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Economica

Héctor Muerza y el error más común cuando el problema no es perder dinero, sino no entender por qué

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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.– En los mercados financieros, perder dinero no es excepcional. Es parte del proceso. Lo que sí se repite con frecuencia es algo más silencioso: no entender por qué ocurrió esa pérdida. Esa falta de comprensión suele generar un ciclo difícil de romper, porque empuja a buscar respuestas rápidas en lugar de revisar lo que ya se hizo.

Héctor Muerza lo ha observado de cerca en su interacción con audiencias digitales. A muchos les pasa lo mismo: llegan con una operación fallida y una pregunta que suena urgente. Quieren saber cuál es la próxima señal, cuál es la estrategia que sí funciona, cuál es el indicador que faltaba. Rara vez llegan con la pregunta incómoda, pero necesaria: qué decisión tomé, con qué información y bajo qué suposiciones.

La cultura del contenido rápido tiene mucho que ver con ese patrón. En redes, la solución suele presentarse como un objeto que se encuentra, no como una habilidad que se construye. Se salta de un video a otro buscando “la pieza” que faltó. Pero, en muchos casos, lo que falta no es información nueva, sino tiempo para procesar la anterior. El aprendizaje financiero exige pausa, y la pausa compite mal con el scroll infinito.

Muerza insiste en que el problema no es equivocarse. El problema es no registrar el error. Cuando una persona pierde dinero, muchas veces reacciona con vergüenza o con rabia, y ese ruido emocional tapa el análisis. En vez de escribir qué vio, qué esperó y qué hizo, intenta compensar. Es ahí donde el error deja de ser una lección y se convierte en un hábito.

Un punto que Muerza menciona con frecuencia es la diferencia entre entender un concepto y poder aplicarlo. Ver una explicación sobre gestión del riesgo no significa que la persona esté lista para gestionar riesgo. Saber qué es un stop loss no implica saber colocarlo. Entender la teoría de probabilidades no equivale a soportar una racha negativa sin romper el plan. El criterio se construye con repetición y con una honestidad poco popular en redes: mirar el propio comportamiento.

En plataformas digitales, además, el error se oculta. Se muestran aciertos, no procesos. Se editan resultados, no dudas. Esa selección constante crea una percepción distorsionada de normalidad. Fallar empieza a parecer una anomalía, cuando en realidad es parte estructural de cualquier aprendizaje. Incluso en entornos profesionales, donde hay metodología, se pierde. La diferencia es que se pierde con reglas, con límites y con registro.

Otra razón por la que no se entiende el porqué es la fragmentación. Muchas personas aprenden por pedazos. Un día ven un video de análisis técnico. Otro día, uno de psicología. Luego, uno de “estructura de mercado”. El conocimiento se apila, pero no se integra. Y cuando llega el momento de decidir, se mezclan criterios contradictorios. La operación no falla por un detalle, falla por un sistema mental desordenado.

Muerza plantea que, antes de buscar la próxima operación, conviene revisar la anterior como si fuera de otra persona. Con frialdad. Con distancia. Qué vi, qué ignoré, qué supuse. Esa revisión, simple en teoría, es incómoda en la práctica porque obliga a aceptar que no fue el mercado el que “me hizo”, sino que yo elegí bajo incertidumbre. Y elegir bajo incertidumbre siempre tiene un costo.

En su experiencia como creador de contenido digital, hay un momento que se repite en muchos mensajes y comentarios: la desilusión cuando algo no salió como se imaginaba. Ahí aparecen preguntas más reales y, a veces, la disposición a estudiar sin prisa.

Por eso, cuando habla de educación financiera, Muerza propone volver a algo básico: hacerse preguntas antes de tomar decisiones. Qué estoy entendiendo de verdad. Qué parte estoy copiando sin comprender. Qué riesgo estoy asumiendo, no en teoría, sino en mi vida concreta. No es un mensaje espectacular. No promete resultados rápidos. Pero apunta a una base más sólida.

 

​EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.– En los mercados financieros, perder dinero no es excepcional. Es parte del proceso. Lo que sí se repite con frecuencia es algo más silencioso: no entender por qué ocurrió esa pérdida. Esa falta de comprensión suele generar un ciclo difícil de romper, porque empuja a buscar respuestas rápidas en lugar Economía 

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