Ciencia y Tecnología
Los almendros de toda España ya están en flor y eso es una fantástica noticia para el sector. O también un desastre
Hace 40 años, un 10 de enero, el padre de Simplisíssimus le dijo que sería un mal año para la almendra. El motivo era sencillo: cuando los árboles florecían pronto, el embrión de la almendra quedaba expuesto (“débil y sensible”) a heladas tardías que podían destruir cosechas enteras. Por ello, el momento bueno para la floración era marzo, le explicó.
Y debía llevar razón, pero en los últimos 44 años ha sido cada vez más difícil de comprobarlo. Según un artículo publicado por AEMET, desde 1981, la floración del almendro se ha ido adelantando de forma sistemática y documentada en todo el país.
Pero parece que, al menos en algunas zonas, esto ha cambiado este año. De confirmarse, puede ser una buena noticia.
¿Cuándo florecen los almendros? Según el trabajo de la Universidad Autónoma de Madrid, el Senckenberg Research Institute y AEMET, en estos 40 años, la fecha mediana de floración en el centro de la península se ha movido desde el 12 de febrero al 7 del mismo mes. Eso sí, el adelanto no ha sido lineal: se ha acelerado en los últimos años.
A nivel histórico, la más adelantada de las últimas décadas fue en 1993 (alrededor del 8 de enero).
¿Y por qué debería de importarnos? En términos generales, porque el almendro es el cultivo leñoso más extenso de España y, de hecho, va a más: en la última década la superficie dedicada ha crecido un 34%. La locura almendril en el país es tal que, bueno, España lidera el sector con 765.000 hectáreas productivas.
Es decir, es un tema que como país nos importa.
Entonces, hablamos de buenas noticias, ¿no? Dependerá de cómo vaya el tiempo a partir de ahora y, además, no debemos olvidar que no en todos los lugares ha sido así. Sin embargo, como ocurre últimamente en el campo puede ser (a la vez) una buena y una mala noticia.
Buena porque una gran cosecha ayudaría a alejar la volatilidad que la almendra ha tenido durante los últimos años, porque ayudaría a generar empleo rural en un año que se espera complicado por los encharcamientos y dará un respiro a los seguros agrarios.
Y, sin embargo, una buena cosecha puede acabar dilatando un debate fundamental: el de las variedades. La única forma que tiene el sector de adaptarse a los cambios climáticos es apostando por variantes tardías o hipertardías. No son una solución mágica, pero es una solución.
La duda es si el gigante mundial de la almendra, endeudado hasta las cejas, comprenderá que tiene que mover ficha.
Imagen | Tim Mossholder
–
La noticia
Los almendros de toda España ya están en flor y eso es una fantástica noticia para el sector. O también un desastre
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
.
Hace 40 años, un 10 de enero, el padre de Simplisíssimus le dijo que sería un mal año para la almendra. El motivo era sencillo: cuando los árboles florecían pronto, el embrión de la almendra quedaba expuesto (“débil y sensible”) a heladas tardías que podían destruir cosechas enteras. Por ello, el momento bueno para la floración era marzo, le explicó.
Y debía llevar razón, pero en los últimos 44 años ha sido cada vez más difícil de comprobarlo. Según un artículo publicado por AEMET, desde 1981, la floración del almendro se ha ido adelantando de forma sistemática y documentada en todo el país.
Pero parece que, al menos en algunas zonas, esto ha cambiado este año. De confirmarse, puede ser una buena noticia.
En Xataka
Las brutales inundaciones que afrontan Portugal y el oeste de España, vistas desde el espacio
¿Cuándo florecen los almendros? Según el trabajo de la Universidad Autónoma de Madrid, el Senckenberg Research Institute y AEMET, en estos 40 años, la fecha mediana de floración en el centro de la península se ha movido desde el 12 de febrero al 7 del mismo mes. Eso sí, el adelanto no ha sido lineal: se ha acelerado en los últimos años.
A nivel histórico, la más adelantada de las últimas décadas fue en 1993 (alrededor del 8 de enero).
¿Y por qué debería de importarnos? En términos generales, porque el almendro es el cultivo leñoso más extenso de España y, de hecho, va a más: en la última década la superficie dedicada ha crecido un 34%. La locura almendril en el país es tal que, bueno, España lidera el sector con 765.000 hectáreas productivas.
Es decir, es un tema que como país nos importa.
Entonces, hablamos de buenas noticias, ¿no? Dependerá de cómo vaya el tiempo a partir de ahora y, además, no debemos olvidar que no en todos los lugares ha sido así. Sin embargo, como ocurre últimamente en el campo puede ser (a la vez) una buena y una mala noticia.
Buena porque una gran cosecha ayudaría a alejar la volatilidad que la almendra ha tenido durante los últimos años, porque ayudaría a generar empleo rural en un año que se espera complicado por los encharcamientos y dará un respiro a los seguros agrarios.
Y, sin embargo, una buena cosecha puede acabar dilatando un debate fundamental: el de las variedades. La única forma que tiene el sector de adaptarse a los cambios climáticos es apostando por variantes tardías o hipertardías. No son una solución mágica, pero es una solución.
La duda es si el gigante mundial de la almendra, endeudado hasta las cejas, comprenderá que tiene que mover ficha.
Imagen | Tim Mossholder
En Xataka | Un final de febrero con 20 ºC, calima y embalses llenos no es “buen tiempo”: es la señal de una meteorología completamente desubicada
– La noticia
Los almendros de toda España ya están en flor y eso es una fantástica noticia para el sector. O también un desastre
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
.

