Algunos de los detractores de Messi afirmaban que el astro argentino llegaría a la MLS a jugar un par de temporadas y retirarse, cómodamente. Y aunque es cierto que es una liga de un menor nivel que la liga francesa, donde procedía, y definitivamente que LaLiga, Messi llegó para competir, ganar títulos y poner al Inter de Miami en el mapa para el futbol internacional, y de paso batir un par de récords.
Lo que parecía un simple fichaje mediático se convirtió en uno de los movimientos más influyentes en la historia del deporte norteamericano y los números lo avalan: Las Garzas pasaron de tener alrededor de un millón de seguidores a más de 14 millones en cuestión de semanas.
El fenómeno no se limitó a las redes. El día de su debut, el 21 de julio de 2023, el partido entre Inter Miami y Cruz Azul provocó más de 110 mil nuevas suscripciones al MLS Season Pass, demostrando el enorme interés que generaba ver al astro argentino en la liga estadounidense.
La consagración llegó un par de años después. Tras conquistar la MLS Cup 2025, Inter Miami celebró el campeonato con una visita oficial a la Casa Blanca, una tradición habitual y controvertida para los equipos campeones de ligas profesionales en Estados Unidos.
Fue en ese momento cuando Messi ingresó a un selecto grupo de deportistas que han visitado la Casa Blanca después de convertirse en campeones, lista integrada por figuras como Michael Jordan, Tom Brady, Serena Williams y LeBron James.
No obstante cabe hacer una distinción, ya que el ícono de los Chicago Bulls visitó la residencia presidencial en cinco ocasiones. Cuatro de ellas fueron tras ganar campeonatos de la NBA, mientras que otra visita ocurrió en 2016, cuando el entonces presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, uno de los máximos honores civiles en Estados Unidos.
En el caso de Messi, su primera visita ocurrió tras conquistar la MLS con Inter Miami, consolidando su impacto no solo dentro del fútbol, sino también en la cultura deportiva del país.

