Ciencia y Tecnología
He intentado comprar uno de los billetes a 7 euros de Renfe. Y Renfe ha hecho la de Renfe
8 de enero en Madrid. Un frío que corta la cara. Atascos por doquier con la vuelta de los niños al colegio. Vuelta a la normalidad, a la oficina. Al ordenador.
Depresión.
A los madrileños nos hacen falta pocas excusas para huir de la ciudad. Quizás por eso las rebajas de Renfe sonaban como un canto de cisne. Playa y paella. Casi que lo mismo da si es en mayo, abril o el próximo fin de semana en enero.
Consciente de que sería poco menos que imposible hacerme con un billete a ese precio, dejé pasar la oportunidad para evitar frustraciones indeseadas. Probemos mañana, a ver si…
Y aquí estoy, enganchado a la web de Renfe, con miles de personas por delante en una cola virtual que no lleva a ninguna parte. Buscaba un fin de semana relajante. Un aperitivo para llevarme a la boca en esta vuelta a la rutina. Y ahora mismo siento estar en la cola de Doña Manolita un 21 de diciembre a dos kilómetros de la puerta y 20 minutos para que cierren la administración de loterías.
Siete euros (o muchos más)
Y bien, aquí estamos.
Entro en la web de Renfe. Selecciono la oferta que promete billetes a siete euros. Y toca esperar.
Siete minutos y algo más de 3.000 personas.

Podría ser peor, pienso. Mucho peor, de hecho, porque desde ayer la web ha estado colapsada. Desde luego, no son las más de 166.000 personas con las que se encontró mi compañero Javier Pastor en abril de 2022. Entonces los billetes costaban 15 euros y había 100.000 asientos disponibles a comprar en tres días.
Esta vez Renfe no ha hecho público el número de asientos pero sí ha confirmado que la rebaja con billetes a siete euros estará activa hasta el 18 de enero. Pienso que con diez días de margen, el volumen de personas que aspiran a comprar su billete será algo menor.
El tiempo, de hecho, parece jugar a mi favor. Los minutos van cayendo. Un poco más lento de lo que se asegura en el cartel superior pero poco más de 10 minutos después de haber iniciado sesión, Renfe me confirma que he iniciado el proceso de compra. Según ellos debería llevar ya un par de minutos dentro de la plataforma. Me quedan por lo tanto 18 minutos por delante.

O debería llevarlos. Porque confirmo que deseo acceder al sitio lo antes posible.
“Sí, por favor”.
La pantalla se refresca.

Ha caído otro minuto.
Tenemos 17 minutos por delante.
“Sí, por favor”.

Vaya, parece que mi turno ha expirado pese a haber esperado pacientemente y confirmar todos los pasos sin salir de la pestaña activa (por lo que pudiera pasar).
Y aquí estamos, de nuevo iniciando todo el proceso.

Otra vez siete minutos por delante y más de 3.000 personas en la cola virtual.
Se me empieza a atragantar la paella.
Otra vez, misma pantalla: “Sí, por favor”

Esta vez sí.
Esta vez parece que he podido acceder a la plataforma.
Evidentemente, los billetes no son tal y como yo esperaba.
Navego entre fines de semana. Los únicos billetes a siete euros un viernes son los que tienen salida a las 6:30 horas. Desecho esa opción porque tengo la mala costumbre de trabajar los viernes. Opto por salir el sábado a esa misma hora. El fin de semana relajante empieza con un madrugón de aúpa pero bueno, desconectaremos hasta el domingo noche.
Pero para volver el domingo noche no hay ofertas.
Aceptando que tendré que gastarme más de 14 euros por ir y volver, estiro el chicle al máximo. Me digo “ya me cogeré el viernes de vacaciones pero aprovecho el fin de semana por completo”. Voy a junio. Selecciono salida a siete euros a las 6:30 de la mañana. Pero los precios dinámicos han hecho de las suyas. Volver el domingo a última hora se me pone por encima de los 60 euros.
Ya no hay ni fin de semana a precio de saldo. Y asumiendo que los hoteles serán mucho más caros, vuelvo al mes de enero.
Pienso que ir por siete euros y volver por 35 euros de Valencia no está del todo mal. Ya he picado el anzuelo de la compra compulsiva y no estoy dispuesto a soltarlo.
Selecciono la salida el sábado a las 6:30 horas de la mañana.
Yo me como esa paella.
Selecciono la vuelta pasadas las 21:00. Ya veré lo que hago hasta esa hora, problema del Alberto del futuro.
Mec.
Error.

Sí, he seleccionado el billete de ida pero Renfe me dice que no.
Refresco y vuelvo atrás.
Selecciono de nuevo la idea.
Selecciono la vuelta.
Ahora sí, doy un paso más. Queda rellenar los datos del viajero y pagar.
Me gustaría hacerlo pero llegado a este punto la web se congela. Empieza a funcionar mal. El scroll va a tirones y es imposible pulsar cualquier botón. No puedo rellenar el formulario. No me deja cambiar el correo electrónico. Por supuesto, no me deja pasar a la plataforma de pago.
Refresco.
Tengo 4245 personas delante de mí.

Fotos | Renfe y Xataka
–
La noticia
He intentado comprar uno de los billetes a 7 euros de Renfe. Y Renfe ha hecho la de Renfe
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alberto de la Torre
.
8 de enero en Madrid. Un frío que corta la cara. Atascos por doquier con la vuelta de los niños al colegio. Vuelta a la normalidad, a la oficina. Al ordenador.
Depresión.
A los madrileños nos hacen falta pocas excusas para huir de la ciudad. Quizás por eso las rebajas de Renfe sonaban como un canto de cisne. Playa y paella. Casi que lo mismo da si es en mayo, abril o el próximo fin de semana en enero.
Consciente de que sería poco menos que imposible hacerme con un billete a ese precio, dejé pasar la oportunidad para evitar frustraciones indeseadas. Probemos mañana, a ver si…
Y aquí estoy, enganchado a la web de Renfe, con miles de personas por delante en una cola virtual que no lleva a ninguna parte. Buscaba un fin de semana relajante. Un aperitivo para llevarme a la boca en esta vuelta a la rutina. Y ahora mismo siento estar en la cola de Doña Manolita un 21 de diciembre a dos kilómetros de la puerta y 20 minutos para que cierren la administración de loterías.
En Xataka
España ha subido a tantos pasajeros al tren que el Gobierno ya juguetea con una idea: que viajemos de pie
Siete euros (o muchos más)
Y bien, aquí estamos.
Entro en la web de Renfe. Selecciono la oferta que promete billetes a siete euros. Y toca esperar.
Siete minutos y algo más de 3.000 personas.
Podría ser peor, pienso. Mucho peor, de hecho, porque desde ayer la web ha estado colapsada. Desde luego, no son las más de 166.000 personas con las que se encontró mi compañero Javier Pastor en abril de 2022. Entonces los billetes costaban 15 euros y había 100.000 asientos disponibles a comprar en tres días.
Esta vez Renfe no ha hecho público el número de asientos pero sí ha confirmado que la rebaja con billetes a siete euros estará activa hasta el 18 de enero. Pienso que con diez días de margen, el volumen de personas que aspiran a comprar su billete será algo menor.
El tiempo, de hecho, parece jugar a mi favor. Los minutos van cayendo. Un poco más lento de lo que se asegura en el cartel superior pero poco más de 10 minutos después de haber iniciado sesión, Renfe me confirma que he iniciado el proceso de compra. Según ellos debería llevar ya un par de minutos dentro de la plataforma. Me quedan por lo tanto 18 minutos por delante.
O debería llevarlos. Porque confirmo que deseo acceder al sitio lo antes posible.
“Sí, por favor”.
La pantalla se refresca.
Ha caído otro minuto.
Tenemos 17 minutos por delante.
“Sí, por favor”.
Vaya, parece que mi turno ha expirado pese a haber esperado pacientemente y confirmar todos los pasos sin salir de la pestaña activa (por lo que pudiera pasar).
Y aquí estamos, de nuevo iniciando todo el proceso.
Otra vez siete minutos por delante y más de 3.000 personas en la cola virtual.
Se me empieza a atragantar la paella.
Otra vez, misma pantalla: “Sí, por favor”
Esta vez sí.
Esta vez parece que he podido acceder a la plataforma.
Evidentemente, los billetes no son tal y como yo esperaba.
Navego entre fines de semana. Los únicos billetes a siete euros un viernes son los que tienen salida a las 6:30 horas. Desecho esa opción porque tengo la mala costumbre de trabajar los viernes. Opto por salir el sábado a esa misma hora. El fin de semana relajante empieza con un madrugón de aúpa pero bueno, desconectaremos hasta el domingo noche.
Pero para volver el domingo noche no hay ofertas.
En Xataka
“Entregan trenes en seis meses a la mitad de precio”: Renfe necesita nuevos AVE y tiene claro que China se los da
Aceptando que tendré que gastarme más de 14 euros por ir y volver, estiro el chicle al máximo. Me digo “ya me cogeré el viernes de vacaciones pero aprovecho el fin de semana por completo”. Voy a junio. Selecciono salida a siete euros a las 6:30 de la mañana. Pero los precios dinámicos han hecho de las suyas. Volver el domingo a última hora se me pone por encima de los 60 euros.
Ya no hay ni fin de semana a precio de saldo. Y asumiendo que los hoteles serán mucho más caros, vuelvo al mes de enero.
Pienso que ir por siete euros y volver por 35 euros de Valencia no está del todo mal. Ya he picado el anzuelo de la compra compulsiva y no estoy dispuesto a soltarlo.
Selecciono la salida el sábado a las 6:30 horas de la mañana.
Yo me como esa paella.
Selecciono la vuelta pasadas las 21:00. Ya veré lo que hago hasta esa hora, problema del Alberto del futuro.
Mec.
Error.
Sí, he seleccionado el billete de ida pero Renfe me dice que no.
Refresco y vuelvo atrás.
Selecciono de nuevo la idea.
Selecciono la vuelta.
Ahora sí, doy un paso más. Queda rellenar los datos del viajero y pagar.
Me gustaría hacerlo pero llegado a este punto la web se congela. Empieza a funcionar mal. El scroll va a tirones y es imposible pulsar cualquier botón. No puedo rellenar el formulario. No me deja cambiar el correo electrónico. Por supuesto, no me deja pasar a la plataforma de pago.
Refresco.
Tengo 4245 personas delante de mí.
Fotos | Renfe y Xataka
En Xataka | Renfe está obligada a indemnizar por retrasos de más de 15 minutos a partir del 1 de enero. El Gobierno quiere impedirlo
– La noticia
He intentado comprar uno de los billetes a 7 euros de Renfe. Y Renfe ha hecho la de Renfe
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alberto de la Torre
.


