Economía
Agua y producción agrícola: pilares de la seguridad alimentaria mundial
El equilibrio entre los recursos hídricos y la producción de alimentos será determinante para garantizar la seguridad alimentaria global en las próximas décadas. Así lo revela un informe reciente del Banco Mundial (BM), que proyecta que la población mundial alcanzará los 10,000 millones de personas para el año 2050.
En este contexto, el documento indica que la distribución del agua destinada a la agricultura continúa siendo desigual, lo que limita el potencial de este recurso para impulsar tanto la producción de alimentos como el desarrollo económico. Además, en regiones afectadas por el estrés hídrico, el acceso al riego podría al menos duplicar el rendimiento de los cultivos, generando importantes incrementos en la productividad agrícola.
A partir de este escenario, el fortalecimiento de los sistemas de riego no solo impactaría la producción, sino también el empleo. El informe estima que esta transformación podría generar hasta 245 millones de puestos de trabajo a nivel global en el largo plazo, evidenciando su relevancia económica y social.
En esa misma línea, el organismo plantea la necesidad de transformar el modelo actual mediante tres cambios clave: integrar la gestión del agua, los alimentos y el desarrollo sostenible para equilibrar las necesidades humanas y ambientales; establecer incentivos que prioricen servicios eficientes por encima de la expansión de infraestructura; y reducir la incertidumbre mediante el uso de datos para una toma de decisiones más transparente y basada en evidencia.
Asimismo, el informe introduce un nuevo enfoque que clasifica a los países según su nivel de estrés hídrico y su rol en el comercio de alimentos, lo que permite diseñar soluciones adaptadas a cada contexto, en lugar de aplicar medidas uniformes.
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