Diciembre suele ser un mes de alegría, sin embargo en esta ocasión no fue así para Alex Vesia y su esposa, Kayla quienes atraviesan uno de los momentos más difíciles de sus vidas tras la pérdida de su hija recién nacida.
En medio del duelo, en Los Angeles buscaron demostrarle al pitcher y su esposa que los Dodgers también son su familia regalándoles un gesto inesperado que logró, por unos instantes, devolverles la sonrisa.
Durante la mañana de Navidad, Alex Vesia se llevó una sorpresa que no esperaba. Al reunirse con varios de sus compañeros de equipo, descubrió que todos vestían pijamas idénticas, una escena planeada para sacarlo de la rutina del dolor y regalarle un momento de ligereza.
“Que todos los chicos aparezcan con pijamas iguales“, escribió Kayla Vesia, al compartir el video en TikTok. En las imágenes, se escucha a Alex reaccionar entre risas y sorpresa al darse cuenta de que todos estaban vestidos igual. Kayla acompañó el clip con un mensaje: “Una buena carcajada“.
La pérdida de la pequeña Sterling Sol, anunciada públicamente en noviembre de 2025, marcó profundamente al matrimonio. En ese momento, Alex y Kayla compartieron un mensaje en redes sociales donde expresaron:
No hay palabras para describir el dolor que estamos atravesando… Gracias a los Dodgers por su comprensión y apoyo durante este tiempo. Nuestra familia del béisbol estuvo ahí para nosotros.
Alex y Kayla Vasia
Ese respaldo no solo fue emocional. Durante la Serie Mundial, en la que los Dodgers se coronaron campeones ante los Blue Jays, varios jugadores llevaron el número de Vesia en sus gorras como símbolo de solidaridad, mientras el lanzador se mantenía alejado del roster para priorizar pasar tiempo en familia en circunstancias tan adversas.
Con el inicio de 2026, Kayla decidió reaparecer en redes sociales para compartir cómo están afrontando el duelo. En un video emotivo, explicó:
Alex y yo estamos tratando de superarlo cada día. Cada día es tan diferente para nosotros, y realmente no tengo palabras
Kayla Vesia
Además, fue honesta al admitir que nunca estuvo preparada para una situación así:
“Estaba preparada para lo que pudiera pasar. No estaba preparada para no poder llevarme a mi bebé a casa”.
Para Alex y Kayla, este “buen momento de risa” fue una pausa necesaria en medio del dolor, y para muchos aficionados, una muestra de que el béisbol es más que un deporte.
