Economica
Entre la falta de experiencia y la informalidad: el laberinto laboral de la juventud dominicana

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El desempleo juvenil es definido como la falta de trabajo o paro laboral, donde jóvenes entre 15 y 24 están buscando empleo pero no consiguen, según las Naciones Unidas.
En lo que respecta a la República Dominicana, este tipo de problemática representa una horquilla entre el 12 % y el 14 %, según datos del Ministerio de Trabajo, cuyo porcentaje es significativamente menor que el promedio latinoamericano, que se ubica en un porcentaje que supera al 20 %.
Cabe destacar que hasta el segundo trimestre del 2023 el país tuvo una tasa de desocupación laboral entre los jóvenes de 12,1 %, de acuerdo al informe “Panorama Laboral 2023 América Latina y el Caribe”, difundido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Amplíe más: RD con 12,1 % de tasa de desocupación laboral juvenil en 2023, según la OIT
De acuerdo a la OIT la tasa de desempleo mundial se mantendrá en 4,9 % este 2026, donde cerca de 408 millones de personas quieren trabajar pero no consiguen un empleo decente. En ese sentido, el empleo juvenil mundial ha alcanzado un 12,4 %, es decir, 1 de cada 5 jóvenes (cerca de 260 millones en todo el mundo) no está trabajando, estudiando o recibiendo formación.
En lo que respecta a la República Dominicana el desempleo juvenil ha crecido más que en la población en general, a pesar de los esfuerzos que ha realizado el Gobierno y el Ministerio de Trabajo con las jornadas de empleabilidad en el país, según los economistas Lilliana Rodríguez y Francisco Tavárez.

Al ser abordada por este medio de comunicación, Rodríguez explicó que este tipo de desempleo representó cerca del 24.12 % antes del Covid-19, cuya pandemia elevó la desocupación de 27 % a 38 % aproximadamente, impactando fuertemente a los jóvenes, en especial a las mujeres.
“La tasa de desempleo es dos veces más alta entre jóvenes que para el promedio de la población dominicana, lo que refleja considerables grados de desigualdad”, agregó.

De su lado, Tavárez explicó que en Quisqueya se ha estimado el desempleo juvenil entre el 14.7 % y 20 % de la población económicamente activa, lo que es significativamente superior al promedio nacional.
Pero, ¿Cuáles son los factores y barreras que explican el desempleo juvenil en RD?
Rodríguez sostuvo que la experiencia laboral requerida por las empresas y la baja capacidad de la economía en crear puestos de trabajo son dos factores que explican el desempleo juvenil en el país.
Otro aspecto, según, afirmó, radica en el salario mínimo, que puede actuar como una barrera para el primer empleo al percibirse como un alto costo para la empresa respecto al bajo desarrollo de habilidades del joven.
Sin embargo, la solución no debe ser reducirse a ese ingreso que imposibilite la adquisición de la canasta básica, sino subsidios sociales que incentiven la contratación de jóvenes y eleven la productividad.
Para Tavárez entre las causas económicas se destaca:
- El desajuste entre formación y demanda laboral, donde los programas educativos no proveen las habilidades técnicas ni digitales que requieren las empresas modernas.
- La informalidad que limita la estabilidad laboral e ingresos de la misma y el crecimiento económico poco intensivo en empleos de calidad, con sectores como turismo y comercio generando trabajos, pero no siempre formales o bien remunerados.

Por su parte, el asesor técnico del Ministerio de Trabajo, Pedro Gago, destacó que a esto se le añade el desajuste de competencias («Skills Mismatch») donde el 54 % de los empleadores reporta dificultades para encontrar personal de calidad en torno a las competencias requeridas. “No faltan títulos, sino habilidades”, agregó.
Según el Ministerio de Trabajo las barreras del desempleo juvenil están vinculadas a la brecha de habilidades y la trampa de experiencia, lo que no ocurre en países desarrollados y de Latinoamérica.

A continuación presentamos la siguiente tabla comparativa con datos más recientes de la OIT y organismos oficiales, permitiendo visualizar la posición relativa de RD que permanece en una posición estable/media, según el Ministerio de Trabajo:

La juventud habló
El Nuevo Diario salió a las calles con el objetivo de escuchar las opiniones y experiencias de los jóvenes en torno a esta problemática.
Además, este medio realizó una encuesta en su plataforma digital sobre el tema, para recopilar la pespectiva de la población.

Al ser abordado sobre el tema, el Ministerio de Trabajo indicó que unos 3,316 jóvenes trabajan actualmente, donde los hombres (1,798) superan a las mujeres (1,518) tomando los datos desde 2021 a 2025, siendo el 2023 el de mayor empleabilidad y el 2021 el menor.
Es preciso indicar que desde el último año (2025) a penas unos 935 jóvenes están trabajando.

La salida de jóvenes de República Dominicana genera una brecha generacional que a largo plazo puede afectar la competitividad y el desarrollo de la nación. Datos del Banco Mundial, sostienen que cerca del 12 % de los jóvenes con educación superior ha emigrado en los últimos veinte años, según Rodríguez.
Además, la retribución inadecuada de posiciones provoca el éxodo de jóvenes a otros países y la escasez de talento en el mercado local (fuga de cerebros).
Violencia en el hogar, embarazo infantil y criminalidad, entre los efectos del desempleo juvenil
Los efectos se expresan en ingresos reducidos en la vida laboral futura, lo que llaman, el efecto cicatriz, pues reduce ampliamente la acumulación patrimonial del trabajador con consecuencias duraderas en la vida laboral.
El otro es una menor acumulación de habilidades y experiencias, que lo margina de la competencia e inserción exitosa en el mercado laboral y, por último, dificultades para ascender socialmente y romper ciclos de pobreza, según Tavárez.
Pero Rodríguez cree que estos efectos provocan otras consecuencias más graves como la inseguridad alimentaria y violencia en el hogar. En los hombres está relacionado con la criminalidad, y en el caso de las mujeres, está relacionada con el embarazo infantil.
El Banco Mundial afirma que puede tener efectos negativos de largo plazo sobre las oportunidades de empleo de por vida y frenar su crecimiento en general.
La informalidad laboral afecta entre el 45 % y 48 % de los jóvenes; expertos advierten sobre falta de experiencia
El asesor técnico del Ministerio de Trabajo puntualizó que la informalidad es el enemigo común del desempleo juvenil y la mejor forma de combatirla es reduciendo los costos de aprendizaje para las empresas y aumentando la productividad de los jóvenes.
En ese sentido, de 100 ocupados en la República Dominicana, 54 se insertan en el sector informal. Es una fuente natural de creación de empleos, pero en el caso de muchos jóvenes, al no encontrar trabajo formal o de retribución precaria, optan por instalar microempresas o hacer delivery, con lo que obtienen mayores ingresos, según declaraciones de Rodríguez.
De su lado, Tavárez sostuvo que los elevados niveles de informalidad afecta entre el 45 % y 48 % de los jóvenes ocupados, y que muchos de ellos terminan allí sobre todo porque esto implica bajos requisitos de entrada y rapidez para obtener dinero, lo que se apega a sus realidades concretas de procurar ingresos laborales de forma ágil y apresurada.
El experto dijo que el otro elemento radica en la escasez de trabajos formales suficientes para absorber a la población joven, y los bajos salarios que les convencen a procurar ingresos por otras vías, como los empleos informales, que no implican restricciones inflexibles de horarios y la intensidad de laborar está a voluntad del trabajador como los empleos de plataformas de servicios de transporte (Uber, Didi y otros) y de distribución de comida.
“Las implicaciones económicas son atendibles y preocupantes, porque se expresan en menor productividad laboral, al desaprovecharse esta población en su potencial más alto, al tiempo que se traduce en menores esfuerzos recaudatorios y poca estabilidad en ingresos juveniles, que limitan la planificación a futuro de sus vidas. La precariedad laboral en la juventud es mayor, lo que se refleja en la dilución de su futuro para adquirir cuestiones que antes eran accesible: una vivienda, movilidad y otros bienes de consumo. Por otro lado, la informalidad laboral juvenil actúa como una valla al desarrollo de sectores de alto valor agregado sobre todo el tecnológico que se hace difícil asumir por las generaciones más adultas”, agregó Tavárez.
Por otra parte, Tavárez sostuvo que la falta de experiencia se convierte en una barrera de entrada en el mercado laboral de los jóvenes, lo que se explica en el interés de las empresas dominicanas de contratar personas con historial comprobado para evitar las curvas de aprendizaje que implican costos de formación en el empleo. Es decir, cierran la puerta al primer empleo, limitando las oportunidades de aprendizaje y valoración en el trabajo de la población juvenil, según el economista Francisco Tavárez.
Rodríguez también coincide con Tavárez al manifestar que esto genera un círculo vicioso, donde los jóvenes enfrentan barreras para acceder a un primer empleo y a su vez, esa situación perpetua el subempleo y la informalidad, además, la economía pierde un recurso potencial que puede adaptarse a entornos de trabajo de más innovación y productividad.
Consecuencias que acarrea el país al no emplear a la juventud
No emplear a los jóvenes afecta al país porque en esencia se traduce en el desaprovechamiento de algo fundamental para el desarrollo nacional que es el bono demográfico, ya que el 60 % de la población es menor de 35 años. Esto quiere decir que, estamos en presencia de la mayor proporción poblacional y la más sana y formada de los últimos 50 años, según Tavárez.
El economista dice que no integrar a esta población juvenil es un estímulo al aumento de la pobreza y la dependencia económica, que como resultado se expresa en reducción de la movilidad social. Los resultados negativos se traducen en económicos, desarticulando el tejido social, por factores asociados a la delincuencia, migración irregular e informalidad.
¿Qué incentivos fiscales o laborales podrían estimular a las empresas a contratar más jóvenes?
Según la economista Lilliana Rodríguez, la Ley del primer empleo, aprobada en mayo de 2023, establece que las empresas que empleen a jóvenes con edades de entre 18 y 25 años obtendrán como beneficio un incentivo que les permitirá deducirse del Impuesto Sobre la Renta (ISR) entre un 50 % y un 75 % de las contribuciones que realizan a la seguridad social.
Otra opción puede ser ofrecer exenciones del pago del 1 % al Instituto de Formación Técnico Profesional (Infotep) para las Mipymes que ofrezcan primeras experiencias laborales mediante pasantías.
En cambio, el país no aplica ningún tipo de ayuda a las empresas que emplean jóvenes como política de primer empleo, según Tavárez, ya que la población está rezagada en ese sentido, perdiendo oportunidades concretas, según afirmó.
El también catedrático entiende que se pueden aplicar subsidios temporales a la seguridad social para empresas que contraten jóvenes sin experiencia, poner en marcha deducciones fiscales por programas de pasantías y formación dual e incentivos sectoriales en industrias con potencial para expandir empleo juvenil como en las áreas de tecnología, manufactura ligera y servicios como call centers, tecnología y soporte IT, procesamiento de datos y otros adaptables al área de la información.
¿Existe un desajuste entre el crecimiento económico del país y la capacidad de ese crecimiento para generar empleos formales para los jóvenes?
Según los economistas, la respuesta a esta pregunta es si. El alto y sostenido crecimiento económico del país no se ha reflejado en la generación de empleos formales.
Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), por cada porciento de crecimiento económico, la población ocupada apenas aumenta un 0.5 % (por debajo del promedio de América Latina), porque está sustentado tanto en sectores de alta y baja productividad, como comercio y servicios que son los que absorben la mayor parte del empleo.
¿Qué sectores de la economía tienen mayor potencial para generar empleo juvenil y por qué no están absorbiendo suficiente mano de obra?
Al ser abordados con esta pregunta, los economistas destacaron que sectores con alto potencial son los vinculados a la tecnología de la información (TICs) como el desarrollo de software, ciencia de datos, ciberseguridad y programación, la industria de servicios modernos (BPO y call centers), manufactura con base tecnológica y el turismo en áreas especializadas vinculadas a la gestión administrativa, el desarrollo de servicios con capacidades de manejo de idiomas, servicios digitales y otros de la economía de plataforma digital. Otros son las zonas francas, sector de alta productividad y el financiero.
Manifestaron que actualmente no han sido totalmente aprovechados debido a las brechas de competencias técnicas en áreas de la economía digital, la escasez de formación técnica especializada y las aun persistentes brechas de manejo de idiomas.
Soluciones para hacerle frente al desempleo juvenil, ¿qué ha hecho el Ministerio de Trabajo?
El hecho de generar empleos es la política social más efectiva y sostenible que hay ante esta problemática, según los economistas.
Cabe destacar que en agosto de 2019, se envió al Congreso Nacional el proyecto de Ley de Cualificaciones que permitiría la implementación del Marco de Cualificaciones, iniciativa que fue aprobada pero perimió en la Cámara de Diputados. Se remitió nuevamente en enero de 2023 y de acuerdo a los expertos, debe retomarse para alinear las necesidades del tejido productivo con la formación profesional de los ciudadanos.
“Hacer un llamado a que se diseñe y se apruebe el Catálogo y el Instituto Nacional de Cualificaciones para crear el Marco de Cualificaciones que hace años se viene discutiendo. Urge para determinar cuáles son las carreras que se requieren poder desarrollar en el país, vinculando la academia con el sector productivo nacional. Porque recordemos, que este tema no solo afecta a los que quieren emplearse, también afecta el desarrollo de las empresas que buscan recursos humanos para su crecimiento y no lo encuentran”, dijo Lilliana Rodríguez.
Tavárez considera que algunas medidas concretas deben vincularse con un plan nacional de inserción laboral juvenil, las cuales iniciarían con medidas como la expansión de los programas de empleabilidad vinculados directamente con empresas; estimular el fortalecimiento de Infotep para habilidades digitales, idiomas y formación técnica avanzada, la articulación de iniciativas de creación de pasantías obligatorias en educación superior como se hace en universidades extranjeras; implementar políticas de primer empleo con subsidios temporales y atados a resultados comprobables e incentivar sectores estratégicos vinculados a la tecnología, BPO y manufactura de avanzada tecnológica.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo ha puesto en marcha la iniciativa RD-Trabaja, un sistema de empleo flexible que prioriza la intermediación laboral en sectores sostenibles dirigido a los jóvenes.
El programa tiene una meta ambiciosa de beneficiar a un total de 22,400 jóvenes y 4,333 personas mayores de 35 años.
Según el asesor técnico de esa entidad, Pedro Gago, este programa es financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por un monto cercano a los US$38 millones, que incluye, a su vez, pasantías remuneradas y un subsidio de hasta un salario mínimo para que las empresas entrenen a los jóvenes, mitigando el riesgo de contratar personal sin experiencia.
RD-Trabaja se divide en tres modalidades:
Modalidad I: Acción Formativa + Práctica Profesional
Según el Ministerio esta modalidad se enfoca en la capacitación intensiva seguida de una experiencia práctica. Actualmente, 477 jóvenes han sido impactados con ella al completar la fase de formación de tres meses, y están a la espera de iniciar su práctica profesional. La meta de esta modalidad es beneficiar a 3,000 personas a través de 150 cursos de capacitación.
Modalidad II: Inserción Laboral Directa
La Modalidad II busca la inserción directa de jóvenes en el mercado laboral. Desde diciembre de 2025, se han insertado aproximadamente 50 jóvenes de un total de 915 participantes iniciales. El programa tiene el compromiso de alcanzar 1,240 inserciones y proyecta beneficiar a 1,200 jóvenes en total.
Modalidad III: Capacitación y Emprendimiento
Esta modalidad está diseñada para capacitar y apoyar a personas en el desarrollo de habilidades para el empleo o el emprendimiento. Se espera beneficiar a 3,733 personas.

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