Ciencia y Tecnología
Fósil de homínido reescribe el origen del bipedismo humano
<p>Un nuevo estudio busca cerrar el debate sobre Sahelanthropus tchadensis y su bipedismo. Según los nuevos análisis, este homínido de 7 millones de años sería el antepasado humano más antiguo que caminó a dos piernas.</p>
<p>​Un nuevo estudio busca cerrar el debate sobre Sahelanthropus tchadensis y su bipedismo. Según los nuevos análisis, este homínido de 7 millones de años sería el antepasado humano más antiguo que caminó a dos piernas. </p>
<p>A comienzos de los años 2000, <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/arqueolog%C3%ADa/t-73933019">arqueólogos</a> descubrieron en el desierto de Djurab, en Chad, los restos óseos de un antepasado humano que vivió hace unos 7 millones de años.</p>
<p>Este homínido, bautizado <em>Sahelanthropus tchadensis</em>, presentaba un tamaño y una morfología similares a los simios, aunque con proporciones más cercanas a las de los homínidos.</p>
<h2>Debate sobre el bipedismo</h2>
<p>Durante las últimas dos décadas, la comunidad científica ha debatido si <em>S. tchadensis</em> <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/uno-de-los-antepasados-m%C3%A1s-antiguo-del-humano-caminaba-erguido-hace-7-millones-de-a%C3%B1os/a-62916603">podía caminar erguido</a>. Estudios previos sostenían que se desplazaba sobre cuatro extremidades, como los simios que apoyan los nudillos, recuerda el medio especializado <em>IFLScience</em>.</p>
<p>Sin embargo, un <a rel="noopener follow" target="_blank" class="external-link" href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adv0130" title="Enlace externo — nuevo estudio publicado en Science Advances">nuevo estudio publicado en Science Advances</a> concluye que sí tenía capacidad de bipedestación, lo que lo convertiría en el antepasado humano más antiguo conocido con esta habilidad.</p>
<p>Se trata de &#8220;un simio bípedo que poseía un cerebro del tamaño de un chimpancé y probablemente pasaba una parte importante de su tiempo en los árboles, buscando alimento y refugio. A pesar de ello, estaba adaptado a una postura bípeda y a moverse en el suelo&#8221;, sostiene el coautor Scott Williams, antropólogo de la Universidad de Nueva York.</p>
<figure class="placeholder-image master_landscape big"><img data-format="MASTER_LANDSCAPE" data-id="75392828" data-url="https://static.dw.com/image/75392828_$formatId.jpg" data-aspect-ratio="16/9" alt="Huesos comparados con el chimpancé, el S. tsadensis y el Australopithecus." src="image/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==" /><figcaption class="img-caption">Huesos comparados con el chimpancé (izq.), el S. tsadensis y el Australopithecus (der.)<small class="copyright">Imagen: Scott Williams/NYU/Jason Heaton/University of Alabama Birmingham/dpa/picture alliance</small></figcaption></figure>
<h2>Nuevas evidencias anatómicas</h2>
<p>Mientras que investigaciones anteriores se centraron principalmente en el cráneo, el nuevo trabajo analizó el cúbito (antebrazo) y el fémur. Mediante técnicas avanzadas y comparaciones con otras especies, como <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/un-pie-f%C3%B3sil-sugiere-que-lucy-convivi%C3%B3-con-otro-ancestro-humano-desconocido/a-74931426">el Australopithecus</a>, los científicos llegaron a sus conclusiones.</p>
<p>El <em>Australopithecus</em> es conocido por <a class="internal-link" href="https://www.dw.com/es/hace-32-millones-de-a%C3%B1os-lucy-caminaba-ya-tan-erguida-como-los-humanos-modernos/a-65915536">el hallazgo del esqueleto de Lucy</a>, un fósil de entre 4 y 2 millones de años descubierto en Etiopía en 1974.</p>
<h2>Rasgos clave del bipedismo</h2>
<p>El estudio identificó un punto de unión del ligamento iliofemoral, que conecta la pelvis con el fémur, una característica propia de los homínidos y esencial para caminar erguido.</p>
<p>También se detectó una torsión femoral específica de los homínidos, que orienta las piernas hacia delante y facilita la marcha, así como músculos glúteos similares a los de los primeros homínidos, responsables de estabilizar las caderas y permitir mantenerse de pie, caminar y correr.</p>
<p>Además, <em>S. tchadensis</em> tenía un fémur relativamente largo en comparación con el cúbito, otro indicio a favor del bipedismo.</p>
<h2>Proporciones corporales reveladoras</h2>
<p>Los simios presentan brazos largos y piernas cortas, mientras que los homínidos tienen piernas relativamente más largas. Aunque las piernas de <em>S. tchadensis</em> eran mucho más cortas que las de los humanos modernos, diferían de las de los simios y se acercaban más a las de Lucy en proporción, lo que refuerza la hipótesis del bipedismo.</p>
<p>&#8220;Estamos ante pruebas contundentes de que <em>S. tchadensis</em> podía caminar sobre dos piernas, lo que demuestra que el bipedismo evolucionó tempranamente en nuestro linaje y a partir de un antepasado muy similar a los chimpancés y bonobos actuales&#8221;, agrega Williams, <a rel="noopener follow" target="_blank" class="external-link" href="https://www.nyu.edu/about/news-publications/news/2026/january/anthropologists-offer-new-evidence-of-bipedalism-in-long-debated.html" title="Enlace externo — en un comunicado">en un comunicado</a> de la Universidad de Nueva York.</p>
<figure class="placeholder-image master_landscape big"><img data-format="MASTER_LANDSCAPE" data-id="75392731" data-url="https://static.dw.com/image/75392731_$formatId.jpg" data-aspect-ratio="16/9" alt="Sahelanthropus tchadensis." src="image/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==" /><figcaption class="img-caption">Desde su descubrimiento hace unos veinte años, Sahelanthropus tchadensis ha generado un debate sobre su bipedismo.<small class="copyright">Imagen: Philippe/Arterra/ALIMDI.NET/alimdi/IMAGO</small></figcaption></figure>
<h2>Un debate abierto</h2>
<p>Para Josep Maria Potau, investigador de la Universidad de Barcelona que no participó en el estudio, se trata de la demostración de bipedismo &#8220;más antigua que se conoce, situándose muy cerca de la división evolutiva en las dos líneas que dieron lugar a los chimpancés y a los humanos”.</p>
<p>No obstante, José-Miguel Carretero, director del Laboratorio de Evolución Humana de la Universidad de Burgos, considera que el debate sigue abierto, ya que los restos disponibles no son lo suficientemente concluyentes: &#8220;Si los mismos fósiles sirven para decir una cosa y la contraria, es que seguramente son insuficientes&#8221;, concluye.</p>
<p><em>Editado por Jose Urrejola, con información de EFE, Science Alert, IFLScience</em></p>
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<p>​Deutsche Welle: DW.COM &#8211; Ciencia y Tecnologia</p>