Ciencia y Tecnología
China abre la chequera en España: “Estamos dispuestos a reforzar aún más la cooperación con los partidos españoles”
Europa sigue discutiendo cómo tratar a China. España, mientras tanto, ya le ha abierto todas las puertas. Varias veces. El Departamento Internacional del Partido Comunista Chino (un órgano del Partido, no del Estado) ha convertido Madrid en parada obligatoria de su diplomacia paralela. A finales de enero, el viceministro Ma Hui recorrió los despachos del PP, el PSOE, el PCE y la Generalitat catalana. Ninguno le cerró la puerta.
Por qué es importante. China no está buscando aliados ideológicos en España, lo que busca es acceso. Su estrategia es tejer relaciones con quien gobierne hoy pero también con quien pueda gobernar mañana. El Departamento Internacional del PCCh mantiene contactos con más de 600 partidos en todo el mundo porque no entiende de colores, solo de influencia. Y España, por geografía, economía y predisposición política, se ha convertido en su cabeza de puente en el sur de Europa.
Entre líneas. Zapatero vuelve a aparecer como pieza clave de esta red. Ma Hui, un diplomático veterano y antiguo embajador en Cuba, se reunió primero con él, antes que con nadie. No es casual.
El expresidente mantiene contactos recurrentes con las estructuras del PCCh, aparece en foros patrocinados por el Partido en Pekín y opera como facilitador extraoficial. Un rol que plantea preguntas sobre transparencia y líneas rojas en relaciones internacionales, especialmente para alguien sin cargo oficial pero con acceso privilegiado, que además ahora sabemos que está en nómina de un fabricante chino para que le ayude a desplegarse en Europa.
El contraste. Trump ha basado parte de su legislatura aplicando aranceles y generando incertidumbre con ellos. China, mientras tanto, ha querido posicionarse como su antónimo, como un garante de tranquilidad. Ha presentado su Plan Quinquenal (2026-2030) en Madrid como modelo de estabilidad.
Sí, pero. España se está moviendo respecto a China más rápido que el resto de Europa. Pedro Sánchez tiene previsto su cuarto viaje a Pekín entre el 13 y 15 de abril. Y ese ritmo incomoda en Bruselas porque está intentando coordinar una postura común europea frente a China.
España claramente puede beneficiarse económicamente de esta postura, pero en algún momento tendremos que preguntarnos qué es lo que estamos cediendo a cambio.
El rastro del dinero. China ya no persigue solo mercados en España, persigue legitimidad política:
- Ma Hui participó en un foro de Cátedra China, un think tank geográficamente pegado a Atocha pero estratégicamente muy próximo a Pekín.
- Estos espacios, a medio camino entre academia y propaganda, normalizan la presencia china en centros de decisión europeos.
- Dicen que quieren “aprender sobre gestión del Estado”.
- En realidad construyen una red de interlocutores que faciliten sus intereses estratégicos.
¿Principal perdedor? La posición común europea. Si Madrid negocia por su cuenta, Valencia también, y Barcelona igual, China no necesita convencer a la Unión Europea. Le basta con fragmentar. Bilateralizar lo que debería ser multilateral.
Y España, con exdirigentes operando como enlaces extraoficiales, facilita esa estrategia.
Imagen destacada | Jordi Moncasi, Li Yang
–
La noticia
China abre la chequera en España: “Estamos dispuestos a reforzar aún más la cooperación con los partidos españoles”
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Lacort
.
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