EEUU
La policía de Toledo atribuye el tiroteo en un festival de Ohio a una disputa entre grupos rivales

En una rueda de prensa, el jefe de policía de Toledo, Michael Troendle, declaró que el tiroteo masivo que dejó 12 heridos por la tarde del sábado 6 de junio cerca del festival Old West End ocurrió como consecuencia de un altercado entre dos grupos rivales, informaron NBC News, ABC News y CBS News.
El episodio ocurrió poco después de las 17:30 en la zona de las avenidas Delaware y Glenwood. De acuerdo con Troendle, dos hombres, uno de cada grupo, abrieron fuego tras una persecución a pie y una agresión física que se derivaron de provocaciones entre ambos bandos.
De los 12 heridos, nueve ya recibieron el alta y los otros tres continúan hospitalizados, aunque todos sobrevivirán, informó el alcalde Wade Kapszukiewicz. La policía cree que solo tres de los heridos estuvieron involucrados en el enfrentamiento y que los otros nueve quedaron atrapados en la línea de fuego.
La policía busca a dos sospechosos de entre 18 y 24 años
Hasta el momento, no se han realizado arrestos. Los investigadores buscan a dos hombres de entre 18 y 24 años. El jefe policial agregó que identificaron a varias personas de interés, ejecutaron órdenes de allanamiento y cuentan con pistas que calificó como “importantes” sobre quiénes participaron.
El alcalde Kapszukiewicz afirmó que los jóvenes implicados deben responsabilizarse por su accionar: “La realidad es que hicieron algo que merece castigo y que se les exijan responsabilidades. Cuando nuestra policía los encuentre y los arreste, rendirán cuentas por sus actos”.

En la conferencia, las autoridades revelaron que, antes del tiroteo, un agente del sheriff que trabajaba en el festival estuvo por revisar un bolso cuando alguien lo arrebató y huyó con él. No está claro a quién pertenecía la bolsa ni si el arma de fuego se usó en el ataque.
A su vez, los agentes recuperaron dos armas de fuego que creen vinculadas al ataque y las comparan con los casquillos de balas hallados en la escena, de acuerdo con NBC News.
La ayuda de los asistentes evitó un daño mayor
La jefa de bomberos y rescate de Toledo Allison Armstrong explicó que personas presentes en el lugar colocaron torniquetes, asistieron a los heridos y ofrecieron contención hasta la llegada de los servicios de emergencia. Armstrong afirmó: “Aunque ese acto nos mostró lo peor de la humanidad, lo que vino en los momentos posteriores nos mostró lo mejor”.
Asimismo, el incidente abrió un debate sobre las medidas a tomar para evitar la violencia armada juvenil. El alcalde Kapszukiewicz sostuvo que la prevención requiere la participación de toda la comunidad. Planteó que los padres deben asumir una mayor responsabilidad y sostuvo que el ayuntamiento podría impulsar cambios para que sean ellos quienes rindan cuentas.
Mencionó que se han considerado modificaciones en las estrategias para enfrentar los tiroteos, entre ellas el refuerzo de los toques de queda, la implementación de pulseras en actividades públicas, la autorización para registrar imágenes con cámaras, la inspección de bolsos y otras medidas adicionales.

No obstante, el funcionario también señaló que un toque de queda nocturno no habría alterado este caso porque el ataque ocurrió a las 17:30. En esa misma intervención, Kapszukiewicz indicó que Toledo fue la ciudad número 174 en EE. UU. en sufrir un tiroteo masivo, según WTOL 11.
El ataque obligó a suspender el festival un día antes de lo previsto. Kapszukiewicz dijo que espera que la ciudad reprograme una fecha para completar el cierre del evento a fines del verano o a comienzos de septiembre.
La investigación sigue activa y las autoridades pidieron que cualquier persona con información sobre el caso se comunique con Crime Stoppers al 419-255-1111.
El ataque ocurrió después de las 17:30 cerca de Delaware y Glenwood, cuando dos hombres, uno por bando, abrieron fuego luego de una persecución a pie y una agresión física
