Ciencia y Tecnología
Reed Hastings se hizo millonario conquistando el sofá con Netflix. Ahora quiere convertir la nieve en una mina de oro
Reed Hastings es el cofundador y presidente ejecutivo de Netflix, una de las mayores plataformas de entretenimiento del mundo. Si de algo sabe Hastings es cómo pasárselo bien.
El emprendedor empresario inició un proyecto en 2023 pensado para un puñado de millonarios que busquen divertirse esquiando sobre nieve virgen por unas pistas privadas que solo podrán utilizar un puñado de socios de un exclusivo club de esquí en las montañas de Utah.
Un club de esquí exclusivo para millonarios. Hastings se ha convertido en el principal inversor y arquitecto de una comunidad de esquí de acceso exclusivo para personas de alto poder adquisitivo en Powder Mountain, al norte de Utah (EEUU). Esa comunidad privada se llama Powder Haven y está concebida como una estación de esquí privada reservada para el disfrute exclusivo de unas 650 familias, que esquían en un entorno muy controlado dentro de un dominio que abarcan unas 4.860 hectáreas de alta montaña.
La estación de esquí privada de Hastings se plantea como una suerte de “espacio VIP” con acceso al área esquiable que ya existe en Powder Mountain y que sigue abierta como estación pública. El resultado es un modelo híbrido en el que la cuota de unos pocos muy ricos ayuda a financiar infraestructuras que también utilizan los esquiadores que compran un forfait convencional.
Cuotas y casas millonarias. Según publicaba Forbes, Hastings ha invertido ya más de 100 millones de dólares en la adquisición y mejora del espacio privado de Powder Mountain, asumiendo una deuda equivalente a las de los anteriores propietarios. Ese nuevo capital se ha utilizado para renovar los remontes y para instalar nuevas líneas a otras zonas de la estación para ampliar la superficie esquiable. De acuerdo a lo publicado por The Wall Street Journal, Hastings estaría planeando invertir 200 millones de dólares más para mejorar los servicios para los adinerados propietarios.
La cuota de membresía anual de la estación es de 25.000 dólares, que se suma una aportación inicial y, sobre todo, a la compra de una vivienda dentro de la comunidad, condición necesaria para poder formar parte del club privado. Las casas que forman el complejo de esquí privado parten de los 2 millones de dólares y la primera fase, con 39 solares a un precio medio equivalente a unos 2,4 millones de euros por unidad, se agotaron en apenas unos meses.

Arclodge y un nuevo vecindario en la montaña
El proyecto no se limita a levantar chalets de lujo. En el corazón de Powder Haven se está diseñando Arclodge, un gran club social y deportivo de estilo suizo y líneas futuristas que aspira a convertirse en el centro de la vida comunitaria del resort. Según se aprecia en la página del complejo, el nuevo edificio de 6.800 m2 planea incluir todos los servicios de lujo a los que sus millonarios socios están habituados: restaurantes de alta cocina, piscinas termales y deportivas, salas de spa y tratamiento, gimnasio y espacios para actividades culturales y deportivas.
Alrededor de este nuevo núcleo social se han ido planificando nuevos barrios para viviendas de lujo de distintos tamaños, que van desde grandes parcelas de varias hectáreas hasta chalets de lujo llave en mano diseñados por estudios de arquitectura de alto perfil. Eso sí, todas ellas con acceso de directo a las pistas de esquí privadas.
Solo hay tres estaciones privadas como esta. El modelo de Powder Haven que está desarrollando el fundador de Netflix no es un proyecto pionero. De hecho, es el tercer complejo de esquí privado que existe en EEUU: Yellowstone Club en Montana, y Wasatch Peaks Ranch, también en Utah. En estos tres enclaves, el acceso a las pistas no depende de un forfait abierto al público general, sino que pasa por ser miembro propietario en una propiedad en su complejo inmobiliario de lujo.
Reed Hastings es el único que ha sabido aprovechar ese modelo de negocio basado en la exclusividad de servicios de esquí privado para millonarios con ausencia casi total de colas y una cierta convivencia con el dominio público de Powder Mountain, de forma que la extensión de sus pistas se amplían a un coste muy bajo.
Imagen | Unsplash (republica GmbH), Powder Haven
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La noticia
Reed Hastings se hizo millonario conquistando el sofá con Netflix. Ahora quiere convertir la nieve en una mina de oro
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Rubén Andrés
.
Reed Hastings es el cofundador y presidente ejecutivo de Netflix, una de las mayores plataformas de entretenimiento del mundo. Si de algo sabe Hastings es cómo pasárselo bien.
El emprendedor empresario inició un proyecto en 2023 pensado para un puñado de millonarios que busquen divertirse esquiando sobre nieve virgen por unas pistas privadas que solo podrán utilizar un puñado de socios de un exclusivo club de esquí en las montañas de Utah.
Un club de esquí exclusivo para millonarios. Hastings se ha convertido en el principal inversor y arquitecto de una comunidad de esquí de acceso exclusivo para personas de alto poder adquisitivo en Powder Mountain, al norte de Utah (EEUU). Esa comunidad privada se llama Powder Haven y está concebida como una estación de esquí privada reservada para el disfrute exclusivo de unas 650 familias, que esquían en un entorno muy controlado dentro de un dominio que abarcan unas 4.860 hectáreas de alta montaña.
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La cuota de membresía anual de la estación es de 25.000 dólares, que se suma una aportación inicial y, sobre todo, a la compra de una vivienda dentro de la comunidad, condición necesaria para poder formar parte del club privado. Las casas que forman el complejo de esquí privado parten de los 2 millones de dólares y la primera fase, con 39 solares a un precio medio equivalente a unos 2,4 millones de euros por unidad, se agotaron en apenas unos meses.
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El proyecto no se limita a levantar chalets de lujo. En el corazón de Powder Haven se está diseñando Arclodge, un gran club social y deportivo de estilo suizo y líneas futuristas que aspira a convertirse en el centro de la vida comunitaria del resort. Según se aprecia en la página del complejo, el nuevo edificio de 6.800 m2 planea incluir todos los servicios de lujo a los que sus millonarios socios están habituados: restaurantes de alta cocina, piscinas termales y deportivas, salas de spa y tratamiento, gimnasio y espacios para actividades culturales y deportivas.
Alrededor de este nuevo núcleo social se han ido planificando nuevos barrios para viviendas de lujo de distintos tamaños, que van desde grandes parcelas de varias hectáreas hasta chalets de lujo llave en mano diseñados por estudios de arquitectura de alto perfil. Eso sí, todas ellas con acceso de directo a las pistas de esquí privadas.
Solo hay tres estaciones privadas como esta. El modelo de Powder Haven que está desarrollando el fundador de Netflix no es un proyecto pionero. De hecho, es el tercer complejo de esquí privado que existe en EEUU: Yellowstone Club en Montana, y Wasatch Peaks Ranch, también en Utah. En estos tres enclaves, el acceso a las pistas no depende de un forfait abierto al público general, sino que pasa por ser miembro propietario en una propiedad en su complejo inmobiliario de lujo.
Reed Hastings es el único que ha sabido aprovechar ese modelo de negocio basado en la exclusividad de servicios de esquí privado para millonarios con ausencia casi total de colas y una cierta convivencia con el dominio público de Powder Mountain, de forma que la extensión de sus pistas se amplían a un coste muy bajo.
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Imagen | Unsplash (republica GmbH), Powder Haven
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