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14 hours agoon
Ciudad Juan Bosch. En uno de los espacios donde la comunidad se encuentra, crea y crece, la danza ha encontrado un hogar en Ciudad Juan Bosch. Allí, entre música, disciplina y sueños en movimiento, Shekira Gallardo ha levantado una academia que va más allá de enseñar pasos: forma carácter, sensibilidad y propósito en niñas, jóvenes y familias.
Su historia está profundamente ligada al arte. Nacida en una familia de artistas, heredó la danza de su madre, bailarina y coreógrafa con más de 35 años de trayectoria, y creció rodeada de expresiones culturales que marcaron su identidad. “Lo llevo en la sangre”, afirma, convencida de que el arte no solo se aprende, también se siente y se vive.
Fue precisamente esa convicción la que la llevó a establecer su academia en Ciudad Juan Bosch, una comunidad que identificó como un espacio lleno de energía, crecimiento y oportunidades. “Vi una infraestructura sólida, un entorno seguro, pero también la necesidad de actividades artísticas que aportaran al desarrollo integral de los niños”, explica.
La danza, y en especial el ballet, se convierte aquí en una herramienta formativa. Más allá de la estética y el movimiento, enseña disciplina, constancia, trabajo en equipo y respeto por el proceso. Las niñas aprenden que el esfuerzo diario es parte del logro y que el arte requiere tiempo, dedicación y conciencia del cuerpo y la mente. Valores que, sin duda, trascienden el salón de clases y se reflejan en su desarrollo académico y personal.
Uno de los elementos que más destaca Shekira es el sentido de comunidad que se vive en Ciudad Juan Bosch. La cercanía, la seguridad y la convivencia hacen que las familias se sientan parte de un mismo núcleo, donde todos crecen juntos. Ese entorno despierta la curiosidad, la creatividad y el deseo de expresarse, convirtiendo el arte en un motor de transformación social.
En este camino, el respaldo del Fideicomiso VBC-RD ha sido clave. El apoyo brindado a emprendedores culturales reafirma su compromiso con la promoción de las artes como eje fundamental para el desarrollo humano. “Me sentí acogida, abrazada y respaldada. Contar con espacios seguros y abiertos al arte permite que la cultura llegue a todos, incluso a quienes no siempre pueden acceder a ella”, señala la directora de la academia.
Para Shekira, el futuro está en seguir creciendo, pero sobre todo en concientizar sobre la importancia del arte y la cultura como pilares de una sociedad equilibrada. “El arte y el deporte ayudan a formar seres humanos íntegros, con sensibilidad, valores y balance”, asegura.
Desde clases para niñas desde los dos años hasta jóvenes y adultos, la academia se ha convertido en un espacio de formación, motivación y acompañamiento, donde cada estudiante encuentra la oportunidad de desarrollar su mejor versión.
Desde el Fideicomiso VBC-RD, reiteramos nuestro compromiso con el impulso de las artes y la cultura como pilares para una convivencia sana, una comunidad más humana y el desarrollo integral de la niñez y la juventud en Ciudad Juan Bosch. Creemos firmemente que apoyar estas expresiones artísticas es apostar por una ciudad activa, participativa y en constante crecimiento.