Ciencia y Tecnología

Creíamos que tardamos mucho en aprender a cocinar. Hasta que unos dientes de carpa de hace 780.000 años reescribieron la historia

Published

on

<p>&NewLine; <img src&equals;"https&colon;&sol;&sol;i&period;blogs&period;es&sol;2a4196&sol;photo-1718942899999-b3da4177ee2a&sol;1024&lowbar;2000&period;jpeg" alt&equals;"Creíamos que tardamos mucho en aprender a cocinar&period; Hasta que unos dientes de carpa de hace 780&period;000 años reescribieron la historia">&NewLine; <&sol;p>&NewLine;<p>Si pensamos en la tecnología que más ha transformado a la humanidad&comma; es fácil que nos vengan a la mente la rueda&comma; la máquina de vapor o el microchip de manera más actual&period; Sin embargo&comma; hay una &&num;8220&semi;tecnología&&num;8221&semi; mucho más antigua y fundamental que&comma; literalmente&comma; cambió nuestra anatomía&colon; <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;realacademiadegastronomia&period;com&sol;el-control-del-fuego-origen-de-la-cocina&sol;">la cocina<&sol;a>&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 1 --><&sol;p>&NewLine;<p><strong>La evolución&period; <&sol;strong>Durante décadas&comma; los paleoantropólogos <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;pubmed&period;ncbi&period;nlm&period;nih&period;gov&sol;36376603&sol;">han debatido<&sol;a> en qué momento exacto nuestros antepasados dejaron de consumir alimentos crudos para empezar a procesarlos mediante el control del fuego&period; Las evidencias más recientes no solo reescriben nuestra cronología&comma; sino que confirman que dominar la cocina fue el verdadero motor de la evolución humana&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 2 --><&sol;p>&NewLine;<p><strong>Cómo se sabe&period; <&sol;strong>Fechar algo tan preciso como el inicio de la cocina&comma; pero la realidad es que<strong> <&sol;strong>hasta hace poco&comma; las pruebas indiscutibles del uso continuado del fuego para cocinar <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;servimedia&period;es&sol;noticias&sol;humanos-prehistoricos-ya-cocinaban-fuego-hace-780000-anos&sol;3489693">rondaban los 600&period;000 años de antigüedad&period;<&sol;a> Sin embargo&comma; un gran hallazgo publicado en la prestigiosa revista <em>Nature<&sol;em> en 2022 <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;nature&period;com&sol;articles&sol;s41559-022-01910-z">retrasó este reloj evolutivo&period;<&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 3 --><&sol;p>&NewLine;<p>En este caso fue en el yacimiento de <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;elmundo&period;es&sol;elmundo&sol;hemeroteca&sol;blogs&sol;sapiens&sol;2010&sol;02&period;html">Gesher Benot Ya&&num;8217&semi;aqov<&sol;a>&comma; en Israel&comma; se encontraron restos de dientes de grandes carpas&period; Con estas muestras y a través de técnicas avanzadas como la difracción de rayos X&comma; los investigadores demostraron que estos restos habían sido expuestos a temperaturas controladas y relativamente bajas al ser inferiores a 500 °C&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 4 --><&sol;p>&NewLine;<p><strong>La primera fecha&period; <&sol;strong>Con estas pruebas parecía bastante claro que no fue un incendio fortuito&comma; sino que se fechó que <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;olivenutricion&period;com&sol;noticias&sol;como-era-la-alimentacion-en-la-prehistoria&sol;">hace 780&period;000 años se comenzó a cocinar a estos animales<&sol;a>&period; Esto es algo que concuerda con el hecho de que los cazadores-recolectores achelenses ya explotaban los hábitats acuáticos&comma; seleccionaban pescado rico en nutrientes y lo cocinaban en lo que los arqueólogos denominan &&num;8220&semi;hogares fantasma&&num;8221&semi;&comma; que eran zonas de fuego estructuradas&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 5 --><&sol;p>&NewLine;<p><strong>Otra hipótesis&period; <&sol;strong>Aunque la evidencia directa nos apuntaba a estos 780&period;000 años&comma; las pistas biológicas sugieren que la revolución culinaria comenzó mucho antes&period; Esto es lo que apuntó el primatólogo Richard Wrangham&comma; <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;pmc&period;ncbi&period;nlm&period;nih&period;gov&sol;articles&sol;PMC10426865&sol;">en su libro<&sol;a> <em>Catching Fire <&sol;em>y en estudios posteriores publicados en <em>Current Anthropology<&sol;em>&comma; <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;pubmed&period;ncbi&period;nlm&period;nih&period;gov&sol;25962548&sol;">proponiendo<&sol;a> que la cocción sistemática surgió con el Homo erectus hace aproximadamente 1&comma;9 millones de años&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 6 --><&sol;p>&NewLine;<p><strong>Sus argumentos&period; <&sol;strong>Para poder dar esta fecha&comma; este experto se centra principalmente en la eficiencia energética&comma; puesto que apunta a que cocinar predigiere los alimentos&comma; rompiendo fibras y almidones&period; Esto permite obtener muchas más calorías con un esfuerzo mínimo&period; Pero lo más relevante es que al facilitar la digestión&comma; el <em>Homo erectus <&sol;em>ya no necesitaba un tracto intestinal masivo para procesar vegetales duros y crudos&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 7 --><&sol;p>&NewLine;<p>Y aquí el tamaño importa&comma; puesto que el tejido intestinal y el tejido cerebral son energéticamente muy costosos&comma; y entonces&comma; al encoger el intestino&comma; la energía sobrante pudo redirigirse al crecimiento de un cerebro mucho más grande y complejo&period; Pero esta dieta más blanda también explica por qué los molares del <em>Homo erectus<&sol;em> se redujeron y sus mandíbulas se volvieron menos prominentes&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 8 --><&sol;p>&NewLine;<p><strong>Más allá de la nutrición&period; <&sol;strong>La implementación de la cocina no solo trajo beneficios anatómicos&comma; sino que los estudios apuntan a que en el caso de los primeros homínidos&comma; esto fue fundamental para asar carne cruda y matar a las bacterias que había en su interior&period; <&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 9 --><&sol;p>&NewLine;<p>Pero además&comma; el control del fuego y la capacidad de procesar alimentos fueron herramientas clave que facilitaron la migración humana&period; En reevaluaciones de yacimientos clásicos&comma; como las cuevas de Zhoukoudian en China&comma; confirman que el <em>Homo erectus pekinensis<&sol;em> <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;journals&period;uchicago&period;edu&sol;doi&sol;full&sol;10&period;1086&sol;692501">usaba fuego controlado para cocinar carne de cérvidos en estratos específicos<&sol;a>&comma; demostrando que esta práctica fue fundamental para adaptarse a climas más fríos fuera de África&period;<&sol;p>&NewLine;<p><&excl;-- BREAK 10 --><&sol;p>&NewLine;<p>Imágenes &vert; <a rel&equals;"noopener&comma; noreferrer" href&equals;"https&colon;&sol;&sol;unsplash&period;com&sol;es&sol;&commat;milo&lowbar;photo">Michael Lock<&sol;a><&sol;p>&NewLine;<p> &&num;8211&semi; <br &sol;> La noticia<br &sol;>&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;ecologia-y-naturaleza&sol;creiamos-que-tardamos-mucho-aprender-a-cocinar-unos-dientes-carpa-hace-780-000-anos-reescribieron-historia&quest;utm&lowbar;source&equals;feedburner&amp&semi;utm&lowbar;medium&equals;feed&amp&semi;utm&lowbar;campaign&equals;22&lowbar;Feb&lowbar;2026"><br &sol;>&NewLine; <em> Creíamos que tardamos mucho en aprender a cocinar&period; Hasta que unos dientes de carpa de hace 780&period;000 años reescribieron la historia <&sol;em><br &sol;>&NewLine; <&sol;a><br &sol;>&NewLine; fue publicada originalmente en<br &sol;>&NewLine; <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;&quest;utm&lowbar;source&equals;feedburner&amp&semi;utm&lowbar;medium&equals;feed&amp&semi;utm&lowbar;campaign&equals;22&lowbar;Feb&lowbar;2026"><br &sol;>&NewLine; <strong> Xataka <&sol;strong><br &sol;>&NewLine; <&sol;a><br &sol;>&NewLine; por <a href&equals;"https&colon;&sol;&sol;www&period;xataka&period;com&sol;autor&sol;jose-a-lizana&quest;utm&lowbar;source&equals;feedburner&amp&semi;utm&lowbar;medium&equals;feed&amp&semi;utm&lowbar;campaign&equals;22&lowbar;Feb&lowbar;2026"><br &sol;>&NewLine; José A&period; Lizana<br &sol;>&NewLine; <&sol;a><br &sol;>&NewLine; &period; <&sol;p>&NewLine;<p>&ZeroWidthSpace;Si pensamos en la tecnología que más ha transformado a la humanidad&comma; es fácil que nos vengan a la mente la rueda&comma; la máquina de vapor o el microchip de manera más actual&period; Sin embargo&comma; hay una &&num;8220&semi;tecnología&&num;8221&semi; mucho más antigua y fundamental que&comma; literalmente&comma; cambió nuestra anatomía&colon; la cocina&period; <&sol;p>&NewLine;<p>La evolución&period; Durante décadas&comma; los paleoantropólogos han debatido en qué momento exacto nuestros antepasados dejaron de consumir alimentos crudos para empezar a procesarlos mediante el control del fuego&period; Las evidencias más recientes no solo reescriben nuestra cronología&comma; sino que confirman que dominar la cocina fue el verdadero motor de la evolución humana&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Cómo se sabe&period; Fechar algo tan preciso como el inicio de la cocina&comma; pero la realidad es que hasta hace poco&comma; las pruebas indiscutibles del uso continuado del fuego para cocinar rondaban los 600&period;000 años de antigüedad&period; Sin embargo&comma; un gran hallazgo publicado en la prestigiosa revista Nature en 2022 retrasó este reloj evolutivo&period;<&sol;p>&NewLine;<p>En este caso fue en el yacimiento de Gesher Benot Ya&&num;8217&semi;aqov&comma; en Israel&comma; se encontraron restos de dientes de grandes carpas&period; Con estas muestras y a través de técnicas avanzadas como la difracción de rayos X&comma; los investigadores demostraron que estos restos habían sido expuestos a temperaturas controladas y relativamente bajas al ser inferiores a 500 °C&period;<&sol;p>&NewLine;<p>La primera fecha&period; Con estas pruebas parecía bastante claro que no fue un incendio fortuito&comma; sino que se fechó que hace 780&period;000 años se comenzó a cocinar a estos animales&period; Esto es algo que concuerda con el hecho de que los cazadores-recolectores achelenses ya explotaban los hábitats acuáticos&comma; seleccionaban pescado rico en nutrientes y lo cocinaban en lo que los arqueólogos denominan &&num;8220&semi;hogares fantasma&&num;8221&semi;&comma; que eran zonas de fuego estructuradas&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Otra hipótesis&period; Aunque la evidencia directa nos apuntaba a estos 780&period;000 años&comma; las pistas biológicas sugieren que la revolución culinaria comenzó mucho antes&period; Esto es lo que apuntó el primatólogo Richard Wrangham&comma; en su libro Catching Fire y en estudios posteriores publicados en Current Anthropology&comma; proponiendo que la cocción sistemática surgió con el Homo erectus hace aproximadamente 1&comma;9 millones de años&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Sus argumentos&period; Para poder dar esta fecha&comma; este experto se centra principalmente en la eficiencia energética&comma; puesto que apunta a que cocinar predigiere los alimentos&comma; rompiendo fibras y almidones&period; Esto permite obtener muchas más calorías con un esfuerzo mínimo&period; Pero lo más relevante es que al facilitar la digestión&comma; el Homo erectus ya no necesitaba un tracto intestinal masivo para procesar vegetales duros y crudos&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Y aquí el tamaño importa&comma; puesto que el tejido intestinal y el tejido cerebral son energéticamente muy costosos&comma; y entonces&comma; al encoger el intestino&comma; la energía sobrante pudo redirigirse al crecimiento de un cerebro mucho más grande y complejo&period; Pero esta dieta más blanda también explica por qué los molares del Homo erectus se redujeron y sus mandíbulas se volvieron menos prominentes&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Más allá de la nutrición&period; La implementación de la cocina no solo trajo beneficios anatómicos&comma; sino que los estudios apuntan a que en el caso de los primeros homínidos&comma; esto fue fundamental para asar carne cruda y matar a las bacterias que había en su interior&period; <&sol;p>&NewLine;<p>Pero además&comma; el control del fuego y la capacidad de procesar alimentos fueron herramientas clave que facilitaron la migración humana&period; En reevaluaciones de yacimientos clásicos&comma; como las cuevas de Zhoukoudian en China&comma; confirman que el Homo erectus pekinensis usaba fuego controlado para cocinar carne de cérvidos en estratos específicos&comma; demostrando que esta práctica fue fundamental para adaptarse a climas más fríos fuera de África&period;<&sol;p>&NewLine;<p>Imágenes &vert; Michael Lock<&sol;p>&NewLine;<p> &&num;8211&semi; La noticia<&sol;p>&NewLine;<p> Creíamos que tardamos mucho en aprender a cocinar&period; Hasta que unos dientes de carpa de hace 780&period;000 años reescribieron la historia <&sol;p>&NewLine;<p> fue publicada originalmente en<&sol;p>&NewLine;<p> Xataka <&sol;p>&NewLine;<p> por<br &sol;>&NewLine; José A&period; Lizana<&sol;p>&NewLine;<p> &period;   <&sol;p>&NewLine;<p>&ZeroWidthSpace;   <&sol;p>&NewLine;<p>&ZeroWidthSpace; <&sol;p>&NewLine;

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Noticias Importantes

Copyright © 2017 ERM DIGITAL. powered by ERM.