Ciencia y Tecnología
La "mierdificación" de internet está por todas partes y parece inexorable e inevitable. Noruega no está de acuerdo
Cuando decimos eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, quizás estamos pecando de idealizar el pasado, pero cuando se trata de internet la frase adquiere más relevancia. Hemos normalizado que las experiencias online se degraden con menos funciones, más anuncios, nuevas suscripciones… Sólo faltaba la bazofia IA para terminar de rematarlo. Parece que nada puede detener la mierdificación de internet. Nada menos Noruega.
Un día en la vida de un "mierdificador". Así se titula el vídeo que ha publicado el Consejo de Consumidores de Noruega para denunciar una situación. En él aparece un hombre que hace agujeros en los calcetines, sierra la pata de la mesa para que esté coja, seca unos rotulares con secador… Se define como un mierdificador: "Lo que hago es coger cosas que están perfectamente bien y empeorarlas", dice. El vídeo es muy divertido y forma parte de una campaña contra un problema no tan divertido: la degradación de los servicios digitales. La organización ha elaborado un completo informe en el que describen el problema y proponen un plan para atajarlo.
Mierdificación. Es un término acuñado por el escritor Cory Doctorow y declarado palabra del año por el diccionario Macquarie en 2024. La definición es la siguiente:
El deterioro progresivo de un servicio o producto provocado por una disminución de la calidad del servicio prestado, especialmente en el caso de una plataforma en línea, y como consecuencia de la búsqueda de beneficios
No hablamos de una degradación natural, sino algo deliberado que responde a un objetivo económico. Un caso claro lo ha protagonizado Netflix, que no sólo persiguió las cuentas compartidas, sino que eliminó funciones como la posibilidad de hacer cast desde el móvil al televisor. Eso por no hablar de los anuncios en planes de pago, algo que se ha extendido por prácticamente todos los servicios de streaming.
Todo a la vez en todas partes. Pero este fenómeno llega a todo tipo de servicios, no sólo el streaming. Lo vemos en forma de más anuncios en apps como Instagram (muchos de ellos de estafas, por cierto), me pasó con la app de las cámaras de seguridad que tenía en casa y hasta hay quien se compró un frigorífico conectado de miles de euros para que empezaran a aparecer anuncios en la pantalla. Por supuesto, las empresas te ofrecen una solución para quitar los molestos anuncios: ✨pagar una suscripción✨.
Las fases de la mierdificación. No es algo que suceda de la noche a la mañana, sino que primero te atraen con un servicio atractivo, que funciona bien y ofrece ventajas. Una vez tienen una base de usuarios sólida -cuando ya nos han atrapado- empieza la fiesta. Un buen ejemplo lo protagonizó Uber, que en sus inicios ofrecía precios muy bajos para presentarse como una alternativa más atractiva que el taxi y ahora es más caro.
La IA generativa lo empeora. Según el informe de Noruega, lejos de solucionar el problema, la IA lo está agravando aún más. El contenido basura hecho con IA es la cara más visible, pero citan muchos más ejemplo, como los resúmenes de IA de Google, que a menudo son inexactos y debilitan el ecosistema informativo. También están los algoritmos publicitarios basados en IA que hacen que nos lleguen más anuncios, plataformas que están integrando IA a la fuerza en todas partes, a veces aprovechándola para subir precios.
La propuesta de Noruega. El uso de este tipo de prácticas es generalizado y su avance parece imparable, pero Noruega propone tres líneas de actuación para revertirlo:
- Devolver el poder a los usuarios: que podamos decidir qué sistema operativo instalar en nuestros dispositivos, que la interoperabilidad sea obligatoria, proteger herramientas de "desmierdificación" como bloqueadores de anuncios y algoritmos de recomendación alternativos.
- Dejar de depender de las grandes tecnológicas: obligarlas a "abrir las puertas" y usar estándares abiertos, financiar y fomentar el software libre, usando la administración pública como palanca.
- Aplicar la ley: Noruega propone elevar las sanciones aún más y endurecer los controles.
La Digital Markets Act europea ya ha dado pasos en esta dirección, como el USB-C en el iPhone o el sideloading en iOS. Sin embargo, lograr acabar con esta degradación por completo parece una tarea titánica. Noruega ha enviado cartas a catorce países, también a Estados Unidos, para que tomen medidas al respecto.
Imagen | YouTube
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La noticia
La "mierdificación" de internet está por todas partes y parece inexorable e inevitable. Noruega no está de acuerdo
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Amparo Babiloni
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Cuando decimos eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, quizás estamos pecando de idealizar el pasado, pero cuando se trata de internet la frase adquiere más relevancia. Hemos normalizado que las experiencias online se degraden con menos funciones, más anuncios, nuevas suscripciones… Sólo faltaba la bazofia IA para terminar de rematarlo. Parece que nada puede detener la mierdificación de internet. Nada menos Noruega.
Un día en la vida de un "mierdificador". Así se titula el vídeo que ha publicado el Consejo de Consumidores de Noruega para denunciar una situación. En él aparece un hombre que hace agujeros en los calcetines, sierra la pata de la mesa para que esté coja, seca unos rotulares con secador… Se define como un mierdificador: "Lo que hago es coger cosas que están perfectamente bien y empeorarlas", dice. El vídeo es muy divertido y forma parte de una campaña contra un problema no tan divertido: la degradación de los servicios digitales. La organización ha elaborado un completo informe en el que describen el problema y proponen un plan para atajarlo.
Mierdificación. Es un término acuñado por el escritor Cory Doctorow y declarado palabra del año por el diccionario Macquarie en 2024. La definición es la siguiente:
El deterioro progresivo de un servicio o producto provocado por una disminución de la calidad del servicio prestado, especialmente en el caso de una plataforma en línea, y como consecuencia de la búsqueda de beneficios
No hablamos de una degradación natural, sino algo deliberado que responde a un objetivo económico. Un caso claro lo ha protagonizado Netflix, que no sólo persiguió las cuentas compartidas, sino que eliminó funciones como la posibilidad de hacer cast desde el móvil al televisor. Eso por no hablar de los anuncios en planes de pago, algo que se ha extendido por prácticamente todos los servicios de streaming.
Todo a la vez en todas partes. Pero este fenómeno llega a todo tipo de servicios, no sólo el streaming. Lo vemos en forma de más anuncios en apps como Instagram (muchos de ellos de estafas, por cierto), me pasó con la app de las cámaras de seguridad que tenía en casa y hasta hay quien se compró un frigorífico conectado de miles de euros para que empezaran a aparecer anuncios en la pantalla. Por supuesto, las empresas te ofrecen una solución para quitar los molestos anuncios: ✨pagar una suscripción✨.
Las fases de la mierdificación. No es algo que suceda de la noche a la mañana, sino que primero te atraen con un servicio atractivo, que funciona bien y ofrece ventajas. Una vez tienen una base de usuarios sólida -cuando ya nos han atrapado- empieza la fiesta. Un buen ejemplo lo protagonizó Uber, que en sus inicios ofrecía precios muy bajos para presentarse como una alternativa más atractiva que el taxi y ahora es más caro.
En Xataka
El ganchillo era un refugio tranquilo alejado del estrés y de la sobreinformación de internet. Hasta que llegó la IA
La IA generativa lo empeora. Según el informe de Noruega, lejos de solucionar el problema, la IA lo está agravando aún más. El contenido basura hecho con IA es la cara más visible, pero citan muchos más ejemplo, como los resúmenes de IA de Google, que a menudo son inexactos y debilitan el ecosistema informativo. También están los algoritmos publicitarios basados en IA que hacen que nos lleguen más anuncios, plataformas que están integrando IA a la fuerza en todas partes, a veces aprovechándola para subir precios.
La propuesta de Noruega. El uso de este tipo de prácticas es generalizado y su avance parece imparable, pero Noruega propone tres líneas de actuación para revertirlo:
Devolver el poder a los usuarios: que podamos decidir qué sistema operativo instalar en nuestros dispositivos, que la interoperabilidad sea obligatoria, proteger herramientas de "desmierdificación" como bloqueadores de anuncios y algoritmos de recomendación alternativos.Dejar de depender de las grandes tecnológicas: obligarlas a "abrir las puertas" y usar estándares abiertos, financiar y fomentar el software libre, usando la administración pública como palanca.Aplicar la ley: Noruega propone elevar las sanciones aún más y endurecer los controles.
La Digital Markets Act europea ya ha dado pasos en esta dirección, como el USB-C en el iPhone o el sideloading en iOS. Sin embargo, lograr acabar con esta degradación por completo parece una tarea titánica. Noruega ha enviado cartas a catorce países, también a Estados Unidos, para que tomen medidas al respecto.
Imagen | YouTube
En Xataka | Gracias a la IA ya podemos dejar de leer y de escribir tanto como solíamos. Según la ciencia es lo peor para el Alzhéimer
– La noticia
La "mierdificación" de internet está por todas partes y parece inexorable e inevitable. Noruega no está de acuerdo
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Amparo Babiloni
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