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Los tuk tuk se han convertido en el símbolo de los excesos del turismo en Madrid. Hay quien ya pide prohibirlos
Si los datos del Ayuntamiento son correctos, el año pasado Madrid recibió algo más de 11 millones de turistas. Un intensísimo flujo de visitante que dejaron en la capital miles de millones de euros, dando alas además a una industria que busca nuevas formas de expandirse. Su huella es visible desde hace tiempo en el sector inmobiliario a través del alquiler vacacional, pero cada vez lo es más también en la calle gracias a una figura que ha ido ganando protagonismo: los tuk tuk.
Su flota se ha ampliado tanto, tan rápido y de una forma tan incontrolable que se han colado en el centro del debate municipal. Y ya hay quien quiere prohibirlos.
¿Qué ha pasado? El turismo es un enorme motor económico. Lo sabe bien Madrid, que calcula que el año pasado los visitantes extranjero dejó en la ciudad cerca de 17.900 millones de euros, un 11% más que en 2024. Ese enorme flujo de ingresos riega a los alojamientos, la hostelería, el comercio y el transporte, pero también alienta nuevos negocios, como los tours a bordo de tuk tuks. En España son relativamente frecuentes. Empezaron a popularizarse hacia 2016.
En cuestión de una década sin embargo su número se ha disparado de forma exponencial. En 2023 se hablaba de alrededor de 50 vehículos, la SER asegura que son ya un centenar y hace justo un año el Ayuntamiento de Madrid revelaba que tenía constancia de al menos seis empresas con tuk tuks. Es más, en 2024 los agentes de movilidad denunciaron "901 vehículos". El problema no es solo su aumento acelerado, lo es también el impacto que tienen en la ciudad.

¿Qué impacto tienen? En palabras del Consistorio, el aumento de estos vehículos ligeros de tres ruedas (con motor o de pedaleo) causa "crecientes problemas de congestión" en ciertas áreas del centro concurridas por turistas. ¿El motivo? El Ayuntamiento habla de su acumulación en hot spots donde esperan captar clientes, como el Mercado de San Miguel o el Palacio Real, en ocasiones ignorando las señales instaladas precisamente para mantenerlos alejados.
El resultado es un aumento de quejas por parte de vecinos, comerciantes, guías turísticos y taxistas, que ya han exigido una solución a lo que consideran un caso claro de "intrusismo y competencia desleal". No hace falta buscar en los medios para encontrarlas. Hay quien ha dejado patente su malestar en las redes.
¿Y eso por qué? "La acumulación de los conocidos como tuk tuk en determinados puntos genera problemas de circulación, pero también congestión en distintas paradas que han improvisado como espacio de estacionamiento para la recogida de turistas", reconocía el Ayuntamiento hace un año, coincidiendo con el inicio de una campaña de vigilancia precisamente para evitar estacionamientos irregulares. La SER asegura que en una semana se impusieron 148 sanciones.

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¿Qué hacer entonces? Mejorar la normativa local. Eso es lo que se ha propuesto al menos el Consistorio, que en enero reconocía estar trabajando en una regulación que permita afrontar de forma más clara el desafío de los tuk tuk. El anuncio lo hizo durante Fitur el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, quien lanzó además un aviso a navegantes: mientras el Consistorio no se dote de una nueva norma los agentes de movilidad urbana continuarán sancionando.
"Seguiremos persiguiendo un fenómeno que perjudica no solo la imagen de la ciudad, sino su propio funcionamiento. No creo que tampoco haga ningún bien en el turismo cuando no se hacen las cosas de forma adecuada", insistía. No es la primera vez que el Gobierno local se pronuncia sobre el tema. Tampoco que habla de una nueva regulación. En el pasado el equipo de Almeida ya ha advertido que los tuk tuk deben circular respetando el reglamento, lo que pasa por dejar de estacionar en puntos como el Palacio Real o el mercado de San Miguel.
¿Debate zanjado? Para nada. Prueba de que la polémica sigue viva en Madrid es que estos días ha vuelto a avivarse con propuestas (y reproches) cruzados entre gobierno municipal y oposición. ¿El motivo? Qué institución tiene competencias para resolver el problema. Madrid Actual informa de que el responsable del área de Movilidad, Borja Carabante, ha reclamado al Gobierno central que modifique el Reglamento General de Circulación para solucionar el problema. El PSOE sin embargo insiste en que debe ser el Consistorio el que actúe vía ordenanza.
¿Qué plantean? Los socialistas han presentado una enmienda a la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible planteando argumentos para vetar este tipo de vehículos en las calles, incluido el uso que hacen de las aceras y demás zonas peatonales o la competencia que ejercen sobre otros servicios de transporte que sí están regulados y a los que se les exige cumplir requisitos. Su planteamiento va más allá del que mantiene el Consitorio, que trabaja para "regular y ordenar".
Aunque en otros países llevan años circulando y también operan en más localidades de España, los tuk tuk se sitúan en un marco normativo complicado, como reconocía el año pasado el área de Turismo del Ayuntamiento de Madrid a El Español. El planteamiento de partida es sencillo: los tuk tuk pueden circular por la ciudad, pero no pueden saltarse el reglamento a la torera y, por tanto, ocupar espacios en los que ahora suelen estacionar para cazar turistas.
Imágenes | Ayuntamiento de Madrid y César (Flickr)
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La noticia
Los tuk tuk se han convertido en el símbolo de los excesos del turismo en Madrid. Hay quien ya pide prohibirlos
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
.
Si los datos del Ayuntamiento son correctos, el año pasado Madrid recibió algo más de 11 millones de turistas. Un intensísimo flujo de visitante que dejaron en la capital miles de millones de euros, dando alas además a una industria que busca nuevas formas de expandirse. Su huella es visible desde hace tiempo en el sector inmobiliario a través del alquiler vacacional, pero cada vez lo es más también en la calle gracias a una figura que ha ido ganando protagonismo: los tuk tuk.
Su flota se ha ampliado tanto, tan rápido y de una forma tan incontrolable que se han colado en el centro del debate municipal. Y ya hay quien quiere prohibirlos.
¿Qué ha pasado? El turismo es un enorme motor económico. Lo sabe bien Madrid, que calcula que el año pasado los visitantes extranjero dejó en la ciudad cerca de 17.900 millones de euros, un 11% más que en 2024. Ese enorme flujo de ingresos riega a los alojamientos, la hostelería, el comercio y el transporte, pero también alienta nuevos negocios, como los tours a bordo de tuk tuks. En España son relativamente frecuentes. Empezaron a popularizarse hacia 2016.
En cuestión de una década sin embargo su número se ha disparado de forma exponencial. En 2023 se hablaba de alrededor de 50 vehículos, la SER asegura que son ya un centenar y hace justo un año el Ayuntamiento de Madrid revelaba que tenía constancia de al menos seis empresas con tuk tuks. Es más, en 2024 los agentes de movilidad denunciaron "901 vehículos". El problema no es solo su aumento acelerado, lo es también el impacto que tienen en la ciudad.
¿Qué impacto tienen? En palabras del Consistorio, el aumento de estos vehículos ligeros de tres ruedas (con motor o de pedaleo) causa "crecientes problemas de congestión" en ciertas áreas del centro concurridas por turistas. ¿El motivo? El Ayuntamiento habla de su acumulación en hot spots donde esperan captar clientes, como el Mercado de San Miguel o el Palacio Real, en ocasiones ignorando las señales instaladas precisamente para mantenerlos alejados.
El resultado es un aumento de quejas por parte de vecinos, comerciantes, guías turísticos y taxistas, que ya han exigido una solución a lo que consideran un caso claro de "intrusismo y competencia desleal". No hace falta buscar en los medios para encontrarlas. Hay quien ha dejado patente su malestar en las redes.
¿Y eso por qué? "La acumulación de los conocidos como tuk tuk en determinados puntos genera problemas de circulación, pero también congestión en distintas paradas que han improvisado como espacio de estacionamiento para la recogida de turistas", reconocía el Ayuntamiento hace un año, coincidiendo con el inicio de una campaña de vigilancia precisamente para evitar estacionamientos irregulares. La SER asegura que en una semana se impusieron 148 sanciones.
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¿Qué hacer entonces? Mejorar la normativa local. Eso es lo que se ha propuesto al menos el Consistorio, que en enero reconocía estar trabajando en una regulación que permita afrontar de forma más clara el desafío de los tuk tuk. El anuncio lo hizo durante Fitur el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, quien lanzó además un aviso a navegantes: mientras el Consistorio no se dote de una nueva norma los agentes de movilidad urbana continuarán sancionando.
"Seguiremos persiguiendo un fenómeno que perjudica no solo la imagen de la ciudad, sino su propio funcionamiento. No creo que tampoco haga ningún bien en el turismo cuando no se hacen las cosas de forma adecuada", insistía. No es la primera vez que el Gobierno local se pronuncia sobre el tema. Tampoco que habla de una nueva regulación. En el pasado el equipo de Almeida ya ha advertido que los tuk tuk deben circular respetando el reglamento, lo que pasa por dejar de estacionar en puntos como el Palacio Real o el mercado de San Miguel.
¿Debate zanjado? Para nada. Prueba de que la polémica sigue viva en Madrid es que estos días ha vuelto a avivarse con propuestas (y reproches) cruzados entre gobierno municipal y oposición. ¿El motivo? Qué institución tiene competencias para resolver el problema. Madrid Actual informa de que el responsable del área de Movilidad, Borja Carabante, ha reclamado al Gobierno central que modifique el Reglamento General de Circulación para solucionar el problema. El PSOE sin embargo insiste en que debe ser el Consistorio el que actúe vía ordenanza.
¿Qué plantean? Los socialistas han presentado una enmienda a la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible planteando argumentos para vetar este tipo de vehículos en las calles, incluido el uso que hacen de las aceras y demás zonas peatonales o la competencia que ejercen sobre otros servicios de transporte que sí están regulados y a los que se les exige cumplir requisitos. Su planteamiento va más allá del que mantiene el Consitorio, que trabaja para "regular y ordenar".
Aunque en otros países llevan años circulando y también operan en más localidades de España, los tuk tuk se sitúan en un marco normativo complicado, como reconocía el año pasado el área de Turismo del Ayuntamiento de Madrid a El Español. El planteamiento de partida es sencillo: los tuk tuk pueden circular por la ciudad, pero no pueden saltarse el reglamento a la torera y, por tanto, ocupar espacios en los que ahora suelen estacionar para cazar turistas.
Imágenes | Ayuntamiento de Madrid y César (Flickr)
En Xataka | En su turistificación acelerada, Madrid empezó a convertir locales comerciales en baños de pago. Salió como cabía esperar
– La noticia
Los tuk tuk se han convertido en el símbolo de los excesos del turismo en Madrid. Hay quien ya pide prohibirlos
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
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