Ciencia y Tecnología
Ya está aquí la Luna rosa y de nuevo hay fotos falsas por todas partes
Como cada mes de abril, esta semana lucirá en el cielo la Luna rosa, una de las lunas con mejor prensa de todo el año. Estos días, los medios de comunicación se llenan de noticias coronadas con fotos en las que vemos una bonita luna rosada. El problema es que si salimos a mirar el cielo no lograremos encontrarla; ya que, básicamente, no existe.
La confusión. Salvo excepciones, todos los meses tienen solo una luna llena. Astronómicamente hablando, estas no tienen nombre. Sin embargo, a veces sí que reciben denominaciones procedentes de la cultura popular. De hecho, existen muchas lunas llenas que reciben su nombre de la tradición de los nativos norteamericanos. Ellos daban nombre a las lunas teniendo en cuenta fenómenos de la naturaleza que tuviesen lugar en ese mes. En el caso de la Luna rosa, coincide con la floración de las phlox rosadas. Los campos se teñían de rosa, de ahí el nombre. Este año la Luna comenzó a verse en la noche del 31 de marzo y seguirá en el cielo hasta el 2 de abril. Después, comenzará a decrecer. Sea como sea, no esperes ningún cambio de color.
Nada especial. Hay algunas lunas bautizadas con nombres de colores que sí que tienen algo especial desde el punto de vista astronómico. Por ejemplo, las lunas azules hacen referencia a la segunda luna llena de los pocos meses que excepcionalmente tienen dos lunas en esta fase. Es algo que pasa normalmente cada 2,4 años, aunque hay excepciones. Por ejemplo, en 2018 hubo dos lunas azules en un año con solo dos meses de diferencia.
Lunas que sí son de colores. Lo normal es ver la Luna de su característico color grisáceo-nacarado. Sin embargo, a veces, dependiendo de cómo se disperse la luz a su alrededor, podemos verla con tonos amarillos o anaranjados. Esto depende mucho de la época del año. Por ejemplo, la luna llena más cercana al equinoccio otoñal en el hemisferio norte puede verse más naranja porque sale en un ángulo más estrecho respecto al horizonte. También influye la cantidad de partículas que haya en suspensión en el aire. Y, por supuesto, si se produce un eclipse lunar, podemos ver la luna de un tono más rojizo. La famosa luna de sangre.
Otras lunas con nombre. La propia Luna rosa tiene muchos más nombres, dependiendo de la cultura que la bautice. Por ejemplo, los celtas la conocían como Luna de los brotes nuevos, también por su relación con el inicio de la primavera. En cambio, en la cultura anglosajona se la conoce como Luna del huevo, por suceder en época de Pascua, cuando todo se decora con los famosos huevos de colores. En definitiva, se trata de muchos nombres para una misma Luna, cuyo color puede depender un poco del lugar desde el que la mires, pero siempre sin salir de las tonalidades habituales.
Imagen | BiaAurelio (Wikimedia Commons)
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La noticia
Ya está aquí la Luna rosa y de nuevo hay fotos falsas por todas partes
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Azucena Martín
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Como cada mes de abril, esta semana lucirá en el cielo la Luna rosa, una de las lunas con mejor prensa de todo el año. Estos días, los medios de comunicación se llenan de noticias coronadas con fotos en las que vemos una bonita luna rosada. El problema es que si salimos a mirar el cielo no lograremos encontrarla; ya que, básicamente, no existe.
La confusión. Salvo excepciones, todos los meses tienen solo una luna llena. Astronómicamente hablando, estas no tienen nombre. Sin embargo, a veces sí que reciben denominaciones procedentes de la cultura popular. De hecho, existen muchas lunas llenas que reciben su nombre de la tradición de los nativos norteamericanos. Ellos daban nombre a las lunas teniendo en cuenta fenómenos de la naturaleza que tuviesen lugar en ese mes. En el caso de la Luna rosa, coincide con la floración de las phlox rosadas. Los campos se teñían de rosa, de ahí el nombre. Este año la Luna comenzó a verse en la noche del 31 de marzo y seguirá en el cielo hasta el 2 de abril. Después, comenzará a decrecer. Sea como sea, no esperes ningún cambio de color.
En Xataka
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Nada especial. Hay algunas lunas bautizadas con nombres de colores que sí que tienen algo especial desde el punto de vista astronómico. Por ejemplo, las lunas azules hacen referencia a la segunda luna llena de los pocos meses que excepcionalmente tienen dos lunas en esta fase. Es algo que pasa normalmente cada 2,4 años, aunque hay excepciones. Por ejemplo, en 2018 hubo dos lunas azules en un año con solo dos meses de diferencia.
Lunas que sí son de colores. Lo normal es ver la Luna de su característico color grisáceo-nacarado. Sin embargo, a veces, dependiendo de cómo se disperse la luz a su alrededor, podemos verla con tonos amarillos o anaranjados. Esto depende mucho de la época del año. Por ejemplo, la luna llena más cercana al equinoccio otoñal en el hemisferio norte puede verse más naranja porque sale en un ángulo más estrecho respecto al horizonte. También influye la cantidad de partículas que haya en suspensión en el aire. Y, por supuesto, si se produce un eclipse lunar, podemos ver la luna de un tono más rojizo. La famosa luna de sangre.
Otras lunas con nombre. La propia Luna rosa tiene muchos más nombres, dependiendo de la cultura que la bautice. Por ejemplo, los celtas la conocían como Luna de los brotes nuevos, también por su relación con el inicio de la primavera. En cambio, en la cultura anglosajona se la conoce como Luna del huevo, por suceder en época de Pascua, cuando todo se decora con los famosos huevos de colores. En definitiva, se trata de muchos nombres para una misma Luna, cuyo color puede depender un poco del lugar desde el que la mires, pero siempre sin salir de las tonalidades habituales.
Imagen | BiaAurelio (Wikimedia Commons)
En Xataka | La contaminación lumínica es un problema cada vez más grande. Así que unos investigadores la han puesto en un mapa
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por
Azucena Martín
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