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EEUU

Nueva York despliega un fuerte operativo de seguridad por la asistencia de Donald Trump a las Finales de la NBA

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El operativo en Manhattan incluyó perímetros de varias manzanas, controles reforzados y revisiones similares a las de los aeropuertos de Estados Unidos (REUTERS/Eduardo Munoz)

La presencia de Donald Trump en el Madison Square Garden para el tercer partido de las Finales de la NBA transformará el evento en un despliegue de seguridad sin precedentes recientes en Nueva York.

El operativo, impulsado por la llegada del presidente a este encuentro entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs, incluyó un perímetro de varias manzanas, controles de acceso reforzados y la suspensión de las celebraciones públicas habituales en las inmediaciones del estadio.

El tercer partido de las Finales de la NBA entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs en el Madison Square Garden se disputará bajo un operativo especial coordinado por el Departamento de Policía de Nueva York y el Servicio Secreto, debido a la asistencia del presidente Donald Trump.

Las autoridades reforzaron accesos, ampliaron perímetros de control, exigieron llegadas anticipadas y reubicaron los festejos de hinchas lejos del estadio, con impacto directo en la circulación y la actividad comercial en el corazón de Manhattan.

La presencia de Donald Trump en el Madison Square Garden para las Finales de la NBA activó un operativo de seguridad especial en Nueva York (REUTERS/Nathan Howard)

Entre las autoridades presentes también estuvo el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, quien confirmó que pagó USD 1.000 por una entrada sin asiento, comprada directamente al estadio.

Mamdani planeaba asistir acompañado de amigos y eligió una de las pocas alternativas menos onerosas: los boletos más baratos se ofrecían en USD 4.000 y los asientos a pie de cancha aparecían por encima de USD 30.000 en plataformas digitales.

Un operativo coordinado entre NYPD y el Servicio Secreto

El operativo de seguridad fue coordinado entre el Departamento de Policía de Nueva York y el Servicio Secreto.

Las autoridades exigieron a los asistentes llegar al menos dos horas antes del inicio, previsto para las 20:30, y someterse a inspecciones similares a las de la Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos.

Zohran Mamdani confirmó que pagó USD 1.000 por una entrada sin asiento, en una jornada en la que los tickets para Knicks-Spurs alcanzaron precios récord (Mandatory Credit: John Jones-Imagn Images)

En los accesos se instalaron controles adicionales y se aplicaron revisiones más estrictas, con personal desplegado en varios anillos de seguridad alrededor del estadio.

También se prohibió el ingreso de bolsos y se recomendó a quienes tuvieran entradas anticipar demoras por la magnitud del despliegue.

La logística incluyó cortes intermitentes, desvíos y controles en puntos de alto tránsito, lo que modifica la rutina habitual de la zona durante la tarde y la noche.

Festejos trasladados y restricciones en Manhattan

El despliegue obligó a trasladar las tradicionales fiestas de hinchas a lugares como Bryant Park, Brooklyn Bowl y Central Park, mientras la circulación peatonal y vehicular quedó restringida.

En esas sedes alternativas se concentraron aficionados que buscaban seguir el partido en pantallas, reunirse antes del salto inicial o sostener la costumbre de “hacer previa” pese a las limitaciones impuestas.

Las autoridades exigieron llegar con dos horas de anticipación al Madison Square Garden y prohibieron el ingreso de bolsos durante el partido de la NBA (REUTERS/Eduardo Munoz)

La comisionada de policía Jessica Tisch explicó que la coordinación con el Servicio Secreto hizo inviable mantener los festejos populares junto al estadio durante la visita presidencial, aunque anticipó el deseo de recuperar esas reuniones para el siguiente partido.

La decisión, según el esquema informado, buscó reducir concentraciones masivas en un área de alta sensibilidad operativa durante el ingreso y egreso del mandatario.

Precios récord y foco deportivo en el plantel

La expectativa por el tercer partido elevó el valor de las entradas y dejó fuera del estadio a seguidores que optaron por reunirse en bares y espacios públicos alternativos para seguir la transmisión, ante la falta de tickets disponibles a precios accesibles.

Trump, por su parte, respondió ante una consulta por el costo de los boletos: “Pueden verlo por televisión. Es más o menos semigratis verlo por televisión. Así es la vida”.

El tercer partido entre New York Knicks y San Antonio Spurs se jugó bajo un esquema coordinado por la Policía de Nueva York y el Servicio Secreto (REUTERS/Eduardo Munoz)

En el equipo local, la atención se mantiene enfocada en lo deportivo. “Está bien, supongo. Igual podemos salir a jugar esté quien esté y venga quien venga”, sintetizó el pívot Mitchell Robinson sobre la visita presidencial.

El escolta Jose Alvarado remarcó la capacidad de adaptación de los hinchas: “Improvisamos. Somos neoyorquinos.” “Vamos a encontrar una manera de ver un partido, y eso es lo que estamos haciendo”.

 La visita presidencial al tercer juego en el Madison Square Garden activó anillos de control, demoras esperadas en los accesos y cortes intermitentes en Manhattan, además de trasladar celebraciones de hinchas a otros puntos, con Zohran Mamdani confirmado     

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