EEUU
El Mundial plantea desafíos de seguridad sin precedentes: cuáles son las capacidades de Estados Unidos como anfitrión
El Mundial 2026, que comienza esta semana en 16 ciudades de Estados Unidos, México y Canadá, enfrenta un desafío de seguridad sin precedentes: reunirá a 48 selecciones y 104 partidos en medio de conflictos bélicos, el contexto político con el presidente Donald Trump y el temor a maniobras de desinformación, detalló Associated Press en su informe.
La dimensión del operativo se refleja en dos cifras: la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias distribuyó USD 625 millones entre las 11 sedes estadounidenses para cubrir costos de seguridad, y otros USD 250 millones se destinan al rastreo y la neutralización de drones sospechosos. El Departamento de Seguridad Nacional calcula además que hasta 7 millones de personas visitarán Estados Unidos por el torneo.
Andrew Giuliani, director ejecutivo del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, comparó el dispositivo con “78 Super Bowls en 39 días”.
El torneo recibió la misma designación federal de seguridad de alto nivel que el Super Bowl, una categoría situada apenas por debajo de una investidura presidencial o de una convención política nacional, lo que activa la coordinación entre agencias federales, fuerzas estatales y policías locales.
Giuliani aseguró durante una rueda de prensa en Miami: “Nunca hubo un verano como este en la historia de Estados Unidos desde el ángulo de la seguridad”. En la misma comparecencia afirmó que, hasta ahora, no existen amenazas creíbles.

El FBI preparó durante dos años un plan para cada ciudad sede
El FBI trabajó durante dos años en su plan de seguridad para el torneo, de acuerdo con Associated Press. Ese diseño incorporó lecciones de grandes eventos en Nueva York, como el desfile de Acción de Gracias de Macy’s y la celebración de Año Nuevo en Times Square, y también fue probado en eventos más pequeños, entre ellos el desfile del Día de Israel realizado la semana pasada en la ciudad.
Amit Kachhia-Patel, agente especial a cargo del FBI en Nueva York, aseguró en Associated Press: “Nos preparamos para el peor día”. Añadió que ese es el criterio con el que la agencia afronta cada evento.
En los días de partido, el FBI activará centros conjuntos de operaciones en cada ciudad anfitriona para reunir a autoridades locales, estatales y federales con el fin de vigilar e investigar amenazas. El esquema incluye perros robot para inspeccionar bolsos, camiones de rayos X, miles de cámaras con herramientas de inteligencia artificial enfocadas en espacios públicos y drones interceptores capaces de disparar redes sobre objetos que entren en espacio aéreo restringido.
Para enero, miles de funcionarios involucrados en la seguridad del Mundial participaron en ejercicios que simulaban avalanchas de público, ataques con vehículos y tiroteos masivos. Un mes después comenzó la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán, y eso alteró el cuadro de riesgo, señaló Stefano Ritondale, director de inteligencia de la empresa de defensa Artorias, que no participa en los preparativos.
Ritondale también explicó: “El panorama de seguridad cambió de forma fundamental”. También dijo que existe una diferencia grande entre prepararse para un atacante solitario que embiste con su vehículo un lugar público y hacerlo para un terrorista financiado por un país extranjero con el que se está en guerra.

Los drones concentran una de las mayores preocupaciones
Entre las amenazas que más inquietan a los responsables del operativo están los drones. Dichos dispositivos se consolidaron como armas visibles en conflictos como la guerra de Rusia en Ucrania y el ataque de Hamas contra Israel del 7 de octubre de 2023.
Jessica Tisch, comisionada de policía de Nueva York, reveló: “Si hay una amenaza que me quita el sueño por la noche, es la de los drones”. Su departamento trabaja con el FBI en tareas de mitigación.
Los drones estarán prohibidos sobre estadios y zonas de aficionados, y Kachhia-Patel afirmó que el FBI dispone de una “gama completa de opciones” para frustrar incursiones. El funcionario añadió que habrá agentes vigilando el cielo y “una variedad de medios” para derribar esos aparatos de forma segura.
Una de las empresas incorporadas al esfuerzo es Fortem, que aseguró haber firmado antes del Mundial un contrato multimillonario con el Departamento de Seguridad Nacional para emplear una estrategia poco usual: cuadricópteros que disparan redes contra drones invasores para atraparlos en el aire.
La inteligencia artificial también aparece en los planes oficiales como un posible vector de perturbación. Antes del torneo, funcionarios advirtieron que actores estatales pueden usar videos generados con esa tecnología para difundir información falsa y provocar pánico, según Associated Press.
Críticas por intervención tardía del gobierno en la planificación
El Departamento de Seguridad Nacional llega al torneo mientras concentra esfuerzos en la ofensiva migratoria del gobierno de Trump y después de una demora presupuestaria que solo se resolvió recientemente. La administración sostuvo que esa interrupción perjudicó la planificación de seguridad.
Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional, afirmó esta semana ante el Congreso, según Associated Press: “Me siento muy cómodo con donde estamos, y sentimos que tenemos una misión en la que no se puede fallar”. También reconoció que el Servicio Secreto tenía un faltante de unos 860 agentes.
El Servicio Secreto tiene a su cargo la protección de los líderes mundiales que asistan a alentar a sus selecciones. Mientras que Trump expresó interés en acudir a algún partido, y las autoridades indicaron que confían en poder protegerlo al integrar su esquema habitual de seguridad con el operativo general del Mundial en los días en que asista.
En Kansas City, sede de seis partidos, la policía contrató a Peregrine Technologies, una empresa que promete revisar datos policiales e información disponible públicamente, como ubicaciones de entrenamientos de los equipos y la afiliación nacional de bares populares, para anticipar posibles conflictos.
Jake Becchina, portavoz policial de la ciudad de Misuri, dijo al mismo medio que las autoridades conocen el fanatismo en torno a la NFL y en cierta medida al béisbol, pero no algo comparable con el fútbol internacional.
En Dallas, una modernización tecnológica reciente de USD 120 millones dotará a la policía local de cámaras corporales con traducción en tiempo real para facilitar la comunicación con los visitantes internacionales que llegarán a la región. El ejecutivo Giuliani sostuvo que, si el operativo funciona, nadie hablará de la seguridad del Mundial.
La cita mundialista con 48 selecciones moviliza agencias, policías y tecnología en 11 sedes, con millones de visitantes esperados y un contexto internacional más tenso
