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Salud y Bienestar

Expertos señalan aumento de depresión en jóvenes por redes sociales

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Especialistas en salud mental advirtieron que la depresión continúa siendo una enfermedad subestimada, en gran parte porque suele ocultarse detrás de apariencias de éxito, productividad y estabilidad.

La psiquiatra Katiuska De Camps explicó que vivimos en una época fuertemente influenciada por las redes sociales, donde se promueve la idea de que el éxito laboral y económico garantiza la felicidad. Sin embargo, señaló que muchas personas, aun después de alcanzar logros y recibir elogios y admiración, experimentan con el tiempo una sensación persistente de vacío.

De acuerdo con la especialista, esta experiencia obliga a reevaluar creencias que se daban por sentadas y sacude lo que denomina la “zapata emocional”, un equilibrio interno que varía según cada individuo y está estrechamente vinculado a la crianza y a la forma en que se percibe la vida. Advierte que existe la creencia errónea de que una depresión es fácil de reconocer, cuando en realidad muchas personas desarrollan mecanismos compensatorios que les permiten disimular, e incluso sobrellevar temporalmente, conflictos emocionales profundos.

No obstante, De Camps aclaró que no todas las personas cuentan con un alto grado de resiliencia. Algunas no logran superar por sí solas una crisis emocional; otras no buscan ayuda profesional y, cuando lo hacen, no siempre asumen la importancia de llevar el tratamiento completo, asistir a terapia y modificar su estilo de vida, lo que termina perpetuando el estado de ánimo depresivo.

Sobre cómo identificar a tiempo la depresión en un familiar, amigo o compañero de trabajo, la psiquiatra indicó que suele manifestarse a través de pequeñas sutilezas conductuales y emocionales que se agravan con el tiempo y se mantienen por más de dos semanas continuas. Explicó que al cerebro le toma tiempo pasar de un estado de normalidad a un patrón neuronal depresivo, y que en este proceso influyen factores como la fortaleza de la zapata emocional, el tipo de crianza y ambiente, la personalidad, los valores, la educación y, especialmente, la calidad de los lazos familiares positivos.

Desde su experiencia profesional en neuropsicología clínica, terapia familiar y alta gerencia, De Camps alertó que el miedo al “qué dirán” continúa retrasando diagnósticos y que la interrupción de los tratamientos puede desintegrar familias y, en los casos más graves, conducir a tragedias evitables, como la ocurrida en junio de 2025 en el sector Naco, en el Distrito Nacional.

En esa misma línea, el psiquiatra José Dunker explicó que la depresión es una enfermedad mental característica que se manifiesta mediante cambios en el estado de ánimo, como tristeza sin motivo aparente, pérdida del deseo y de la iniciativa, trastornos del sueño, del apetito y de la vida sexual, así como una tendencia al suicidio. Señaló que, junto con la esquizofrenia y las adicciones, forma parte de los tres grandes grupos de trastornos mentales.

Dunker indicó que hoy se sabe que los trastornos mentales son aprendidos y que las investigaciones genéticas han descartado la existencia de un gen causal. Lo que existe es una vulnerabilidad que hace a algunas personas más sensibles a desarrollar ciertos trastornos, entre ellos la depresión, pero son los estresores de la vida —como conflictos familiares, traumas psicológicos o errores en la crianza— los que terminan desencadenándolos. Una crianza marcada por el negativismo y las exigencias excesivas, explicó que podría formar una personalidad tipo C, caracterizada por la dificultad para disfrutar lo positivo y la tendencia a exagerar lo negativo.

El especialista destacó que una de las principales herramientas terapéuticas para la depresión es la terapia cognitiva, cuya eficacia es comparable a la de los antidepresivos. Esta técnica se basa en entrenar a la persona en el manejo del pensamiento positivo, ya que se ha comprobado que el negativismo sostenido alimenta el cuadro depresivo. Además, señala que la actividad física, como la gimnasia aeróbica, también contribuye a la mejoría. Dunker añadió que existen los llamados equivalentes depresivos, como el dolor crónico, los trastornos digestivos, ciertos tumores y enfermedades autoinmunes, los cuales mejoran cuando la persona cambia de actitud, adopta un estilo de vida más natural y fortalece sus relaciones personales.

Asimismo, el psicólogo Elvin Velázquez advirtió que en los últimos años ha cambiado el perfil de quienes consultan por depresión, con un aumento notable de adolescentes y jóvenes afectados, influenciados por las redes sociales, el aislamiento y la presión por cumplir expectativas irreales.

Señaló que, pese a los avances en salud mental, persisten mitos dañinos que llevan a minimizar la enfermedad y a retrasar la búsqueda de ayuda.

Velázquez subrayó la importancia de diferenciar la tristeza normal de la depresión clínica y llamó a no ignorar señales de alarma como el aislamiento extremo, los cambios drásticos de conducta o los comentarios sobre no querer vivir. Concluyó que la depresión se puede prevenir y tratar, y recuerda que pedir ayuda es el primer paso para recuperar la vida.

NLP/

 

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