El Rally Dakar es una dura prueba tanto para el piloto como para la máquina. Esto es así para los camiones y los coches, pero quizá aún más para los pilotos de motos, que son los primeros en salir cada día en el rally del desierto. Mientras que los coches pueden absorber parte del impacto en caso de accidente, en el caso de los pilotos es su propio cuerpo el que debe encajar los golpes.
A esto se suma que las motos deben abrir el recorrido cada día. Esto implica que los pilotos tienen que encontrar el camino correcto basándose en su roadbook, sin poder guiarse por las huellas dejadas por los participantes anteriores (menos las últimas motos, que ya pueden guiarse con las marcas del suelo de otros rivales). Este problema afecta especialmente a los pilotos que comienzan la etapa en las primeras posiciones.
Para compensar en cierta medida esta desventaja, la organización del Rally Dakar, como cada año, ha decidido otorgar bonificaciones de tiempo. ¿Cómo funciona este sistema? En cada etapa hay establecida una bonificación fija de un segundo por kilómetro, que se concede por casi cada kilómetro del recorrido. Esta bonificación de tiempo se otorga al primer piloto en pista, aunque también puede concederse a varios pilotos si ruedan en grupo. Se considera que los pilotos forman un grupo cuando circulan con una diferencia inferior a quince segundos entre ellos durante la etapa.
En la práctica, el sistema de bonificaciones de tiempo puede provocar que el piloto más rápido de la etapa no sea necesariamente proclamado ganador. En la primera etapa del domingo, en la que se debe completar una especial de 305 kilómetros, los pilotos pueden ganar un máximo de 4 minutos y 39 segundos en bonificaciones si ruedan completamente en cabeza del recorrido. La cantidad de bonificaciones de tiempo para el resto de etapas solo se dará a conocer una vez que las especiales estén en marcha.
