Los Angeles Dodgers tienen un don para convertir la ilusión de sus aficionados en nerviosismo. Después de barrer a San Diego Padres, su siguiente serie la empataron ante el peor equipo de la MLB: Colorado Rockies. Ahora, después de haber barrido a Cincinnati Red, ahora perdieron el juego 1 ante Arizona D-Backs, quien están 10 victorias abajo del cuadro angelino. Por ello, es imposible determinar si los actuales campeones han salido de su mala racha, que siguen bajo el asedio de San Diego Padres.
Sin embargo, esta último descalabro puede deberse a la ausencia de Mookie Betts quien, por atender compromisos extracancha son turnos al bat desperdiciados y son más alarmantes cuando los Padres se encuentran de nueva cuenta a dos juegos de arrebatarles el liderato de la división oeste de la Nacional. Esto quedó demostrado en su último partido contra los Diamondbacks de Arizona donde los Dodgers fueron blanqueados sin mayor poder ofensivo al momento de llegar a la caja de bateo. Por ello la afición le ha pedido a Mookie que se concentre más en el béisbol y menos en las exhibiciones fuera del campo.
Desde “un día de descanso inconveniente”, ahora la causa de ausentarse en su cotejo ante Arizona fue por asistir al divertido “evento benéfico de paddleball” de Mookie Betts. Independientemente de la causa, la energía apagada contrastaba marcadamente con la reciente racha anotadora del cuadro angelino. En el programa “Dodgers Nation” comentaron cómo la ofensiva de los Dodgers podría haber fallado debido a Mookie Betts: “Mi principal conclusión es que este fue uno de los partidos más aburridos que hemos visto de los Dodgers este año. La séptima vez que los blanquean esta temporada. La ausencia del shortstop quizás causó esta escasez ofensiva que vimos hoy”.
La derrota de los Dodgers por 3-0 ante los Diamondbacks ha sido catalogada como una de sus salidas más aburridas, en gran parte porque la ofensiva no produjo nada memorable. La afición presenció su séptima blanqueada de la temporada, con rallies que se desvanecieron antes de que el impulso se materializara. Esa derrota tuvo un impacto mucho mayor que una sola oportunidad perdida, ya que la presión en la clasificación sigue intensificándose en la División Oeste de la Liga Nacional.
Una victoria habría dado a Los Ángeles la separación de San Diego y el impulso para recuperar el crucial segundo puesto de la Liga Nacional. En cambio, desperdiciaron la oportunidad de ampliar una frágil ventaja de dos juegos en la división, dejando la puerta abierta para los Padres. La consistencia ha definido a los campeones, pero este equipo de los Dodgers, en cambio, ha lidiado con constantes rachas de abundancia y escasez.
La inconsistencia ofensiva no es nueva, y sin corregirla, octubre podría terminar antes de lo previsto. Escritores como Kerry Miller incluso han predicho que los Padres de San Diego superarán a los Dodgers de Los Ángeles en la lucha por el título divisional. Esta creencia se debe al calendario más fácil de San Diego y a su capacidad para conseguir victorias que los Dodgers desperdician. Si Los Ángeles no logra recuperar bates confiables, su dominio de una década en el Oeste podría finalmente aflojarse.