Connect with us

Ciencia y Tecnología

La luz y el gas se han convertido artículos de lujo. El plan de de Europa pasa por intervenir precios cueste lo que cueste

Published

on

La luz y el gas se han convertido artículos de lujo. El plan de de Europa pasa por intervenir precios cueste lo que cueste

Encender la calefacción, poner una lavadora o mantener la persiana de una fábrica levantada se ha convertido, de la noche a la mañana, en un lujo. Ante la asfixia económica que amenaza a ciudadanos y empresas, la Unión Europea ha cruzado el Rubicón: el libre mercado energético, tal y como lo conocíamos, no puede sostener esta crisis, y Bruselas prepara una intervención drástica para abaratar la factura cueste lo que cueste.

Un mercado global en llamas. El epicentro de este nuevo terremoto financiero está en Oriente Medio, como hemos estado contando estos días en Xataka. El precio del petróleo en los mercados internacional no para de sufrir sacudidas; como señala la firma Sparta Commodities a EUobserver, se trata del “mayor movimiento diario desde 1988”. Los inversores asumen que el bloqueo en la región provocará cortes reales en el suministro global de crudo, dejando atrás la idea de un simple retraso logístico en los barcos.

El gas no se ha quedado atrás. Como detalla Bloomberg, los futuros del gas natural europeo —el referente holandés— se dispararon un 30% en un solo día, alcanzando los 64 €/MWh. Europa sale del invierno con sus reservas mermadas y ahora se ve abocada a una guerra sin cuartel con Asia para conseguir los escasos cargamentos de Gas Natural Licuado (GNL) disponibles de cara al verano. 

La montaña rusa diaria de la factura. Para entender por qué esta crisis castiga tanto al consumidor, hay que mirar cómo se forma el precio de la luz hora a hora. Un análisis de Financial Times muestra cómo los precios en Europa sufren ahora una volatilidad salvaje.

El ejemplo del pasado 4 de marzo es demoledor: en pleno pico solar (14:00h), el megavatio hora en Dinamarca costaba apenas 26 euros; solo tres horas después, tras ocultarse el sol y entrar en juego las centrales de gas, el precio se catapultó hasta los 430 euros. Esta “montaña rusa”, con saltos de hasta el 1.700% en una tarde, se ha replicado con la misma dureza en Países Bajos, Alemania o Bélgica. El gas impone así una “ley de lujo” cada vez que el sol desaparece, impidiendo que la industria pueda planificar su producción.

Intervenir “cueste lo que cueste”. Con una industria pesada (acero, química, aluminio) al borde del abismo —cabe recordar que, según un documento de la Comisión Europea citado por Euronews, la electricidad industrial en la UE ya era el doble de cara que en EEUU y China antes de esta crisis—, Europa ha decidido actuar. Según los documentos debatidos por los líderes europeos a los que ha tenido acceso Euronews, el plan de emergencia busca un alivio rápido metiendo la tijera directamente en la factura mediante tres vías:

  • Recorte de impuestos nacionales: Que actualmente varían enormemente y pueden llegar a suponer hasta el 22% de la factura eléctrica.
  • Tope a los peajes y cargos de red: Que representan un 18% del recibo para los grandes consumidores industriales.
  • Revisión de los costes de emisión de carbono: Que añaden un 11% al coste de generación eléctrica.

La intervención más allá de los recortes fiscales. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ha endurecido el tono frente a las empresas. En declaraciones citadas por Euronews, advirtió: “Haremos todo lo posible para detener la especulación. Estoy dispuesta a reaccionar, si es necesario, incluso aumentando los impuestos a las empresas que especulen con los precios a través de las facturas de energía”. 

Además, se ha activado el botón del pánico de las reservas estratégicas. Tal y como explica Reuters, los ministros de finanzas del G7 y la UE están negociando liberar parte de los 1.400 millones de barriles de reservas estratégicas que guarda Europa para inundar el mercado y hundir los precios de forma artificial.

El impacto de no intervenir a tiempo. Bloomberg detalla el caso de Domo Chemicals, una planta en la ciudad industrial alemana de Leuna, que ha tenido que declararse en insolvencia devorada por los costes energéticos. Este desgaste del tejido industrial coincide además con un momento político delicado en Alemania, donde el partido conservador (CDU) del canciller Friedrich Merz acaba de sufrir un revés electoral frente a los Verdes en los comicios regionales de Baden-Wuerttemberg.

El escudo español. Pese a la urgencia, la respuesta europea general está siendo fragmentada. EUobserver señala que Ursula von der Leyen ha propuesto como parche ampliar el corredor de gas y petróleo del Mar Caspio. Irónicamente, el único escudo real ahora mismo lo tiene España. Según destaca este mismo medio, el mercado español ha registrado los precios más bajos y estables esta semana gracias a su gigantesca inversión previa en energías renovables, aislando en parte su sistema de la volatilidad fósil.

Finalmente, los mercados han vivido un ligero respiro gracias a la geopolítica. Según la última actualización de Bloomberg, los bonos europeos rebotaron y el gas cayó un 17% el martes después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, pronosticara que el conflicto con Irán se resolvería “muy pronto”. Sin embargo, los inversores asumen que si la guerra se alarga, los precios seguirán altos por mucho tiempo.

Despertando a la realidad. Con un 67% de su consumo atado todavía a combustibles fósiles de importación, el bloque es consciente de que depender de las rutas comerciales de Oriente Medio es un riesgo enorme para su economía. Hasta ahora, la Unión Europea confiaba en que el libre mercado solucionaría los problemas de los consumidores y garantizaría los mejores precios. 

Esta crisis energética ha demostrado que no siempre es así. Las autoridades asumen ahora que, en situaciones extremas, intervenir las facturas, topar beneficios y vaciar reservas estatales es la única salida viable. Cueste lo que cueste, Europa ha decidido tomar el control para garantizar que encender la luz no sea un privilegio reservado para tiempos de paz.

Imagen | Freepik y Haydn on Unsplash

Xataka | Ni el petróleo ni el gas: si estalla una guerra total entre EEUU e Irán, el arma definitiva serán las plantas desalinizadoras


La noticia

La luz y el gas se han convertido artículos de lujo. El plan de de Europa pasa por intervenir precios cueste lo que cueste

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Alba Otero

.

​Encender la calefacción, poner una lavadora o mantener la persiana de una fábrica levantada se ha convertido, de la noche a la mañana, en un lujo. Ante la asfixia económica que amenaza a ciudadanos y empresas, la Unión Europea ha cruzado el Rubicón: el libre mercado energético, tal y como lo conocíamos, no puede sostener esta crisis, y Bruselas prepara una intervención drástica para abaratar la factura cueste lo que cueste.
Un mercado global en llamas. El epicentro de este nuevo terremoto financiero está en Oriente Medio, como hemos estado contando estos días en Xataka. El precio del petróleo en los mercados internacional no para de sufrir sacudidas; como señala la firma Sparta Commodities a EUobserver, se trata del “mayor movimiento diario desde 1988”. Los inversores asumen que el bloqueo en la región provocará cortes reales en el suministro global de crudo, dejando atrás la idea de un simple retraso logístico en los barcos.
El gas no se ha quedado atrás. Como detalla Bloomberg, los futuros del gas natural europeo —el referente holandés— se dispararon un 30% en un solo día, alcanzando los 64 €/MWh. Europa sale del invierno con sus reservas mermadas y ahora se ve abocada a una guerra sin cuartel con Asia para conseguir los escasos cargamentos de Gas Natural Licuado (GNL) disponibles de cara al verano. 

En Xataka

Europa ha llegado al fin del invierno con las reservas de gas agotadas. Un país tiene un modelo para salvarla: España

La montaña rusa diaria de la factura. Para entender por qué esta crisis castiga tanto al consumidor, hay que mirar cómo se forma el precio de la luz hora a hora. Un análisis de Financial Times muestra cómo los precios en Europa sufren ahora una volatilidad salvaje.

El ejemplo del pasado 4 de marzo es demoledor: en pleno pico solar (14:00h), el megavatio hora en Dinamarca costaba apenas 26 euros; solo tres horas después, tras ocultarse el sol y entrar en juego las centrales de gas, el precio se catapultó hasta los 430 euros. Esta “montaña rusa”, con saltos de hasta el 1.700% en una tarde, se ha replicado con la misma dureza en Países Bajos, Alemania o Bélgica. El gas impone así una “ley de lujo” cada vez que el sol desaparece, impidiendo que la industria pueda planificar su producción.

Intervenir “cueste lo que cueste”. Con una industria pesada (acero, química, aluminio) al borde del abismo —cabe recordar que, según un documento de la Comisión Europea citado por Euronews, la electricidad industrial en la UE ya era el doble de cara que en EEUU y China antes de esta crisis—, Europa ha decidido actuar. Según los documentos debatidos por los líderes europeos a los que ha tenido acceso Euronews, el plan de emergencia busca un alivio rápido metiendo la tijera directamente en la factura mediante tres vías:

Recorte de impuestos nacionales: Que actualmente varían enormemente y pueden llegar a suponer hasta el 22% de la factura eléctrica.Tope a los peajes y cargos de red: Que representan un 18% del recibo para los grandes consumidores industriales.Revisión de los costes de emisión de carbono: Que añaden un 11% al coste de generación eléctrica.La intervención más allá de los recortes fiscales. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ha endurecido el tono frente a las empresas. En declaraciones citadas por Euronews, advirtió: “Haremos todo lo posible para detener la especulación. Estoy dispuesta a reaccionar, si es necesario, incluso aumentando los impuestos a las empresas que especulen con los precios a través de las facturas de energía”. 

Además, se ha activado el botón del pánico de las reservas estratégicas. Tal y como explica Reuters, los ministros de finanzas del G7 y la UE están negociando liberar parte de los 1.400 millones de barriles de reservas estratégicas que guarda Europa para inundar el mercado y hundir los precios de forma artificial.

El impacto de no intervenir a tiempo. Bloomberg detalla el caso de Domo Chemicals, una planta en la ciudad industrial alemana de Leuna, que ha tenido que declararse en insolvencia devorada por los costes energéticos. Este desgaste del tejido industrial coincide además con un momento político delicado en Alemania, donde el partido conservador (CDU) del canciller Friedrich Merz acaba de sufrir un revés electoral frente a los Verdes en los comicios regionales de Baden-Wuerttemberg.

El escudo español. Pese a la urgencia, la respuesta europea general está siendo fragmentada. EUobserver señala que Ursula von der Leyen ha propuesto como parche ampliar el corredor de gas y petróleo del Mar Caspio. Irónicamente, el único escudo real ahora mismo lo tiene España. Según destaca este mismo medio, el mercado español ha registrado los precios más bajos y estables esta semana gracias a su gigantesca inversión previa en energías renovables, aislando en parte su sistema de la volatilidad fósil.

Finalmente, los mercados han vivido un ligero respiro gracias a la geopolítica. Según la última actualización de Bloomberg, los bonos europeos rebotaron y el gas cayó un 17% el martes después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, pronosticara que el conflicto con Irán se resolvería “muy pronto”. Sin embargo, los inversores asumen que si la guerra se alarga, los precios seguirán altos por mucho tiempo.

Despertando a la realidad. Con un 67% de su consumo atado todavía a combustibles fósiles de importación, el bloque es consciente de que depender de las rutas comerciales de Oriente Medio es un riesgo enorme para su economía. Hasta ahora, la Unión Europea confiaba en que el libre mercado solucionaría los problemas de los consumidores y garantizaría los mejores precios. 

Esta crisis energética ha demostrado que no siempre es así. Las autoridades asumen ahora que, en situaciones extremas, intervenir las facturas, topar beneficios y vaciar reservas estatales es la única salida viable. Cueste lo que cueste, Europa ha decidido tomar el control para garantizar que encender la luz no sea un privilegio reservado para tiempos de paz.

Imagen | Freepik y Haydn on Unsplash

Xataka | Ni el petróleo ni el gas: si estalla una guerra total entre EEUU e Irán, el arma definitiva serán las plantas desalinizadoras

– La noticia

La luz y el gas se han convertido artículos de lujo. El plan de de Europa pasa por intervenir precios cueste lo que cueste

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Alba Otero

.   

​   

​ 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *