Ciencia y Tecnología
Si queremos vivir en la Luna necesitamos oxígeno y la NASA ya sabe cómo extraerlo: con un espejo gigante
Adiós, Marte, la Luna se ha vuelto a convertir en una prioridad. Realmente, excepto para un Elon Musk obcecado con terraformar el planeta rojo, el resto de países y hasta la NASA tenían algo entre ceja y ceja: volver a la Luna. Y volver a lo grande, además, sentando las bases para crear un asentamiento. Para ello necesitamos oxígeno, y la NASA acaba de dar un gran salto para la humanidad en el proyecto para cosechar oxígeno del regolito lunar.
Y todo gracias a un espejo gigante.
En corto. La Luna es una mina. No sólo cuenta con un potencial enorme para conseguir energía mediante la fotovoltaica, sino que cuenta con una enorme cantidad de recursos en su suelo. El satélite está cubierto de ‘polvo lunar’, también conocido como regolito, y parte de su composición es oxígeno. Con la tecnología actual no se puede separar la paja del grano, pero ahí es donde entra en juego el proyecto del reactor de producción de oxígeno carbotérmico, o CaRD, de la NASA.

El espejo | Foto: NASA
El prototipo instalado en la Tierra es un reactor que cuenta con un enorme espejo de precisión que concentra un haz de luz solar en un reactor, calentando su interior hasta temperaturas de unos 1.800ºC. La enorme cantidad de energía que se genera provoca una reacción carbotérmica que produce, entre otros elementos, oxígeno.
Es la evolución del láser de alta potencia que la NASA desarrolló en 2023, pero a diferencia de esa herramienta que necesita una enorme cantidad de energía, y de otras soluciones basadas en la electrólisis, los espejos se nutren de la luz solar que puedan concentrar.
Regolito. Según la agencia estadounidense, la tecnología “tiene el potencial de producir varias veces su propio peso en oxígeno cada año y de forma automatizada, lo que permitirá una presencia humana sostenida y la creación de una economía lunar”. Y ese polvo lunar no sólo tiene oxígeno.
El regolito está compuesto por O2, pero también por metales. Si se logran separar los diferentes componentes, podemos conseguir otros recursos y, además, el polvo resultante como desecho se puede emplear como material de construcción para hacer ladrillos y carreteras. De hecho, hay proyectos para ‘dopar’ el regolito con bacterias para poder cultivar directamente en el suelo lunar.
El enfoque de la ESA. Estos avances de la NASA se dan mientras continúan los accidentados pasos del programa Artemis que planea llevar al ser humano a la órbita lunar este año, con futuras misiones en las que volveremos a pisar el satélite. Pero como decíamos, la ESA también quiere su parte del pastel, y confía en la electrólisis para conseguir separar metales de oxígeno.

El cemento de regolito y orina: el mejor cemento | Foto: ESA
El problema, como decíamos antes, es la enorme cantidad de energía necesaria para realizar el proceso. Esta electrólisis de sales fundidas calienta el regolito a 950ºC con cloruro de calcio para conseguir el mismo objetivo que tiene la NASA: liberar el oxígeno y separarlo del hierro y del aluminio. Y también está colaborando con la NASA en asegurar esa presencia humana a medio plazo, experimentando con una mezcla entre orina humana y regolito para crear cemento.
Todos quieren un trozo de queso. Pero quien tiene planes tan ambiciosos como los de Estados Unidos con la Luna es… China. El gigante asiático está completando fases de la carrera espacial a una velocidad vertiginosa, con lanzamientos cada dos por tres y unos planes muy agresivos. Antes de 2030 quiere enviar a sus primeros astronautas a orbitar el satélite, con un alunizaje tripulado programado para 2029/2030.
Además, junto a Rusia, están construyendo la Estación Internacional de Investigación Lunar que quieren tener en operación para 2030, completa para 2035 con miles de científicos a bordo y con un reactor nuclear como corazón para conseguir energía estable. Cuando se supere el enorme problema que supone el conseguir oxígeno de manera estable en la Luna, se habrá dado un paso de gigante en las ambiciones internacionales para colocar una base de larga duración en el satélite.
Ese es, además, el nuevo plan de SpaceX. Elon Musk confirmó hace unos días que Marte dejaba de ser la prioridad debido a que se necesitan resultados rápidos, y ahí la Luna es un escenario mucho más propicio. Son muchos ojos enfocados en el mismo objetivo, uno que no pisamos desde 1972.
Imágenes | NASA, ESA
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La noticia
Si queremos vivir en la Luna necesitamos oxígeno y la NASA ya sabe cómo extraerlo: con un espejo gigante
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alejandro Alcolea
.
Adiós, Marte, la Luna se ha vuelto a convertir en una prioridad. Realmente, excepto para un Elon Musk obcecado con terraformar el planeta rojo, el resto de países y hasta la NASA tenían algo entre ceja y ceja: volver a la Luna. Y volver a lo grande, además, sentando las bases para crear un asentamiento. Para ello necesitamos oxígeno, y la NASA acaba de dar un gran salto para la humanidad en el proyecto para cosechar oxígeno del regolito lunar.
Y todo gracias a un espejo gigante.
En corto. La Luna es una mina. No sólo cuenta con un potencial enorme para conseguir energía mediante la fotovoltaica, sino que cuenta con una enorme cantidad de recursos en su suelo. El satélite está cubierto de ‘polvo lunar’, también conocido como regolito, y parte de su composición es oxígeno. Con la tecnología actual no se puede separar la paja del grano, pero ahí es donde entra en juego el proyecto del reactor de producción de oxígeno carbotérmico, o CaRD, de la NASA.
El espejo | Foto: NASA
El prototipo instalado en la Tierra es un reactor que cuenta con un enorme espejo de precisión que concentra un haz de luz solar en un reactor, calentando su interior hasta temperaturas de unos 1.800ºC. La enorme cantidad de energía que se genera provoca una reacción carbotérmica que produce, entre otros elementos, oxígeno.
Es la evolución del láser de alta potencia que la NASA desarrolló en 2023, pero a diferencia de esa herramienta que necesita una enorme cantidad de energía, y de otras soluciones basadas en la electrólisis, los espejos se nutren de la luz solar que puedan concentrar.
En Xataka
En nuestra obsesión por terraformar Marte, hemos encontrado dos bacterias: una crea cemento, la otra la protege
Regolito. Según la agencia estadounidense, la tecnología “tiene el potencial de producir varias veces su propio peso en oxígeno cada año y de forma automatizada, lo que permitirá una presencia humana sostenida y la creación de una economía lunar”. Y ese polvo lunar no sólo tiene oxígeno.
El regolito está compuesto por O2, pero también por metales. Si se logran separar los diferentes componentes, podemos conseguir otros recursos y, además, el polvo resultante como desecho se puede emplear como material de construcción para hacer ladrillos y carreteras. De hecho, hay proyectos para ‘dopar’ el regolito con bacterias para poder cultivar directamente en el suelo lunar.
El enfoque de la ESA. Estos avances de la NASA se dan mientras continúan los accidentados pasos del programa Artemis que planea llevar al ser humano a la órbita lunar este año, con futuras misiones en las que volveremos a pisar el satélite. Pero como decíamos, la ESA también quiere su parte del pastel, y confía en la electrólisis para conseguir separar metales de oxígeno.
El cemento de regolito y orina: el mejor cemento | Foto: ESA
El problema, como decíamos antes, es la enorme cantidad de energía necesaria para realizar el proceso. Esta electrólisis de sales fundidas calienta el regolito a 950ºC con cloruro de calcio para conseguir el mismo objetivo que tiene la NASA: liberar el oxígeno y separarlo del hierro y del aluminio. Y también está colaborando con la NASA en asegurar esa presencia humana a medio plazo, experimentando con una mezcla entre orina humana y regolito para crear cemento.
En Xataka
La agencia espacial rusa sigue siendo muy superior a la NASA en una cosa: viajes al espacio de larga duración
Todos quieren un trozo de queso. Pero quien tiene planes tan ambiciosos como los de Estados Unidos con la Luna es… China. El gigante asiático está completando fases de la carrera espacial a una velocidad vertiginosa, con lanzamientos cada dos por tres y unos planes muy agresivos. Antes de 2030 quiere enviar a sus primeros astronautas a orbitar el satélite, con un alunizaje tripulado programado para 2029/2030.
Además, junto a Rusia, están construyendo la Estación Internacional de Investigación Lunar que quieren tener en operación para 2030, completa para 2035 con miles de científicos a bordo y con un reactor nuclear como corazón para conseguir energía estable. Cuando se supere el enorme problema que supone el conseguir oxígeno de manera estable en la Luna, se habrá dado un paso de gigante en las ambiciones internacionales para colocar una base de larga duración en el satélite.
Ese es, además, el nuevo plan de SpaceX. Elon Musk confirmó hace unos días que Marte dejaba de ser la prioridad debido a que se necesitan resultados rápidos, y ahí la Luna es un escenario mucho más propicio. Son muchos ojos enfocados en el mismo objetivo, uno que no pisamos desde 1972.
Imágenes | NASA, ESA
En Xataka | Ante la necesidad de buscar armas contra las superbacterias, la ciencia ha apostado por enviar virus al espacio
– La noticia
Si queremos vivir en la Luna necesitamos oxígeno y la NASA ya sabe cómo extraerlo: con un espejo gigante
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alejandro Alcolea
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