De Ultimo Minuto

Orlando Martínez Howley, recordándolo en el día de su asesinato, a los 31 años de edad, hace hoy 51 años

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<p>Por&colon; Ángela Peña<&sol;p>&NewLine;<p>Los pistoleros estuvieron al acecho del comunicador ese 17 de marzo de 1975 y cuando salió del edificio de la revista ¡Ahora&excl;&comma; que dirigía&comma; montados en tres vehículos le tendieron una emboscada en la calle José Contreras&period; Uno le frenó por delante obligándolo a parar y otros dos le dispararon por el lado izquierdo y por el derecho&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Le hirieron en el antebrazo inutilizándolo para que no pudiera sacar un revólver que la misma Policía le había dado &OpenCurlyDoubleQuote;para que se defendiera” pero el tiro que le quitó la vida fue el que le penetró el pómulo izquierdo&period; &OpenCurlyDoubleQuote;Quedó con un pie afuera y con el arma en la mano”&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Sergio Augusto Martínez Howley&comma; quien hace este recuento&comma; era el hermano querido de Luis Orlando Martínez Howley&comma; el periodista asesinado porque las ideas que publicaba molestaban al régimen&comma; a funcionarios y a oficiales interpelados a diario o semanalmente por el articulista&period; Ellos dos fueron los hijos más pequeños de Luis Mariano Martínez Sánchez y Adriana Howley Ogando y por la cercanía de sus nacimientos eran los que mejor se llevaban&period; Orlando era el menor&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Sergio cuenta detalles desconocidos de la vida y la muerte de este hermano a quien admiraba sobremanera&comma; con quien compartió la niñez&comma; la mayoría de edad y al que todavía extraña y llora&period;<&sol;p>&NewLine;<p>&OpenCurlyDoubleQuote;Realmente en la familia siempre tuvimos el temor de que le pasara algo&comma; que le dieran un susto&comma; por ejemplo&comma; pero no que lo mataran&comma; se nos olvidaba que Balaguer era rencoroso y que esos militares vivían acechando a Orlando”&comma; expresa&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Martínez escribía a diario en El Nacional la columna titulada Microscopio y cada siete días &OpenCurlyDoubleQuote;Comentarios de poca tinta” en la revista ¡Ahora&excl; &OpenCurlyDoubleQuote;¡Lo que publicaba era la verdad&excl;”&comma; reacciona Sergio citando denuncias&comma; interpelaciones y protestas de su hermano que dieron para un voluminoso libro póstumo que publico Editora Taller&comma; solo con los artículos del vespertino&period;<&sol;p>&NewLine;<p>&OpenCurlyDoubleQuote;Montaron un servicio de espionaje frente a casa”&comma; expresa&comma; enviaban anónimos amenazantes al intrépido escritor&comma; le llamaban por teléfono intimidándolo&period;<&sol;p>&NewLine;<p>&OpenCurlyDoubleQuote;Un día parece que pensaban matarlo cuando bajara la marquesina pues hombres armados penetraron a una pensión de mujeres que estaba enfrente y no materializaron el crimen porque ellas se escandalizaron”&comma; narra&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Agrega que el coronel Ernesto Cruz Brea&comma; al que se atribuía la dirección de un grupo llamado Los panteras negras&comma; y quien &OpenCurlyDoubleQuote;pertenecía al sector militar de Enrique Pérez y Pérez”&comma; le mandaba pasquines inquietantes&period; &OpenCurlyDoubleQuote;Un amigo de Orlando le comentó que este oficial tenía en su escritorio varios de sus artículos y él escribió que si le pasaba algo&comma; que interrogaran a Cruz Brea”&comma; manifiesta&period;<&sol;p>&NewLine;<p>&OpenCurlyDoubleQuote;Víctor Gómez Bergés le advirtió que lo querían matar y que esa gente no fallaba&comma; luego supimos que el contacto era el chofer de Víctor&comma; que era militar&comma; para que caliesara a Orlando pues éramos vecinos”&comma; refiere&period; Vivían en la calle Antonio Maceo&comma; del ensanche La Paz&period; Extrañamente&comma; Gómez Bergés era un alto funcionario del Gobierno de Balaguer&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Sergio no cree que con tantos mensajes siniestros su hermano estuviese tranquilo pero él no se amedrentaba &OpenCurlyDoubleQuote;porque tenía un temple del carajo&period; Le estaban ofreciendo sacarlo del país y no aceptó&comma; argumentó que su misión estaba aquí&comma; que esta era su tierra donde quería estar&comma; que aquí vivía o moría y que se debía a mucha gente que no tenía voz”&period;<&sol;p>&NewLine;<p>En extensas entrevistas Sergio narra las facetas públicas y privadas de su hermano&comma; amigos&comma; temperamento&comma; trabajos&comma; entretenimientos&comma; pormenores de la noche del crimen que ellos mantuvieron vivo impidiendo que prescribiera&comma; pero no habla con satisfacción de los resultados pues solo llevaron a la cárcel a los asesinos de menor categoría&period;<&sol;p>&NewLine;<p>La noche fatal&period; &OpenCurlyDoubleQuote;Ese día yo había estado en la Liga Centro&comma; dejé una persona en Ciudad Nueva y cuando regresaba a casa por la avenida Bolívar el periodista Pedro Caba puso su carro paralelo al mío y me preguntó&colon; &OpenCurlyQuote;¿Supiste lo que pasó&quest; Hirieron a Orlando’&period; Imaginé lo peor&comma; llegué a casa y me dijeron que fuera al hospital Marión” &lpar;luego Enrique Lithgow Ceara&rpar;&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Allí no los dejaban pasar &OpenCurlyDoubleQuote;pero Edmundo&comma; mi hermano&comma; y yo&comma; entramos a la fuerza”&period; Recuerda que Rafael Molina Morillo&comma; entonces propietario de Publicaciones ¡Ahora&excl;&comma; &OpenCurlyDoubleQuote;también entró a la mala y gritó&colon; &OpenCurlyQuote;¡Si quieren&comma; mátenme&excl;’&period; A Orlando &OpenCurlyDoubleQuote;lo llevaron vivo pero murió en el hospital&period; Cuando llegamos ya había fallecido”&period;<&sol;p>&NewLine;<p>A los nueve meses asesinaron a Edmundo porque hacía públicos los nombres de los autores intelectuales y materiales del homicidio&period;<&sol;p>&NewLine;<p>La familia se mantuvo firme reclamando justicia para el mártir de la prensa y en ese sentido Sergio manifiesta&colon; &OpenCurlyDoubleQuote;le agradecemos a los miembros del PCD que se nos sumaron&period; En la familia&comma; la vocera y demandante era mamá&comma; yo era su asesor”&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Doña Adriana no pudo ver el desenlace pues partió al otro mundo &OpenCurlyDoubleQuote;pero estaba viva cuando llevaron a la cárcel a los autores materiales”&period; En el 2000 fueron condenados el general Salvador Lluberes Montás y el general Joaquín Pou Castro&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Sergio añade entre los implicados al coronel Isidoro Martínez &lpar;La Caja&rpar;&comma; Enrique Pérez y Pérez&comma; Ramón Emilio Jiménez&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Narciso Isa Conde publicó que &OpenCurlyDoubleQuote;Orlando los sindicó como los generales de horca y cuchillo refiriéndose sobre todo al grupo que encabezaba el general Enrique Pérez y Pérez junto a los generales Salvador Lluberes Montás&comma; Ramón Emilio Jiménez y otros… A ese grupo pertenecieron también el coronel Ernesto Cruz Brea&comma; el mayor Pou Castro&comma; y el coronel Isidoro Martínez”&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Acota Sergio que &OpenCurlyDoubleQuote;en una reunión que estos celebraron se acordó que fuera Lluberes Montás quien se ocupara de la muerte&period; Él asignó a La Caja a la avenida San Martín a esperar la salida de Orlando y este circulaba mientras Pou Castro se encontraba en una barra de esa vía por la que Orlando tenía que pasar”&period; Lluberes fue incluido entre los responsables del asesinato &OpenCurlyDoubleQuote;pero se las ingeniaron para sacarlo”&comma; revela Sergio&period;<&sol;p>&NewLine;<p>&OpenCurlyDoubleQuote;Esa muerte nos destruyó&comma; nos llevó un trozo de la vida&comma; todavía no nos recuperamos”&comma; significa&period;<&sol;p>&NewLine;<h2 class&equals;"wp-block-heading">La calle<&sol;h2>&NewLine;<p>El 18 de marzo de 1980&comma; el Congreso Nacional consideró que Orlando Martínez&comma; &OpenCurlyDoubleQuote;asesinado vilmente por elementos terroristas&comma; se destacó brillantemente como uno de los más conspicuos defensores de los principios democráticos&comma; los derechos humanos y la dignidad nacional” y que además&comma; &OpenCurlyDoubleQuote;se hizo acreedor a la admiración&comma; simpatía y reconocimiento de la colectividad dominicana por sus virtudes morales y su fecunda labor periodística a favor de los mejores intereses de la República”&period; Designó con su nombre la antigua calle 26 del ensanche Naco&period; Comienza en la avenida José Ortega y Gasset y termina en la calle Del Carmen&period;<&sol;p>&NewLine;<h2 class&equals;"wp-block-heading">ARTÍCULO ¿POR QUÉ NO DR&period; BALAGUER&quest;<&sol;h2>&NewLine;<p>&OpenCurlyDoubleQuote;Señor Presidente de la República&comma; ya que usted impide que un artista del prestigio y la calidad moral de Silvano Lora viva en su Patria&comma; ya que dejar en el extranjero a dominicanos le produce placer o ganancias politiqueras&comma; me voy a permitir hacerles algunas recomendaciones&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Espero que sobre todo medite la última&period; Como Usted ha dicho que en este gobierno&comma; y parece ser cierto&comma; la corrupción sólo se detiene en la puerta de su oficina&comma; ¿Porqué no saca de la República Dominicana a todos esos corruptos&quest;<&sol;p>&NewLine;<p>Como aquí existe una galopante inflación de delincuentes sin uniformar y&comma;según usted&comma; también uniformados&comma; ¿porqué no les ordena a los calieses del régimen que los apresen y los metan en un avión&quest; ¿Porqué no les dice a los genízaros que prestan servicio en el aeropuerto que apresen no a los que traen cigarrillos de marihuana&comma; sino a los pejes gordos del tráfico de drogas&quest; ¿Porqué no manda al exilio a los que reciben comisiones para negociar contratos que entregan nuestras riquezas a las compañías multinacionales&quest; ¿Porqué no instala en un barco a los latifundistas&comma; a los que están negados a que este país salga del subdesarrollo y de la situación de miseria colectiva que lo acompaña&quest; ¿Porqué no entra en ese mismo barco a quienes en la ciudad son el soporte ideológico de esos terratenientes&quest; Y también a quienes son el sosten armado&comma; los que dan palos&comma; apresan y torturan campesinos que luchan por sus derechos&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Como Usted es enllave de los norteamericanos&comma; ¿porqué no le solicita un portaaviones para enviar al lugar que fuese a los numerosos calieses que viven del trabajo del pueblo&quest; En caso de que su amistad con los Estados Unidos sea más estrecha de lo que sospechamos&comma; ¿Porqué no le pide al Pentágono un cohete último modelo con el objetivo científico de crear una colonia de calieses en la luna&quest; ¿Porqué no desaparece de la vista de los dominicanos honrados&comma; que son la mayoría&comma; a todos los vagos que en este gobierno cobran sin trabajar&quest; ¿Porqué&comma; tómelo en cuenta&comma; no deposita en un cómodo asiento de primera a los funcionarios irresponsables que se las dan de Fouché contemporaneos y a la hora de la responsabilidad no dan la cara&quest; Y mi recomendación final&colon; Si es inevitable que esta situación continúe&comma; si es imposible evitar actos indignantes y miserables como el que presencié el domingo en el aeropuerto&comma; ¿porqué&comma; doctor Balaguer&comma; no se decide Usted a subirse en el avión o el barco y desaparece definitivamente de este país junto a todos los anteriormente mencionados&quest;” &period;&period;Orlando Martínez Howley<&sol;p>&NewLine;<p>Nota&colon; 21 días después de ser publicado este artículo en la columna Microscopio&comma; su autor&comma; Orlando Martínez&comma; fue asesinado&period;<&sol;p>&NewLine;<p>&ZeroWidthSpace;Por&colon; Ángela Peña Los pistoleros estuvieron al acecho del comunicador ese 17 de marzo de 1975 y cuando salió del edificio de la revista ¡Ahora&excl;&comma; que dirigía&comma; montados en tres vehículos le tendieron una emboscada en la calle José Contreras&period; Uno le frenó por delante obligándolo a parar y otros dos le dispararon por el  Biografías&comma; Historia&comma; Deultimominuto&comma; ElPeriódicodelaVerdad&comma; Orlando Martínez Howley&comma; República Dominicana  <&sol;p>

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