Ciencia y Tecnología
China quiere ganar la carrera militar espacial y por eso está trabajando en un humilde proyecto: un destructor espacial
China tiene en marcha un proyecto espacial digno de ‘Star Wars’. En otro contexto, podría sonar a una exageración tremenda, pero sólo hay que decir una cosa: la imagen que corona este artículo pertenece a la a un vídeo propagandístico del Proyecto Nantianmen. Concretamente, es el Luanniao, un portaaviones espacial más grande que cualquier portaaviones y capaz de lanzar misiles hipersónicos y cazas espaciales no tripulados.
Más que terrorífico, para algunos, simplemente, es teatro de alta tecnología.
Nantianmen. Antes de nada, hay que separar conceptos. Nantianmen es un proyecto de las fuerzas aéreas chinas que comenzó en 2017 centrado en el diseño de un sistema de defensa global. Esto Incluye prácticamente todo lo que se nos pueda ocurrir como cazas, armamento, vehículos autónomos, plataformas de transporte y lanzamiento.
Es un programa que busca explorar los caminos que puede tener la aviación militar china en un futuro, y hay que entender que, dentro de Nantianmen, hay dos tipos de diseños: los que se han llevado al plano real mediante maquetas y los que están sobre el papel. Un ejemplo de lo primero es Baidi, un avión tripulado que se convertiría en la joya de la corona de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación. Y un ejemplo de lo segundo es el monstruoso destructor Imperial chino.
Luanniao. El vídeo que dejo sobre estas líneas es el que publicó la cadena estatal CCTV hace unos días en el que podemos ver… un montón de elementos 3D haciendo cosas de película. En ciertos fragmentos aparece el Luanniao, pero no es la primera vez que se puede ver este portaaviones espacial. Como apunta South China Morning Post, en 2018, poco después de que arrancara el proyecto, la AVIC Global Culture Communication Company -subsidiaria de la Aviation Industry Corporation of China- mostró un modelo conceptual del Luanniao en un espectáculo aéreo.
Ahora tenemos algunos detalles más gracias a la emisión más reciente de CCTV. Según los datos de la cadena, el Luanniao dejará en ridículo a cualquier portaaviones convencional:
- 242 metros de largo.
- 684 metros de envergadura.
- Peso de más de 100.000 toneladas.
- Capacidad para transportar 88 cazas Xuannv no tripulados tanto dentro como fuera de la atmósfera terrestre.
- Y un ‘full equip’ armamentístico, con cañones de aceleración de partículas y misiles hipersónicos.
Para que nos hagamos una idea, el portaaviones estadounidense Gerald R. Ford mide 337 metros por 77 metros.
Orgullo. En el mismo vídeo aparece un modelo del Baidi, un avión de ala de geometría variable que, como decimos, parece ser el estandarte de la innovación aeroespacial china. De hecho, el gigante asiático está probando su nueva generación tanto de cazas preparados para el combate como los enfocados a la supremacía aérea y al reconocimiento. Pero, evidentemente, el que más llama la atención es Lunniao.
Desde la cadena, se comentó que el portaviones entrará en funcionamiento en dos o tres décadas, y el analista militar Wang Mingzhi, del Colegio de Comando de la Fuerza Aérea del EPL, afirma que las tecnologías como las del Proyecto Nantianmen reflejan tanto las “expectativas para la superioridad aeroespacial y espacial del futuro como las direcciones que se persiguen para salvaguardar la seguridad nacional”. “No es una cuestión de si se pueden lograr, sino más bien de cuáles se realizarán primero y cuándo se pondrán en marcha”, apuntó.
Arqueando una ceja. Ahora bien, los analistas occidentales no son tan optimistas sobre algo que se ha calificado como mera propaganda más que un desarrollo armamentístico práctico. Atacando la cuestión más terrenal, el analista de defensa Peter Layton del Griffith Asia Institute de Australia apunta que sí, el Luanniao superaría tanto a defensas actuales como a tormentas al volar a una altitud superior a la que pueden alcanzar los misiles tierra-aire y los aviones de combate convencionales. El “pero” es que la tecnología para permanecer suspendido en el límite de la atmósfera y lanzar misiles desde ahí es ciencia ficción.
Layton comenta que “requeriría enormes cantidades de combustible y unos mecanismos de propulsión que aún no se han creado”, asegurando que a China le quedan entre 10 y 15 años para desarrollar la tecnología de cohetes necesaria para poner un portaaviones de este tipo en órbita.
En DW, el analista espacial Heinrich Kreft describe el proyecto como “completamente irreal desde la perspectiva actual”, pero no dice que sea humo porque “mucho de lo que era ficción hace 20 o 30 años, es real hoy”. Otros analistas más cercanos a Estados Unidos ven el Luanniao como algo con un único objetivo: hacer creer al mundo que China tiene la tecnología para construir esto mientras acapara recursos para hacer otras cosas.
Lo innegable. Sea guerra psicológica, ambición desmedida, humo o algo en lo que realmente está trabajando, lo innegable es que China está dando pasos de gigante en la nueva carrera espacial y armamentística. Ya hemos comentado que están acelerando el desarrollo de aviones de combate con capacidades furtivas capaces de plantar cara a lo que despliegue Estados Unidos cerca de sus aguas, pero también se han sumado a esa política espacial de “el primero que llega, se lo queda”.
Más allá de satélites y de sistemas que son una amenaza para la seguridad en el espacio -según Estados Unidos-, llevan años desarrollando la tecnología de naves espaciales autónomas y de cohetes reutilizables con LandSpace, la respuesta a la Starship de SpaceX. Pero, al final, todo eso es mucho más realista que la enorme nave de 120.000 toneladas y más de 600 metros de envergadura.
Pero, como dice Kreft, hace 30 años también pensábamos que vehículos actuales eran cosa de ciencia ficción…
Imagen | CCTV
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La noticia
China quiere ganar la carrera militar espacial y por eso está trabajando en un humilde proyecto: un destructor espacial
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alejandro Alcolea
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China tiene en marcha un proyecto espacial digno de ‘Star Wars’. En otro contexto, podría sonar a una exageración tremenda, pero sólo hay que decir una cosa: la imagen que corona este artículo pertenece a la a un vídeo propagandístico del Proyecto Nantianmen. Concretamente, es el Luanniao, un portaaviones espacial más grande que cualquier portaaviones y capaz de lanzar misiles hipersónicos y cazas espaciales no tripulados.
Más que terrorífico, para algunos, simplemente, es teatro de alta tecnología.
Nantianmen. Antes de nada, hay que separar conceptos. Nantianmen es un proyecto de las fuerzas aéreas chinas que comenzó en 2017 centrado en el diseño de un sistema de defensa global. Esto Incluye prácticamente todo lo que se nos pueda ocurrir como cazas, armamento, vehículos autónomos, plataformas de transporte y lanzamiento.
Es un programa que busca explorar los caminos que puede tener la aviación militar china en un futuro, y hay que entender que, dentro de Nantianmen, hay dos tipos de diseños: los que se han llevado al plano real mediante maquetas y los que están sobre el papel. Un ejemplo de lo primero es Baidi, un avión tripulado que se convertiría en la joya de la corona de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación. Y un ejemplo de lo segundo es el monstruoso destructor Imperial chino.
Luanniao. El vídeo que dejo sobre estas líneas es el que publicó la cadena estatal CCTV hace unos días en el que podemos ver… un montón de elementos 3D haciendo cosas de película. En ciertos fragmentos aparece el Luanniao, pero no es la primera vez que se puede ver este portaaviones espacial. Como apunta South China Morning Post, en 2018, poco después de que arrancara el proyecto, la AVIC Global Culture Communication Company -subsidiaria de la Aviation Industry Corporation of China- mostró un modelo conceptual del Luanniao en un espectáculo aéreo.
Ahora tenemos algunos detalles más gracias a la emisión más reciente de CCTV. Según los datos de la cadena, el Luanniao dejará en ridículo a cualquier portaaviones convencional:
242 metros de largo.684 metros de envergadura.Peso de más de 100.000 toneladas.Capacidad para transportar 88 cazas Xuannv no tripulados tanto dentro como fuera de la atmósfera terrestre.Y un ‘full equip’ armamentístico, con cañones de aceleración de partículas y misiles hipersónicos.
Para que nos hagamos una idea, el portaaviones estadounidense Gerald R. Ford mide 337 metros por 77 metros.
En Xataka
El espacio ofrece energía ilimitada y China quiere cosecharla. El problema es que los satélites son armas láser en potencia
Orgullo. En el mismo vídeo aparece un modelo del Baidi, un avión de ala de geometría variable que, como decimos, parece ser el estandarte de la innovación aeroespacial china. De hecho, el gigante asiático está probando su nueva generación tanto de cazas preparados para el combate como los enfocados a la supremacía aérea y al reconocimiento. Pero, evidentemente, el que más llama la atención es Lunniao.
Desde la cadena, se comentó que el portaviones entrará en funcionamiento en dos o tres décadas, y el analista militar Wang Mingzhi, del Colegio de Comando de la Fuerza Aérea del EPL, afirma que las tecnologías como las del Proyecto Nantianmen reflejan tanto las “expectativas para la superioridad aeroespacial y espacial del futuro como las direcciones que se persiguen para salvaguardar la seguridad nacional”. “No es una cuestión de si se pueden lograr, sino más bien de cuáles se realizarán primero y cuándo se pondrán en marcha”, apuntó.
“China está creando la impresión de que trabaja en tecnologías que nadie más puede lograr. No deja de ser material de la ‘Guerra de las Galaxias’ para inspirar a la audiencia china” – Peter Layton
Arqueando una ceja. Ahora bien, los analistas occidentales no son tan optimistas sobre algo que se ha calificado como mera propaganda más que un desarrollo armamentístico práctico. Atacando la cuestión más terrenal, el analista de defensa Peter Layton del Griffith Asia Institute de Australia apunta que sí, el Luanniao superaría tanto a defensas actuales como a tormentas al volar a una altitud superior a la que pueden alcanzar los misiles tierra-aire y los aviones de combate convencionales. El “pero” es que la tecnología para permanecer suspendido en el límite de la atmósfera y lanzar misiles desde ahí es ciencia ficción.
Layton comenta que “requeriría enormes cantidades de combustible y unos mecanismos de propulsión que aún no se han creado”, asegurando que a China le quedan entre 10 y 15 años para desarrollar la tecnología de cohetes necesaria para poner un portaaviones de este tipo en órbita.
En DW, el analista espacial Heinrich Kreft describe el proyecto como “completamente irreal desde la perspectiva actual”, pero no dice que sea humo porque “mucho de lo que era ficción hace 20 o 30 años, es real hoy”. Otros analistas más cercanos a Estados Unidos ven el Luanniao como algo con un único objetivo: hacer creer al mundo que China tiene la tecnología para construir esto mientras acapara recursos para hacer otras cosas.
En Xataka
Estamos lanzando más cosas al espacio que nunca. Y el siguiente problema ya está sobre la mesa: cómo contaminar menos
Lo innegable. Sea guerra psicológica, ambición desmedida, humo o algo en lo que realmente está trabajando, lo innegable es que China está dando pasos de gigante en la nueva carrera espacial y armamentística. Ya hemos comentado que están acelerando el desarrollo de aviones de combate con capacidades furtivas capaces de plantar cara a lo que despliegue Estados Unidos cerca de sus aguas, pero también se han sumado a esa política espacial de “el primero que llega, se lo queda”.
Más allá de satélites y de sistemas que son una amenaza para la seguridad en el espacio -según Estados Unidos-, llevan años desarrollando la tecnología de naves espaciales autónomas y de cohetes reutilizables con LandSpace, la respuesta a la Starship de SpaceX. Pero, al final, todo eso es mucho más realista que la enorme nave de 120.000 toneladas y más de 600 metros de envergadura.
Pero, como dice Kreft, hace 30 años también pensábamos que vehículos actuales eran cosa de ciencia ficción…
Imagen | CCTV
En Xataka | La operación de EEUU en Irán ha puesto en escena uno de los hitos más impresionantes de la ingeniería militar: el B-2 Spirit
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China quiere ganar la carrera militar espacial y por eso está trabajando en un humilde proyecto: un destructor espacial
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alejandro Alcolea
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