Ciencia y Tecnología
Tras 10 años de pruebas, se acabó dar el "buenos días" al conductor: Noruega estrena su primer autobús sin supervisión a bordo
La movilidad está sufriendo una transformación brutal y no es solo por la electrificación: la automatización total está a la vuelta de la esquina. Lo hemos visto en pruebas, pero Noruega acaba de dar un paso adelante: es la primera vez en su historia y un caso pionero en Europa en la que un autobús pasa de pruebas piloto con conductor humano a bordo a la operación comercial autónoma real. En pocas palabras: un autobús totalmente autónomo, sin conductor por si acaso
El nuevo autobús autónomo noruego. Hace unos días la Dirección General de Carreteras de Noruega dio luz verde a los operadores Vy y Kolumbus para eliminar a ese conductor por si las moscas de la zona de pruebas en Stavenger, presentes desde 2022. Esta autorización permite operar en rutas de transporte público sin supervisión ya que alcanza una autonomía alta, el Nivel 4 según la escala SAE. Es decir, no necesita de intervención humana: en caso de detectar un error que no puede resolver, el vehículo busca un lugar seguro para detenerse.
El vehículo es el Karsan e-ATAK, equipado con el software de conducción autónoma de ADASTEC y gestionado mediante el sistema de gestión de flota xFlow, desarrollado por Applied Autonomy. Puede circular hasta 50 km/h de día o de noche y en cualquier condición climática. Es capaz de gestionar de forma autónoma paradas, subida y bajada de pasajeros, intersecciones y semáforos.
Por qué es importante. Aunque los autobuses autónomos de Nivel 4 SAE ya pueden conducirse solos en determinadas condiciones, hasta ahora seguían requiriendo un operador de seguridad a bordo por cuestiones legales o técnicas. Y es que aunque llevamos años oyendo hablar de vehículos completamente autónomos, en la práctica en entornos reales son escasos y más todavía en formato de autobús.
Stavenger rompe el patrón en transporte público urbano con un sistema diseñado para que un único operador remoto supervise varios vehículos a la vez, lo que abre la puerta a escalar el transporte autónomo en zonas donde contratar conductores humanos no sea viable. Este avance tiene su relevancia en términos de costes, lo que puede traducirse en poder operar rutas en horarios de baja demanda o en zonas periféricas donde no rente. Por otro lado, la automatización elimina el error humano, responsable de la gran mayoría de los accidentes de tráfico. Este sistema no se cansa y además está optimizado para optimizar el consumo.
Contexto. Todo empezó con un problema concreto: Forus es una de las zonas industriales más importantes de Noruega (hay 3.000 empresas y 40.000 personas trabajando allí), pero el transporte público era escaso e insuficiente. Así que en 2018 Kolumbus desplegó allí su primer vehículo autónomo, un microbús EasyMile EZ10 eléctrico como solución de última milla: trasladaba a la gente desde la parada principal a las oficinas usando sensores sensores láser para mapear el entorno en 3D y conectado a un centro de control remoto. Era pequeño, lento y operaba en una zona cerrada, pero sembró la semilla.
Desde ese proyecto piloto, la evolución ha sido progresiva, sin prisa pero sin pausa: en 2022 se desplegó ya un autobús de tamaño completo en tráfico abierto y desde 2023 opera en una línea más exigente que implica cambios de carril cuando hay tráfico, velocidades más altas o túneles. Saliendo del país nórdico, hay pruebas en Alemania o Finlandia, en ciudades estadounidenses como Detroit y Jacksonville y si nos vamos a Asia, desde junio de 2024 China ya está testando las primeras pruebas de conducción autónoma en vías públicas y Singapur también tiene un programa piloto.
Cómo lo han hecho. El proyecto es un consorcio: Karsan fabrica el autobús, ADASTEC aporta el software de conducción autónoma, Applied Autonomy suministra el centro de control xFlow para monitorización y asistencia remota, Vy Buss opera el servicio, y Kolumbus es la autoridad de transporte público. El Consejo del Condado de Rogaland y el Municipio de Stavanger son los propietarios de la vía y aprobaron el trayecto, mientras que la Dirección de Carreteras autorizó la conducción en modo autónomo.
El proyecto ha ido ganándose la confianza paso a paso. El vídeo de 2018 ya muestra las bases del funcionamiento: sensores LiDAR para ver el entorno, mapas 3D de alta precisión para conocer la posición exacta, y un centro de control remoto que supervisa la operación. El consorcio aplicó esta misma lógica pero a escala urbana real. Por otro lado, Stavanger además cuenta con carriles exclusivos para autobuses, lo que simplifica considerablemente la operación.
Sí, pero. El camino de Forus al centro de Stavanger ha tardado ocho años. Escalar esto al resto del mundo será también lento. Un paper de 2025 publicado en Future Transportation identifica entre las barreras críticas la ciberseguridad, la tecnología de sensores y la gestión de carriles compartidos.
A escala global, la industria deber superar desde legislación a costes elevados pasando por riesgos de ciberseguridad y la confianza de la ciudadanía antes de un eventual despliegue. Por otro lado, el propio proyecto noruego, aunque ha dado un paso de gigante, reconoce que es a cuentagotas: es en un entorno controlado, no un despliegue generalizado.
En Xataka | Madrid tiene grandes planes para los autobuses autónomos dentro de la ciudad. Y ha empezado por Mercamadrid
Portada | Kolumbus y Majestic Lukas
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La noticia
Tras 10 años de pruebas, se acabó dar el "buenos días" al conductor: Noruega estrena su primer autobús sin supervisión a bordo
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
.
La movilidad está sufriendo una transformación brutal y no es solo por la electrificación: la automatización total está a la vuelta de la esquina. Lo hemos visto en pruebas, pero Noruega acaba de dar un paso adelante: es la primera vez en su historia y un caso pionero en Europa en la que un autobús pasa de pruebas piloto con conductor humano a bordo a la operación comercial autónoma real. En pocas palabras: un autobús totalmente autónomo, sin conductor por si acaso
El nuevo autobús autónomo noruego. Hace unos días la Dirección General de Carreteras de Noruega dio luz verde a los operadores Vy y Kolumbus para eliminar a ese conductor por si las moscas de la zona de pruebas en Stavenger, presentes desde 2022. Esta autorización permite operar en rutas de transporte público sin supervisión ya que alcanza una autonomía alta, el Nivel 4 según la escala SAE. Es decir, no necesita de intervención humana: en caso de detectar un error que no puede resolver, el vehículo busca un lugar seguro para detenerse.
El vehículo es el Karsan e-ATAK, equipado con el software de conducción autónoma de ADASTEC y gestionado mediante el sistema de gestión de flota xFlow, desarrollado por Applied Autonomy. Puede circular hasta 50 km/h de día o de noche y en cualquier condición climática. Es capaz de gestionar de forma autónoma paradas, subida y bajada de pasajeros, intersecciones y semáforos.
Por qué es importante. Aunque los autobuses autónomos de Nivel 4 SAE ya pueden conducirse solos en determinadas condiciones, hasta ahora seguían requiriendo un operador de seguridad a bordo por cuestiones legales o técnicas. Y es que aunque llevamos años oyendo hablar de vehículos completamente autónomos, en la práctica en entornos reales son escasos y más todavía en formato de autobús.
Stavenger rompe el patrón en transporte público urbano con un sistema diseñado para que un único operador remoto supervise varios vehículos a la vez, lo que abre la puerta a escalar el transporte autónomo en zonas donde contratar conductores humanos no sea viable. Este avance tiene su relevancia en términos de costes, lo que puede traducirse en poder operar rutas en horarios de baja demanda o en zonas periféricas donde no rente. Por otro lado, la automatización elimina el error humano, responsable de la gran mayoría de los accidentes de tráfico. Este sistema no se cansa y además está optimizado para optimizar el consumo.
Contexto. Todo empezó con un problema concreto: Forus es una de las zonas industriales más importantes de Noruega (hay 3.000 empresas y 40.000 personas trabajando allí), pero el transporte público era escaso e insuficiente. Así que en 2018 Kolumbus desplegó allí su primer vehículo autónomo, un microbús EasyMile EZ10 eléctrico como solución de última milla: trasladaba a la gente desde la parada principal a las oficinas usando sensores sensores láser para mapear el entorno en 3D y conectado a un centro de control remoto. Era pequeño, lento y operaba en una zona cerrada, pero sembró la semilla.
Desde ese proyecto piloto, la evolución ha sido progresiva, sin prisa pero sin pausa: en 2022 se desplegó ya un autobús de tamaño completo en tráfico abierto y desde 2023 opera en una línea más exigente que implica cambios de carril cuando hay tráfico, velocidades más altas o túneles. Saliendo del país nórdico, hay pruebas en Alemania o Finlandia, en ciudades estadounidenses como Detroit y Jacksonville y si nos vamos a Asia, desde junio de 2024 China ya está testando las primeras pruebas de conducción autónoma en vías públicas y Singapur también tiene un programa piloto.
En Xataka
He probado el fascinante modo FSD del Tesla y me he llevado una sorpresa: aunque no conduces, conduces
Cómo lo han hecho. El proyecto es un consorcio: Karsan fabrica el autobús, ADASTEC aporta el software de conducción autónoma, Applied Autonomy suministra el centro de control xFlow para monitorización y asistencia remota, Vy Buss opera el servicio, y Kolumbus es la autoridad de transporte público. El Consejo del Condado de Rogaland y el Municipio de Stavanger son los propietarios de la vía y aprobaron el trayecto, mientras que la Dirección de Carreteras autorizó la conducción en modo autónomo.
El proyecto ha ido ganándose la confianza paso a paso. El vídeo de 2018 ya muestra las bases del funcionamiento: sensores LiDAR para ver el entorno, mapas 3D de alta precisión para conocer la posición exacta, y un centro de control remoto que supervisa la operación. El consorcio aplicó esta misma lógica pero a escala urbana real. Por otro lado, Stavanger además cuenta con carriles exclusivos para autobuses, lo que simplifica considerablemente la operación.
Sí, pero. El camino de Forus al centro de Stavanger ha tardado ocho años. Escalar esto al resto del mundo será también lento. Un paper de 2025 publicado en Future Transportation identifica entre las barreras críticas la ciberseguridad, la tecnología de sensores y la gestión de carriles compartidos.
A escala global, la industria deber superar desde legislación a costes elevados pasando por riesgos de ciberseguridad y la confianza de la ciudadanía antes de un eventual despliegue. Por otro lado, el propio proyecto noruego, aunque ha dado un paso de gigante, reconoce que es a cuentagotas: es en un entorno controlado, no un despliegue generalizado.
En Xataka | Me he subido al primer autobús autónomo que funciona por Barcelona. No he notado ninguna diferencia con uno normal
En Xataka | Madrid tiene grandes planes para los autobuses autónomos dentro de la ciudad. Y ha empezado por Mercamadrid
Portada | Kolumbus y Majestic Lukas
– La noticia
Tras 10 años de pruebas, se acabó dar el "buenos días" al conductor: Noruega estrena su primer autobús sin supervisión a bordo
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
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