Ciencia y Tecnología
Las hormigas españolas están usando otras especies como “ganado sexual” para expandirse por Europa. Y les está funcionando
La naturaleza nos ha dado muchas formas de reproducirnos. Desde el mecanismo más simple (la clonalidad) a sistemas realmente muy elaboradas de reproducción sexual: donde algunas especies generan machos y hembras, otras producen toda una enorme cantidad de ‘morfos’ dependiendo de la estación, la densidad de población o la casta social.
Pero en todo esos casos, incluso en los más complejos, “los fenotipos producidos por una hembra pertenecen invariablemente a la misma especie”. O eso creíamos. Porque las hormigas españolas han hehco saltar esa “restricción aparentemente universal” por los aires y lo están aprovechando para domesticar otras especies a su antojo.
¿Que están haciendo qué? Como suena: tras examinar más de 120 poblaciones y secuencias a casi 400 individuos distintos, unos investigadores de la Universidad de Montpellier llegaron a la conclusión de que las reinas de Messor ibericus están clonando machos de Messor structor para crear obreras híbridas que les permiten su expansión por progresiva por toda Europa.
Evidentemente, aunque esas obreras híbridas se usan como fuerza laboral del hormiguero, no estamos hablando de un sistema de esclavitud de otras especies análogo a los sistemas humanos de la edad antigua. No obstante, es divertido y muy interesante.
¿Por qué ocurre esto? Cuando hablamos de insectos cociales, las colonias funcionan casi como si fueran fábricas: si no hay obreras, no hay nido, ni alimentos ni reproducción viable. Lo que ocurre en este caso, es que (según indican los investigadores) las reinas de las Messor ibericus no pueden sacar obreros viables sin el aporte genético de otras especies.
Y, ni cortas ni perezosas, lo hacen.
¿Por qué es importante? Por muchos motivos, pero sobre todo porque abre un melón increíble: devuelve a la mesa de debate el significado real de “ser una especie”. Además nos obliga a replantearnos lo que sabemos sobre la reproducción sexual y nos permite entender las colonias como ‘superorganismos’ mucho más complejos de lo que creíamos hasta ahora.
Entonces… ¿podemos hablar realmente de domesticación sexual? En este contexto, ‘domesticación sexual’ aparece como una metáfora visual de un proceso complejo. Sin embargo, no cabe duda de que la aparición de colonias con ‘ganado’ reproductivo interno cambia las reglas del juego. Y no solo a nivel científico: el hecho de que estén ganando terreno en todo el continente muestra que le estrategia es exitosa. Muy exitosa.
Hacia una hegemonía europea de la hormiga española… No, no. Tmapoco podmeos decir eso. Hoy por hoy, todas las hormigas del continente están viviendo una invasión real: la de las hormigas argentinas o roja de fuego. Esta sí es una invasión biológica vinculada a la globalización.
En este caso, lo que está ocurriendo es que al liberarse de la dependencia de las M. structor (porque puede producir reservas de su material genético sin necesitar colonias de esta especia), las M. ibericus pueden moverse con total libertad y eso hace que estén moviéndose a territorios nuevos e inexplorados.
Pero la batalla completa, frente a la hormiga del fuego, está aún por llegar. Y ya la están perdiendo.
Imagen | Phil Honle
–
La noticia
Las hormigas españolas están usando otras especies como “ganado sexual” para expandirse por Europa. Y les está funcionando
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
.
La naturaleza nos ha dado muchas formas de reproducirnos. Desde el mecanismo más simple (la clonalidad) a sistemas realmente muy elaboradas de reproducción sexual: donde algunas especies generan machos y hembras, otras producen toda una enorme cantidad de ‘morfos’ dependiendo de la estación, la densidad de población o la casta social.
Pero en todo esos casos, incluso en los más complejos, “los fenotipos producidos por una hembra pertenecen invariablemente a la misma especie”. O eso creíamos. Porque las hormigas españolas han hehco saltar esa “restricción aparentemente universal” por los aires y lo están aprovechando para domesticar otras especies a su antojo.
¿Que están haciendo qué? Como suena: tras examinar más de 120 poblaciones y secuencias a casi 400 individuos distintos, unos investigadores de la Universidad de Montpellier llegaron a la conclusión de que las reinas de Messor ibericus están clonando machos de Messor structor para crear obreras híbridas que les permiten su expansión por progresiva por toda Europa.
Evidentemente, aunque esas obreras híbridas se usan como fuerza laboral del hormiguero, no estamos hablando de un sistema de esclavitud de otras especies análogo a los sistemas humanos de la edad antigua. No obstante, es divertido y muy interesante.
Juvé y cols. (2025)
¿Por qué ocurre esto? Cuando hablamos de insectos cociales, las colonias funcionan casi como si fueran fábricas: si no hay obreras, no hay nido, ni alimentos ni reproducción viable. Lo que ocurre en este caso, es que (según indican los investigadores) las reinas de las Messor ibericus no pueden sacar obreros viables sin el aporte genético de otras especies.
Y, ni cortas ni perezosas, lo hacen.
En Xataka
El “protocolo de autodestrucción” de las hormigas: las crías enfermas piden ser ejecutadas para salvar a la colonia
¿Por qué es importante? Por muchos motivos, pero sobre todo porque abre un melón increíble: devuelve a la mesa de debate el significado real de “ser una especie”. Además nos obliga a replantearnos lo que sabemos sobre la reproducción sexual y nos permite entender las colonias como ‘superorganismos’ mucho más complejos de lo que creíamos hasta ahora.
Entonces… ¿podemos hablar realmente de domesticación sexual? En este contexto, ‘domesticación sexual’ aparece como una metáfora visual de un proceso complejo. Sin embargo, no cabe duda de que la aparición de colonias con ‘ganado’ reproductivo interno cambia las reglas del juego. Y no solo a nivel científico: el hecho de que estén ganando terreno en todo el continente muestra que le estrategia es exitosa. Muy exitosa.
Hacia una hegemonía europea de la hormiga española… No, no. Tmapoco podmeos decir eso. Hoy por hoy, todas las hormigas del continente están viviendo una invasión real: la de las hormigas argentinas o roja de fuego. Esta sí es una invasión biológica vinculada a la globalización.
En este caso, lo que está ocurriendo es que al liberarse de la dependencia de las M. structor (porque puede producir reservas de su material genético sin necesitar colonias de esta especia), las M. ibericus pueden moverse con total libertad y eso hace que estén moviéndose a territorios nuevos e inexplorados.
Pero la batalla completa, frente a la hormiga del fuego, está aún por llegar. Y ya la están perdiendo.
Imagen | Phil Honle
En Xataka | Las nuevas especies de insectos no se descubren en lugares exóticos: acabamos de hallar dos nuevas hormigas en Andalucía
– La noticia
Las hormigas españolas están usando otras especies como “ganado sexual” para expandirse por Europa. Y les está funcionando
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
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