oportunidad para ver aviones soviéticos sobrevolar &lpar;y explotar&rpar; en cielos estadounidenses&period; Así que&comma; tras el avistamiento del meteorito&comma; una pequeña hueste de curiosos se fue reuniendo en torno a la casa de los Hodges&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 2 --><&sol;p>&NewLine;<p>Y aquí comenzaron las peripecias del famoso meteorito de Sylacauga&comma; cuyo nombre se debe al pueblo de Alabama donde cayó&period; El fragmento que impactó sobre Ann fue denominado "<strong>meteorito Hodges<&sol;strong>"&comma; mientras que el meteorito completo&comma; que <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"http&colon;&sol;&sol;onlinelibrary&period;wiley&period;com&sol;doi&sol;10&period;1111&sol;j&period;1945-5100&period;1954&period;tb01323&period;x&sol;full">se partió en tres<&sol;a> a unos diecinueve kilómetros sobre la superficie&comma; era mucho más grande&comma; probablemente de casi medio metro&period;<&sol;p>&NewLine;<div class&equals;"article-asset-image article-asset-normal article-asset-center">&NewLine;<div class&equals;"asset-content">&NewLine;<p> <img alt&equals;"señora" class&equals;"centro&lowbar;sinmarco" src&equals;"https&colon;&sol;&sol;i&period;blogs&period;es&sol;65d3bc&sol;1366&lowbar;2000&sol;450&lowbar;1000&period;jpeg" &sol;><&sol;p><&sol;div>&NewLine;<&sol;div>&NewLine;<p>Tras el revuelo&comma; la asistencia a la señora Hodges y la incertidumbre&comma; la Fuerza Aérea de los Estados Unidos envió un equipo a recolectar los restos del meteorito&period; La fama de la piedra fue en un incandescente ascenso durante los siguientes días&comma; continuando hasta un par de años después&period; Los medios y los vecinos de toda la región <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"http&colon;&sol;&sol;archive&period;decaturdaily&period;com&sol;decaturdaily&sol;news&sol;061130&sol;meteorite&period;shtml">se hicieron eco del impacto<&sol;a> y hubo quien quiso comprar el meteorito&period; Por su parte&comma; Eugene Hodges&comma; el marido de Ann&comma; contrató a un abogado para recuperar la roca de las manos del Estado&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 3 --><&sol;p>&NewLine;<p>Al mismo tiempo&comma; enterada del lío&comma; Bertie Guy&comma; la arrendadora de la casa&comma; reclamó la propiedad de la piedra&comma; para disgusto de los Hodges&comma; con la intención de sufragar las reparaciones que el meteorito le había costado&period; El estrés causado por toda esta diatriba y en vistas de que la atención sobre el meteorito se esfumaba&comma; junto a los<strong> potenciales compradores<&sol;strong>&comma; empujaron a Ann a donar el fragmento del meteorito de Sylacauga al <em>Alabama Museum of Natural History<&sol;em>&period; Pero Ann&comma; según cuenta la crónica&comma; nunca dejó de tener miedo a que algo le cayese&comma; de nuevo&comma; a través de su techo&period;<&sol;p>&NewLine;<h2>Otros "afortunados" en la historia de los impactos extraterrestres<&sol;h2>&NewLine;<p>Anna E&period; Hodges es la primera y única persona &lpar;al menos de forma fehaciente&rpar; que ha sido herida por un meteorito&period; Pero no es el único caso relacionado con una roca extraterrestre descrito en nuestra historia&period; Por suerte para el resto&comma; ninguno ha sido herido&comma; si es que podemos creer su versión&period; Remontémonos a agosto de 1992&comma; en Mbale&comma; Uganda&period; Un chico se dirigía a la aldea cuando una bola de fuego atronó en el cielo&period; Poco después&comma; un guijarro golpeaba la copa de un banano y <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;dmsweb&period;home&period;xs4all&period;nl&sol;meteorites&sol;mbale&sol;mbale&period;html">caía sobre su cabeza<&sol;a>&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 4 --><&sol;p>&NewLine;<div class&equals;"article-asset-image article-asset-normal article-asset-center">&NewLine;<div class&equals;"asset-content">&NewLine;<p> <img alt&equals;"piedra" class&equals;"centro&lowbar;sinmarco" src&equals;"https&colon;&sol;&sol;i&period;blogs&period;es&sol;f5a88b&sol;1366&lowbar;2000&sol;450&lowbar;1000&period;jpeg" &sol;><&sol;p><&sol;div>&NewLine;<&sol;div>&NewLine;<p>Según los informes&comma; un enorme meteorito de casi una tonelada habría estallado a catorce kilómetros de la superficie&comma; desintegrándose&period; ¿Pertenecía el fragmento a ese meteorito&quest; Nunca lo sabremos con certeza&period; Esto es lo que ocurre con cientos de <strong>otros testimonios<&sol;strong> que aseguran el impacto de un meteorito&colon; a diferencia del meteorito de Sylacauga no existen pruebas ni análisis que demuestren el origen de estas rocas&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 5 --><&sol;p>&NewLine;<p>Eso no quita para que hayan&comma; como decíamos&comma; decenas y decenas de historias sobre meteoritos &lpar;muchas de ellas con finales trágicos&rpar;&period; Un ejemplo lo podemos encontrar en la historia india de 2016 en la que se afirmaba que un conductor de autobuses había <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;nytimes&period;com&sol;2016&sol;02&sol;10&sol;world&sol;asia&sol;that-wasnt-a-meteorite-that-killed-a-man-in-india-nasa-says&period;html&quest;smid&equals;tw-nytimes&amp&semi;smtyp&equals;cur">muerto ante el impacto de una roca espacial<&sol;a>&comma; tras escucharse una explosión&period; La NASA&comma; sin embargo&comma; confirmó que esto no era posible pues el incidente no coincidió con ningún evento astronómico detectado ni previsto&period;<&sol;p>&NewLine;<div class&equals;"article-asset article-asset-normal article-asset-center">&NewLine;<div class&equals;"desvio-container">&NewLine;<div class&equals;"desvio">&NewLine;<div class&equals;"desvio-figure js-desvio-figure">&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;espacio&sol;james-webb-lleva-anos-detectando-puntos-rojos-universo-problema-que-nadie-logra-ponerse-acuerdo-que" class&equals;"pivot-outboundlink" data-vars-post-title&equals;"El James Webb lleva años detectando puntos rojos en el universo&colon; el único problema es que no sabemos qué son"><br &sol;>&NewLine; <img alt&equals;"El James Webb lleva años detectando puntos rojos en el universo&colon; el único problema es que no sabemos qué son" width&equals;"375" height&equals;"142" src&equals;"https&colon;&sol;&sol;i&period;blogs&period;es&sol;267283&sol;james-webb-portada-puntos-rojos&sol;375&lowbar;142&period;jpeg" &sol;><br &sol;>&NewLine; <&sol;a>&NewLine; <&sol;div>&NewLine;<div class&equals;"desvio-summary">&NewLine;<div class&equals;"desvio-taxonomy js-desvio-taxonomy">&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;espacio&sol;james-webb-lleva-anos-detectando-puntos-rojos-universo-problema-que-nadie-logra-ponerse-acuerdo-que" class&equals;"desvio-taxonomy-anchor pivot-outboundlink" data-vars-post-title&equals;"El James Webb lleva años detectando puntos rojos en el universo&colon; el único problema es que no sabemos qué son">En Xataka<&sol;a>&NewLine; <&sol;div>&NewLine;<p> <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;espacio&sol;james-webb-lleva-anos-detectando-puntos-rojos-universo-problema-que-nadie-logra-ponerse-acuerdo-que" class&equals;"desvio-title js-desvio-title pivot-outboundlink" data-vars-post-title&equals;"El James Webb lleva años detectando puntos rojos en el universo&colon; el único problema es que no sabemos qué son">El James Webb lleva años detectando puntos rojos en el universo&colon; el único problema es que no sabemos qué son<&sol;a>&NewLine; <&sol;p><&sol;div>&NewLine;<&sol;div>&NewLine;<&sol;div>&NewLine;<&sol;div>&NewLine;<p>Mucha más suerte han tenido los protagonistas de otros casos documentados en los que el meteorito pasó muy de cerca&comma; sin llegar a golpearlos&period; Hablamos&comma; por ejemplo&comma; de Michelle Knapp&comma; cuyo Chevrolet fue <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;history&period;com&sol;this-day-in-history&sol;meteorite-crashes-into-chevy-malibu">perforado por un meteorito<&sol;a> para su sorpresa&comma; en 1992&period; No hace tanto&comma; en 2004&comma; una piedra extraterrestre entró alegremente por el tejado de la casa de la familia Archer&comma; en Auckland&comma; <strong>Nueva Zelanda<&sol;strong>&period; <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"http&colon;&sol;&sol;www&period;nzherald&period;co&period;nz&sol;nz&sol;news&sol;article&period;cfm&quest;c&lowbar;id&equals;1&amp&semi;objectid&equals;3572212">La roca solo rebotó<&sol;a> y quedó tendida&comma; expectante&comma; en el suelo de su salón&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 6 --><&sol;p>&NewLine;<p>Si quieres entrar a formar parte del club de los "golpeados por un meteorito" más vale que tengas paciencia&period; Tal y como <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"http&colon;&sol;&sol;articles&period;adsabs&period;harvard&period;edu&sol;&sol;full&sol;1997JIMO&period;&period;&period;25&period;&period;222G&sol;0000222&period;000&period;html">calculó<&sol;a> un ingeniero del Centro Aeroespacial Alemán llamado Christian Gritzner&comma; hace un tiempo&comma; la posibilidad de que esto ocurra es de 174 millones&period; Para ello calculó la superficie que ocupamos&comma; nuestra esperanza de vida media y la superficie habitable&period; Eso&comma; sumado a los cálculos de meteoritos que caen al año le proporcionó el resultado del que hablábamos&period;<&sol;p>&NewLine;<div class&equals;"article-asset-image article-asset-normal article-asset-center">&NewLine;<div class&equals;"asset-content">&NewLine;<div class&equals;"caption-img ">&NewLine;<p> <img alt&equals;"Meteo" class&equals;"centro&lowbar;sinmarco" src&equals;"https&colon;&sol;&sol;i&period;blogs&period;es&sol;c94347&sol;meteo&sol;450&lowbar;1000&period;jpeg" &sol;><&sol;p>&NewLine;<p> <span>Fragmento del meteorito de Cheliábinsk<&sol;span>&NewLine; <&sol;p><&sol;div>&NewLine;<&sol;div>&NewLine;<&sol;div>&NewLine;<p>Se estima que hasta <strong>10&period;000 toneladas de material<&sol;strong> interestelar se desploman cada año sobre la Tierra&period; No es un número baladí&period; ¿Por qué no son más frecuentes las historias de meteoritos que caen sobre nosotros&quest; La razón primera y más importante&comma; sin duda&comma; es el hecho de que casi todos lo hacen en el mar&period; Al fin y al cabo&comma; el agua ocupa la mayor parte de la superficie terrestre&period; Por otro lado&comma; una gran cantidad de este material se desintegra en su caída&comma; dejando un tenue rastro de polvo y gas&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 7 --><&sol;p>&NewLine;<p>Como contábamos&comma; existen muchos testimonios recogidos en prensa e informes de personas a las que un supuesto meteorito se les ha venido encima&period; De hecho&comma; muchas de las versiones vienen de largo&comma; incluso de otras épocas en las que "las estrellas caían del cielo"&period; Pero os podemos asegurar que el caso de Ann Hodges es único y especial&period; Nadie querría que un mostrenco como el de Cheliábinsk&comma; que entró a nada menos que veinte kilómetros por segundo golpeara su casa y mucho menos su persona&period; Y si no&comma; que se lo pregunten a los 1&period;491 heridos que provocó este bólido&comma; una piedra que no necesitó impactar contra nadie para mostrar su devastador potencial&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 8 --><&sol;p>&NewLine;<p>Imágenes &vert; <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;pxhere&period;com&sol;">Pxhere<&sol;a>&comma; <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;almnh&period;ua&period;edu&sol;hodges&lowbar;meteorite&period;html">Universidad de Alabama<&sol;a>&comma; <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;commons&period;wikimedia&period;org&sol;wiki&sol;File&colon;Peekskill&lowbar;meteorite&lowbar;in&lowbar;Museum&lowbar;of&lowbar;Natural&lowbar;History&period;jpg">Wikimedia<&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p>En Xataka &vert; <a class&equals;"text-outboundlink" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;espacio&sol;somos-zoo-al-que-solo-vienen-a-mirar-teorias-que-intentan-explicar-que-extraterrestres-no-nos-han-contactado" data-vars-post-title&equals;"La hipótesis del zoológico&colon; por qué es probable que los extraterrestres sepan de nosotros y no quieran contactarnos" data-vars-post-url&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;espacio&sol;somos-zoo-al-que-solo-vienen-a-mirar-teorias-que-intentan-explicar-que-extraterrestres-no-nos-han-contactado">La hipótesis del zoológico&colon; por qué es probable que los extraterrestres sepan de nosotros y no quieran contactarnos<&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p>En Xataka &vert; <a class&equals;"text-outboundlink" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;espacio&sol;estacion-espacial-china-tiangong-cultiva-tomates-sus-astronautas-acaban-cosecharlos" data-vars-post-title&equals;"Qué comeremos en Marte es una pregunta que obsesiona y aterra a la NASA desde hace años&period; China tiene una idea&colon; tomates" data-vars-post-url&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;espacio&sol;estacion-espacial-china-tiangong-cultiva-tomates-sus-astronautas-acaban-cosecharlos">Qué comeremos en Marte es una pregunta que obsesiona y aterra a la NASA desde hace años&period; China tiene una idea&colon; tomates<&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p> &&num;8211&semi; <br &sol;> La noticia<br &sol;>&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;espacio&sol;1954-roca-golpeo-a-ann-elizabeth-hodges-asi-se-convirtio-unica-persona-a-que-le-ha-caido-meteorito-encima&quest;utm&lowbar;source&equals;feedburner&amp&semi;utm&lowbar;medium&equals;feed&amp&semi;utm&lowbar;campaign&equals;19&lowbar;Mar&lowbar;2026"><br &sol;>&NewLine; <em> En 1954 una roca golpeó a Ann Elizabeth Hodges&period; Y así se convirtió en la única persona a la que le ha caído un meteorito encima <&sol;em><br &sol;>&NewLine; <&sol;a><br &sol;>&NewLine; fue publicada originalmente en<br &sol;>&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;&quest;utm&lowbar;source&equals;feedburner&amp&semi;utm&lowbar;medium&equals;feed&amp&semi;utm&lowbar;campaign&equals;19&lowbar;Mar&lowbar;2026"><br &sol;>&NewLine; <strong> Xataka <&sol;strong><br &sol;>&NewLine; <&sol;a><br &sol;>&NewLine; por <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;autor&sol;santiago-campillo&quest;utm&lowbar;source&equals;feedburner&amp&semi;utm&lowbar;medium&equals;feed&amp&semi;utm&lowbar;campaign&equals;19&lowbar;Mar&lowbar;2026"><br &sol;>&NewLine; Santiago Campillo<br &sol;>&NewLine; <&sol;a><br &sol;>&NewLine; &period; <&sol;p>&NewLine;<p> Pongamos que estás en tu sofá disfrutando de una tarde tranquila&period; De pronto&comma; un sonido infernal te despierta apenas un instante antes de ver como una roca destroza violentamente tu estantería&comma; tu vieja radio "vintage" y rebota hacia ti&period; Tardarás un poco más en darte cuenta de que la piedra ha atravesado el techo antes de golpearte&period; Y por muy extraña que parezca esta historia&comma; es totalmente cierta&period;<br &sol;>&NewLine;Era una tarde despejada de 1954 cuando un meteorito golpeó a Ann Elizabeth Hodges&period; La mujer tuvo suerte y solo recibió un enorme moretón en su cintura&period; Pero podría haber vivido una consecuencia tan trágica como la de su pobre radio&period; Al fin y al cabo&comma; hablamos de un pedazo de roca que cayó a cientos de kilómetros por hora&comma; ardiendo en su friccionante paso hacia la superficie de este pequeño planeta&period;<br &sol;>&NewLine;Ann terminó en el hospital pero no por el golpe&comma; sino por una pequeña crisis nerviosa causada por la enorme multitud que fue a comprobar qué había pasado&period; Recordemos que en los años cincuenta&comma; la Guerra Fría estaba en pleno auge y los conspiranoicos no perdían una oportunidad para ver aviones soviéticos sobrevolar &lpar;y explotar&rpar; en cielos estadounidenses&period; Así que&comma; tras el avistamiento del meteorito&comma; una pequeña hueste de curiosos se fue reuniendo en torno a la casa de los Hodges&period;<br &sol;>&NewLine;Y aquí comenzaron las peripecias del famoso meteorito de Sylacauga&comma; cuyo nombre se debe al pueblo de Alabama donde cayó&period; El fragmento que impactó sobre Ann fue denominado "meteorito Hodges"&comma; mientras que el meteorito completo&comma; que se partió en tres a unos diecinueve kilómetros sobre la superficie&comma; era mucho más grande&comma; probablemente de casi medio metro&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Tras el revuelo&comma; la asistencia a la señora Hodges y la incertidumbre&comma; la Fuerza Aérea de los Estados Unidos envió un equipo a recolectar los restos del meteorito&period; La fama de la piedra fue en un incandescente ascenso durante los siguientes días&comma; continuando hasta un par de años después&period; Los medios y los vecinos de toda la región se hicieron eco del impacto y hubo quien quiso comprar el meteorito&period; Por su parte&comma; Eugene Hodges&comma; el marido de Ann&comma; contrató a un abogado para recuperar la roca de las manos del Estado&period;<br &sol;>&NewLine;Al mismo tiempo&comma; enterada del lío&comma; Bertie Guy&comma; la arrendadora de la casa&comma; reclamó la propiedad de la piedra&comma; para disgusto de los Hodges&comma; con la intención de sufragar las reparaciones que el meteorito le había costado&period; El estrés causado por toda esta diatriba y en vistas de que la atención sobre el meteorito se esfumaba&comma; junto a los potenciales compradores&comma; empujaron a Ann a donar el fragmento del meteorito de Sylacauga al Alabama Museum of Natural History&period; Pero Ann&comma; según cuenta la crónica&comma; nunca dejó de tener miedo a que algo le cayese&comma; de nuevo&comma; a través de su techo&period;<br &sol;>&NewLine;Otros "afortunados" en la historia de los impactos extraterrestres<br &sol;>&NewLine;Anna E&period; Hodges es la primera y única persona &lpar;al menos de forma fehaciente&rpar; que ha sido herida por un meteorito&period; Pero no es el único caso relacionado con una roca extraterrestre descrito en nuestra historia&period; Por suerte para el resto&comma; ninguno ha sido herido&comma; si es que podemos creer su versión&period; Remontémonos a agosto de 1992&comma; en Mbale&comma; Uganda&period; Un chico se dirigía a la aldea cuando una bola de fuego atronó en el cielo&period; Poco después&comma; un guijarro golpeaba la copa de un banano y caía sobre su cabeza&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Según los informes&comma; un enorme meteorito de casi una tonelada habría estallado a catorce kilómetros de la superficie&comma; desintegrándose&period; ¿Pertenecía el fragmento a ese meteorito&quest; Nunca lo sabremos con certeza&period; Esto es lo que ocurre con cientos de otros testimonios que aseguran el impacto de un meteorito&colon; a diferencia del meteorito de Sylacauga no existen pruebas ni análisis que demuestren el origen de estas rocas&period;<br &sol;>&NewLine;Eso no quita para que hayan&comma; como decíamos&comma; decenas y decenas de historias sobre meteoritos &lpar;muchas de ellas con finales trágicos&rpar;&period; Un ejemplo lo podemos encontrar en la historia india de 2016 en la que se afirmaba que un conductor de autobuses había muerto ante el impacto de una roca espacial&comma; tras escucharse una explosión&period; La NASA&comma; sin embargo&comma; confirmó que esto no era posible pues el incidente no coincidió con ningún evento astronómico detectado ni previsto&period;<&sol;p>&NewLine;<p> En Xataka<&sol;p>&NewLine;<p> El James Webb lleva años detectando puntos rojos en el universo&colon; el único problema es que no sabemos qué son<&sol;p>&NewLine;<p>Mucha más suerte han tenido los protagonistas de otros casos documentados en los que el meteorito pasó muy de cerca&comma; sin llegar a golpearlos&period; Hablamos&comma; por ejemplo&comma; de Michelle Knapp&comma; cuyo Chevrolet fue perforado por un meteorito para su sorpresa&comma; en 1992&period; No hace tanto&comma; en 2004&comma; una piedra extraterrestre entró alegremente por el tejado de la casa de la familia Archer&comma; en Auckland&comma; Nueva Zelanda&period; La roca solo rebotó y quedó tendida&comma; expectante&comma; en el suelo de su salón&period;<br &sol;>&NewLine;Si quieres entrar a formar parte del club de los "golpeados por un meteorito" más vale que tengas paciencia&period; Tal y como calculó un ingeniero del Centro Aeroespacial Alemán llamado Christian Gritzner&comma; hace un tiempo&comma; la posibilidad de que esto ocurra es de 174 millones&period; Para ello calculó la superficie que ocupamos&comma; nuestra esperanza de vida media y la superficie habitable&period; Eso&comma; sumado a los cálculos de meteoritos que caen al año le proporcionó el resultado del que hablábamos&period;<&sol;p>&NewLine;<p> Fragmento del meteorito de Cheliábinsk<&sol;p>&NewLine;<p>Se estima que hasta 10&period;000 toneladas de material interestelar se desploman cada año sobre la Tierra&period; No es un número baladí&period; ¿Por qué no son más frecuentes las historias de meteoritos que caen sobre nosotros&quest; La razón primera y más importante&comma; sin duda&comma; es el hecho de que casi todos lo hacen en el mar&period; Al fin y al cabo&comma; el agua ocupa la mayor parte de la superficie terrestre&period; Por otro lado&comma; una gran cantidad de este material se desintegra en su caída&comma; dejando un tenue rastro de polvo y gas&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Como contábamos&comma; existen muchos testimonios recogidos en prensa e informes de personas a las que un supuesto meteorito se les ha venido encima&period; De hecho&comma; muchas de las versiones vienen de largo&comma; incluso de otras épocas en las que "las estrellas caían del cielo"&period; Pero os podemos asegurar que el caso de Ann Hodges es único y especial&period; Nadie querría que un mostrenco como el de Cheliábinsk&comma; que entró a nada menos que veinte kilómetros por segundo golpeara su casa y mucho menos su persona&period; Y si no&comma; que se lo pregunten a los 1&period;491 heridos que provocó este bólido&comma; una piedra que no necesitó impactar contra nadie para mostrar su devastador potencial&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Imágenes &vert; Pxhere&comma; Universidad de Alabama&comma; Wikimedia<&sol;p>&NewLine;<p>En Xataka &vert; La hipótesis del zoológico&colon; por qué es probable que los extraterrestres sepan de nosotros y no quieran contactarnos<&sol;p>&NewLine;<p>En Xataka &vert; Qué comeremos en Marte es una pregunta que obsesiona y aterra a la NASA desde hace años&period; China tiene una idea&colon; tomates<&sol;p>&NewLine;<p> &&num;8211&semi; La noticia<&sol;p>&NewLine;<p> En 1954 una roca golpeó a Ann Elizabeth Hodges&period; Y así se convirtió en la única persona a la que le ha caído un meteorito encima <&sol;p>&NewLine;<p> fue publicada originalmente en<&sol;p>&NewLine;<p> Xataka <&sol;p>&NewLine;<p> por<br &sol;>&NewLine; Santiago Campillo<&sol;p>&NewLine;<p> &period;   <&sol;p>

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