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Uno de los mayores misterios de la aviación comercial sigue abierto: habrá tercera búsqueda del vuelo MH370 de Malaysia Airlines

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Uno de los mayores misterios de la aviación comercial sigue abierto: habrá tercera búsqueda del vuelo MH370 de Malaysia Airlines

Con permiso de Amelia Earhart y el triángulo de las Bermudas, lo que pasó con el vuelo MH 370 de Malaysia Airlines el 8 de marzo de 2014 constituye uno de los mayores misterios de la aviación comercial moderna: parece que desapareció de la faz de la Tierra sin dejar rastro*. 12 años después, seguimos sin encontrar una explicación a su desaparición y no es la primera vez que lo intentamos: de hecho, se acaba de reactivar la tercera misión de búsqueda.

Nos vamos al Día D, Hora H. Un Boeing 777-200ER con 239 personas a bordo (227 pasajeros y 12 tripulantes) partía del aeropuerto internacional de Kuala Lumpur a las 12:41 am con destino el Aeropuerto internacional de Pekín, con hora prevista de aterrizaje a las las 6:30 hora local. Nunca llegó a su destino. A las 1.19 horas el capitán Zaharie Ahmad Shah se despidió de los controladores malayos con un “Good night Malaysian three seven zero”. Fue la última vez que contactaron. 

Pocos minutos después y según el registro de los radares recogido en el informe final del Ministerio de Transportes de Malasia, el radar secundario de la aeronave se apagó a las 01:21h sobre el Mar de China Meridional. Asimismo, registró un giro hacia el oeste como si retornara hacia Malasia, pasando cerca de la isla de Penang y continuando hacia el Estrecho de Malaca. 

Mh370 Scheduled Flight Map With Labels

Mapa del vuelo programado del MH370. Weaveravel – Wikimedia

Aunque tenía los sistemas de comunicación apagados, seguía enviando una señal satelital que fue clave para seguir su trayectoria posterior. Empleando una metodología basada en el efecto Doppler, el equipo científico de la empresa de satélites británica Inmarsat determinó que la nave se alejaba del satélite hacia el sur. 

El informe final de la Oficina de Seguridad del Transporte de Australia (ATSB) ratifica estos hechos concluyendo que la combinación de radares y datos matemáticos a partir de señales satelitales permitieron concluir que presuntamente el avión voló algo más de seis horas hasta agotar su combustible en una zona remota del Océano Índico sur.

Vuelo

Andrew Heneen. Wikimedia

En las siguientes horas, saltaba la noticia. En ese momento el CEO de Malaysia Airlines, Ahmad Juahari Yahya, explicaba que no había indicios de que los pilotos enviaran una señal de socorro y su disposición a colaborar con las autoridades en la búsqueda, ya que no se habían avistado restos, como recogía USA Today

Un avión desaparecido, un área inmensa por explorar y muchas incógnitas

Poco después, la aerolínea actualizaba su comunicado reiterando que no había “establecido ningún contacto ni determinado el paradero del vuelo MH370”. El ministro de Transporte de Malasia de por aquel entonces, Hishammuddin Hussein, explicaba que aunque no había motivos para sospechar del terrorismo, se estaban estudiando todas las posibilidades. Días después, el primer ministro del país, Najib Razak, declaraba que estaba claro que los radares y el sistema de transmisión de datos de vuelo fueron apagados deliberadamente por alguien que intentaba ocultar la posición y el rumbo del avión.

La primera operación de búsqueda tuvo carácter internacional, aunque fue liderada por la ATSB australiana y se extendió desde 2014 hasta 2017 en la que fue catalogada en su momento como la búsqueda más cara de la historia de la aviación, con una inversión aproximada de al menos 44 millones de dólares por parte de Australia, China, Estados Unidos y Vietnam, estimaba Reuters

Esta operación incluía el despliegue de buques y aeronaves militares en una zona de 120.000 kilómetros cuadrados en el océano Índico y el mar de China Meridional definida por el análisis de los datos satelitales de Inmarsat y denominada denominada “Séptimo arco”. Tras casi tres años de rastreo con sonares de alta resolución, la búsqueda se suspendió oficialmente en enero de 2017 sin hallar restos del fuselaje. Las conclusiones del informe detallaban que no era posible determinar con certeza la causa de la desaparición y que ese cambio de rumbo: “No puede explicarse por un fallo técnico conocido ni por condiciones meteorológicas adversas”, apuntando a una modificación de ruta “probablemente intencionado”. 

Lo que sí se ha encontrado a lo largo del tiempo han sido más de 30 fragmentos identificados como pertenecientes al MH370, como partes del ala, la cola, la cabina o el motor en sitios tan dispares como las costas de África oriental y diversas islas como Reunión, Mauricio o Madagascar. No se han encontrado restos humanos, pero se presupone que todas las personas que viajaron en el vuelo fallecieron. 

De hecho, la primera pieza de la aeronave fue identificada por peritos franceses en una playa de la isla de Reunión un año después de la desaparición. Más concretamente, se trataba del flaperón, una pieza móvil de casi tres metros de envergadura colocada en el borde de salida del ala que se emplea para aumentar la resistencia aerodinámica. 

En 2018 llegaría la primera misión de Ocean Infinity, una empresa privada de robótica especializada en el estudio de fondos marinos. En su historial, ayudaron a localizar el Endurance del mítico explorador Ernest Shackleton en 2022 proporcionando personal especializado y robots submarinos. Sobre la mesa, inicialmente un área considerada como prioritaria de 25.000 kilómetros cuadrados situada al norte de la zona anteriormente explorada teniendo en cuenta los los nuevos análisis de deriva de los restos encontrados en playas africanas. 

Ocean

Ocean Infinity

Finalmente, fueron 112.000 kilómetros cuadrados los que cubrieron en poco más de tres meses gracias a una una flota de ocho vehículos submarinos autónomos, más rápidos que los vehículos empleados en la búsqueda inicial. No fue suficiente: en junio de 2018 terminaba su misión con unos resultados decepcionantes, como explicaba su CEO

 Tras unos años en stand by, en gobierno malayo ha autorizado una nueva misión de búsqueda a un viejo conocido: Ocean Infinity, que se ha puesto manos a la obra el pasado 30 de diciembre de 2025 tras aceptar el encargo en modalidad no find, no fee a.k.a, que si no encuentran nada, no serán remunerados. En caso de hacerlo, la recompensa máxima será de 70 millones de dólares, unos 60 millones de euros, según El País. No es mucho para el coste de la operación, pero sería el espaldarazo definitivo para consolidar a Ocean Infinity como la mejor empresa de búsqueda submarina del mundo. 

De la operación poco ha trascendido, más allá de que durará 55 días efectivos en una región del océano Índico mucho más pequeña y precisa, de “solo” 15.000 kilómetros cuadrados. Esta región ha sido acotada considerando nuevos análisis de señales de radio que emplean la tecnología WSPR. Para la misión emplearán el buque Armada 86 y una flota de robots submarinos autónomos Hugin 6000 con sonar multihaz, cámaras HD y escaneo láser para crear mapas 3D del fondo marino hasta a 6.000 metros de profundidad. 

La recuperación de la información de las cajas negras es viable siempre y cuando no estén dañadas, pero ya no tienen batería para emitir una señal acústica (apenas dura 30 días), así que solo queda rastrear visualmente el fondo del océano. Eso sí, el Índico es un océano rico en cañones profundos, zonas volcánicas en activo y paredes irregulares de miles de metros de profundidad que dificultarán la misión incluso aunque la zona sea la correcta. 

¿A la tercera va la vencida? Casi 12 años después, lo que pasó con el vuelo MH370 sigue siendo un misterio: ni se ha recuperado la nave ni hay pruebas fehacientes que permitan la reconstrucción de los hechos. Los pasajeros y la tripulación fueron exonerados al no encontrarse indicios que les implicase, si bien no está descartada la posibilidad de una “interferencia ilícita”. Con este último intento, el gobierno del país asiático mostró su compromiso con “proporcionar un cierre a las familias afectadas por esta tragedia” ante un asunto sensible que ha dado pie a todo tipo de hipótesis, como un secuestro de la CIA o de Corea del Norte.

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En Xataka | Parece incomprensible que se siga permitiendo a los pasajeros borrachos subirse al avión. No lo es si te fijas en el dinero

Portada |  Saim Munib 

Foto de Samuel T en Unsplash


La noticia

Uno de los mayores misterios de la aviación comercial sigue abierto: habrá tercera búsqueda del vuelo MH370 de Malaysia Airlines

fue publicada originalmente en

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por
Eva R. de Luis

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​Con permiso de Amelia Earhart y el triángulo de las Bermudas, lo que pasó con el vuelo MH 370 de Malaysia Airlines el 8 de marzo de 2014 constituye uno de los mayores misterios de la aviación comercial moderna: parece que desapareció de la faz de la Tierra sin dejar rastro*. 12 años después, seguimos sin encontrar una explicación a su desaparición y no es la primera vez que lo intentamos: de hecho, se acaba de reactivar la tercera misión de búsqueda.

Nos vamos al Día D, Hora H. Un Boeing 777-200ER con 239 personas a bordo (227 pasajeros y 12 tripulantes) partía del aeropuerto internacional de Kuala Lumpur a las 12:41 am con destino el Aeropuerto internacional de Pekín, con hora prevista de aterrizaje a las las 6:30 hora local. Nunca llegó a su destino. A las 1.19 horas el capitán Zaharie Ahmad Shah se despidió de los controladores malayos con un “Good night Malaysian three seven zero”. Fue la última vez que contactaron. 

Pocos minutos después y según el registro de los radares recogido en el informe final del Ministerio de Transportes de Malasia, el radar secundario de la aeronave se apagó a las 01:21h sobre el Mar de China Meridional. Asimismo, registró un giro hacia el oeste como si retornara hacia Malasia, pasando cerca de la isla de Penang y continuando hacia el Estrecho de Malaca. 

Mapa del vuelo programado del MH370. Weaveravel – Wikimedia

Aunque tenía los sistemas de comunicación apagados, seguía enviando una señal satelital que fue clave para seguir su trayectoria posterior. Empleando una metodología basada en el efecto Doppler, el equipo científico de la empresa de satélites británica Inmarsat determinó que la nave se alejaba del satélite hacia el sur. 

El informe final de la Oficina de Seguridad del Transporte de Australia (ATSB) ratifica estos hechos concluyendo que la combinación de radares y datos matemáticos a partir de señales satelitales permitieron concluir que presuntamente el avión voló algo más de seis horas hasta agotar su combustible en una zona remota del Océano Índico sur.

Andrew Heneen. Wikimedia

En las siguientes horas, saltaba la noticia. En ese momento el CEO de Malaysia Airlines, Ahmad Juahari Yahya, explicaba que no había indicios de que los pilotos enviaran una señal de socorro y su disposición a colaborar con las autoridades en la búsqueda, ya que no se habían avistado restos, como recogía USA Today. 

En Xataka

El cielo de China nos acaba de dar otra pista de su ambición aérea: un avión tan radical que cuesta adivinar su función

Un avión desaparecido, un área inmensa por explorar y muchas incógnitas
Poco después, la aerolínea actualizaba su comunicado reiterando que no había “establecido ningún contacto ni determinado el paradero del vuelo MH370”. El ministro de Transporte de Malasia de por aquel entonces, Hishammuddin Hussein, explicaba que aunque no había motivos para sospechar del terrorismo, se estaban estudiando todas las posibilidades. Días después, el primer ministro del país, Najib Razak, declaraba que estaba claro que los radares y el sistema de transmisión de datos de vuelo fueron apagados deliberadamente por alguien que intentaba ocultar la posición y el rumbo del avión.
La primera operación de búsqueda tuvo carácter internacional, aunque fue liderada por la ATSB australiana y se extendió desde 2014 hasta 2017 en la que fue catalogada en su momento como la búsqueda más cara de la historia de la aviación, con una inversión aproximada de al menos 44 millones de dólares por parte de Australia, China, Estados Unidos y Vietnam, estimaba Reuters. 
Esta operación incluía el despliegue de buques y aeronaves militares en una zona de 120.000 kilómetros cuadrados en el océano Índico y el mar de China Meridional definida por el análisis de los datos satelitales de Inmarsat y denominada denominada “Séptimo arco”. Tras casi tres años de rastreo con sonares de alta resolución, la búsqueda se suspendió oficialmente en enero de 2017 sin hallar restos del fuselaje. Las conclusiones del informe detallaban que no era posible determinar con certeza la causa de la desaparición y que ese cambio de rumbo: “No puede explicarse por un fallo técnico conocido ni por condiciones meteorológicas adversas”, apuntando a una modificación de ruta “probablemente intencionado”. 
Lo que sí se ha encontrado a lo largo del tiempo han sido más de 30 fragmentos identificados como pertenecientes al MH370, como partes del ala, la cola, la cabina o el motor en sitios tan dispares como las costas de África oriental y diversas islas como Reunión, Mauricio o Madagascar. No se han encontrado restos humanos, pero se presupone que todas las personas que viajaron en el vuelo fallecieron. 

De hecho, la primera pieza de la aeronave fue identificada por peritos franceses en una playa de la isla de Reunión un año después de la desaparición. Más concretamente, se trataba del flaperón, una pieza móvil de casi tres metros de envergadura colocada en el borde de salida del ala que se emplea para aumentar la resistencia aerodinámica. 
En 2018 llegaría la primera misión de Ocean Infinity, una empresa privada de robótica especializada en el estudio de fondos marinos. En su historial, ayudaron a localizar el Endurance del mítico explorador Ernest Shackleton en 2022 proporcionando personal especializado y robots submarinos. Sobre la mesa, inicialmente un área considerada como prioritaria de 25.000 kilómetros cuadrados situada al norte de la zona anteriormente explorada teniendo en cuenta los los nuevos análisis de deriva de los restos encontrados en playas africanas. 

Ocean Infinity

Finalmente, fueron 112.000 kilómetros cuadrados los que cubrieron en poco más de tres meses gracias a una una flota de ocho vehículos submarinos autónomos, más rápidos que los vehículos empleados en la búsqueda inicial. No fue suficiente: en junio de 2018 terminaba su misión con unos resultados decepcionantes, como explicaba su CEO. 

 Tras unos años en stand by, en gobierno malayo ha autorizado una nueva misión de búsqueda a un viejo conocido: Ocean Infinity, que se ha puesto manos a la obra el pasado 30 de diciembre de 2025 tras aceptar el encargo en modalidad no find, no fee a.k.a, que si no encuentran nada, no serán remunerados. En caso de hacerlo, la recompensa máxima será de 70 millones de dólares, unos 60 millones de euros, según El País. No es mucho para el coste de la operación, pero sería el espaldarazo definitivo para consolidar a Ocean Infinity como la mejor empresa de búsqueda submarina del mundo. 

De la operación poco ha trascendido, más allá de que durará 55 días efectivos en una región del océano Índico mucho más pequeña y precisa, de “solo” 15.000 kilómetros cuadrados. Esta región ha sido acotada considerando nuevos análisis de señales de radio que emplean la tecnología WSPR. Para la misión emplearán el buque Armada 86 y una flota de robots submarinos autónomos Hugin 6000 con sonar multihaz, cámaras HD y escaneo láser para crear mapas 3D del fondo marino hasta a 6.000 metros de profundidad. 

La recuperación de la información de las cajas negras es viable siempre y cuando no estén dañadas, pero ya no tienen batería para emitir una señal acústica (apenas dura 30 días), así que solo queda rastrear visualmente el fondo del océano. Eso sí, el Índico es un océano rico en cañones profundos, zonas volcánicas en activo y paredes irregulares de miles de metros de profundidad que dificultarán la misión incluso aunque la zona sea la correcta. 

¿A la tercera va la vencida? Casi 12 años después, lo que pasó con el vuelo MH370 sigue siendo un misterio: ni se ha recuperado la nave ni hay pruebas fehacientes que permitan la reconstrucción de los hechos. Los pasajeros y la tripulación fueron exonerados al no encontrarse indicios que les implicase, si bien no está descartada la posibilidad de una “interferencia ilícita”. Con este último intento, el gobierno del país asiático mostró su compromiso con “proporcionar un cierre a las familias afectadas por esta tragedia” ante un asunto sensible que ha dado pie a todo tipo de hipótesis, como un secuestro de la CIA o de Corea del Norte.

Xataka | Ryanair está abandonando los aeropuertos pequeños de Francia. Hay una inesperada beneficiada: una aerolínea española

En Xataka | Parece incomprensible que se siga permitiendo a los pasajeros borrachos subirse al avión. No lo es si te fijas en el dinero

Portada |  Saim Munib 

Foto de Samuel T en Unsplash

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Uno de los mayores misterios de la aviación comercial sigue abierto: habrá tercera búsqueda del vuelo MH370 de Malaysia Airlines

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Eva R. de Luis

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