De Ultimo Minuto
Un gran movimiento comercial alrededor de la mano de obra haitiana en Bávaro

La percepción de seguridad en El Hoyo de Friusa ha sido objeto de debate en los últimos años, pero ha concitado muchísima mayor atención de la opinión pública a partir de la marcha contra la migración ilegal haitiana, convocada en la zona el pasado domingo por la Antigua Orden Dominicana.
Lo cierto es que allí hay un gran movimiento comercial alrededor de la mano de obra haitiana, sobre todo en los hoteles que están dentro de Friusa, y en otras actividades económicas de Bávaro. Además, en esa zona se observa una convivencia pacífica entre dominicanos y haitianos.
En 2022, el entonces director general de Migración, Enrique García, calificó la zona como “la esquina más peligrosa en el país”, en referencia a la masiva presencia de haitianos indocumentados. Sin embargo, días antes de la marcha, el programa N Investiga recibió videos de fuente externa de residentes del sector negando que sea un lugar violento y afirmando que la convivencia entre dominicanos y haitianos es pacífica.
Para tratar de comprobar cuál es la realidad, N Investiga acudió al Hoyo de Friusa y a otro sector aledaño, Mata Mosquitos, que no estaba incluido en el trayecto de la pasada marcha aprobado por las autoridades, pero al cual grupos de infiltrados, según explicó el organizador oficial de la marcha, la Antigua Orden Dominicana, intentaron ingresar por la fuerza. Allí conversamos con dominicanos y haitianos legales e indocumentados.
“La esquina más peligrosa del país” y “El pequeño Haití de Bávaro”, “Las autoridades no pueden entrar”, “Eso lo manejan los haitianos”, son algunas de las afirmaciones que ha recibido el Hoyo de Friusa.
Este sector ha pasado de ser un área eminentemente industrial a un populoso sector con mucho dinamismo comercial. En la avenida España, una de las principales vías comerciales de la zona, hay un pequeño taller de puertas y ventanas. Su propietaria, Cristina Encarnación, se mudó de la capital a Friusa junto a su esposo hace 4 años.
“¿A quién le vende?”, se le pregunta. Y ella responde:
“Bueno, le vendo a mucho público porque hago trabajo afuera, pero también le vendo mucho a los haitianos, que para nadie es un secreto que hay muchos aquí… o sea, este negocio está hecho especialmente para venderle a los haitianos. No, no está hecho especialmente para venderle a los haitianos porque tenemos todo tipo de público; de hecho, le vendemos a extranjeros, gente de para allá del Cortecito, pero en realidad el mayor público es haitiano”.
La señora Encarnación vive en Friusa y deja claro que la convivencia con los haitianos es pacífica y provechosa. “No, no tengo miedo porque aquí a mi negocio nunca ha venido uno a faltarme el respeto, y como yo de aquí a mi casa, no sé decirle otra gente, por ejemplo, en la calle, pero si le digo esto le estaría mintiendo”.
Más de mil pueden votar
No hay estadísticas oficiales del total de dominicanos residentes en este sector, ni mucho menos de los haitianos, pero de acuerdo a datos de la Junta Central Electoral hay 1,141 personas hábiles para votar. Sin embargo, es evidente a simple vista que en la zona residen una cantidad considerablemente mayor de dominicanos que no están en este padrón. Hay negocios dominicanos y haitianos.
En el recorrido, se observó otra tienda cuya dueña es una ciudadana haitiana que dice estar legal en el país. Al principio estaba reticente a hablar, mientras las demás empleadas que estaban se escondieron, pero finalmente lograron hablar.
La comerciante dice que nació en Haití y que es dominicana desde hace como 5 años. En cuanto a la relación entre dominicanos y haitianos, es “muy bien, muy bien”.
-¿Cómo tú pones este negocio aquí?
-“Trabajando, trabajando fuerte aquí”.
-¿Y dónde tú vivías antes?
-Higüey.
–Tú llegaste a trabajar en hoteles y cosas de esas.
-Yo trabajo en la construcción. Fajando fuerte yo.
-¿Usted?
-Sí.
-O sea, ¿cómo es la construcción? ¿Y haciendo qué?
-Trabajando, trabajando lo que la mujer pueda hacer.
-¿Cómo, cuáles?
-De todo, pero la mujer aquí trabaja fuerte. Hace de todo aquí, pintura, masilla, de todo.
-¿Y cómo le pagaban?
–Muy bien, porque yo llegué a tener lo que yo quería.
-Usted supo ahorrar. ¿Con lo de la marcha se asustaron ustedes?
-Yo no.
-Bueno, porque tú eres residente.
-No, por eso, no, por eso no. Yo sé que Dios no va a dejar nada mal hacer a mí.
La madre de tres hijos nacidos en República Dominicana niega los altos índices de criminalidad en Mata Mosquito, un sector ubicado a unos cinco minutos de distancia del Hoyo de Friusa.
-Los haitianos que viven ilegales en Mata Mosquito, ¿tú tienes relaciones con ellos? ¿Le vendes? –se le pregunta a la comerciante.
-Claro, tengo hasta familia que viven allá también. Esa gente es trabajadora, también hace su trabajo, no están haciendo nada de mal, están hablando mal de Mata Mosquito, es mentira de esto.
-¿Qué es mentira?
-Es mentira diciendo que Mata Mosquito hay gente matador, hay gente violadora, asesino, asesino de todo, pero no, no es verdad. Esa gente son gente, vive tranquila también, trabajando, levanta temprano. Si tú quieres ahora mismo llegue a Mata Mosquito; tú va a ver, tranquilamente, es que están hablando de cosas mal de esa gente, esas gente son gente trabajador igual como todos, claro que sí.
-Bueno, igual que todo también debe haber delincuencia como en toda parte, porque…
-Tal vez encuentre uno o dos, pero no todos, están hablando feo de Mata Mosquito, no es verdad; yo te digo, no es verdad, tal vez encuentre aquí mismo, aquí mismo, aquí hay delincuente también, pero ven acá en todos los sitios, encuentre dos o uno, o cinco también, pero no todos.
-Ya perfecto.
–Aquí yo vivo bien, mi amor, con todos los dominicanos, es mi amigo, amiga, compré mi mano, me da consejo esa gente, compró también aquí, me da consejo esa gente; como te están hablando, dizque los dominicanos no quieren saber de dominicanos, no, a mí no, a mí aquí si yo necesite consejos, yo llamo cualquier dominicano, que son mis amigos; yo le digo, yo puedo hacer eso así, así. Si se puede, me dijo que si, si no, me dijo que no.
-Yo creo que tú te has adaptado muy bien. ¿Tú crees que todos los haitianos han tenido esa misma oportunidad que tú?
-Bueno, claro, claro que sí.
Friusa cuenta con estaciones de gasolina, policlínica, supermercados, bancos, restaurantes, centro comunitario, plazas comerciales, restaurantes, salones, barberías, farmacias. Hay dos escuelas públicas, innumerables escuelas privadas, un destacamento que está excelentemente bien puesto, se llama Mayor Manuel De Jesús Guerrero De León.
Hay destacamentos en pueblos importantes en peores condiciones. Hay una gran antena, lo que demuestra que este lugar es de interés para las autoridades por el destacamento construido aquí. Hay fiscalías también. O sea es todo un barrio grande, bien organizado en ese sentido.
Hay un parte llena de ruido y polvo, con mucha suciedad, porque las calles no están limpias; se ven muchos automóviles, muchos motores, una vida bien dinámica en esta zona de Friusa.
Algo sorprendente es cómo gran parte de los comercios de la zona se sustentan, en un porcentaje muy alto, de los haitianos legales e ilegales residentes en el sector, propiciando una considerable cantidad de negocios que no me esperaba.
Aquí hay negocios en cada centímetro del recorrido. Ahora, un dato interesante es que vimos muchos hoteles como estos, construidos por empresarios dominicanos. Los hay grandes y pequeños, de una habitación; depende del tamaño de esa habitación, con baño pequeño, una cama, pues se alquilan entre 8,000 y 14,000 pesos mensuales a los ciudadanos haitianos. Eso es un buen negocio que tienen algunos empresarios dominicanos específicamente.
Los entrevistados fueron escogidos al azar. Uno de ellos es el dominicano Andrés Guzmán, residente en la zona, que trabaja en un circo; abordó el recorrido, interesado en dar su punto de vista de la problemática del sector, empezando por la falta de servicios básicos.
Guzmán es acróbata residente en Altos de Friusa. Dice: “Ah, pero ahí hay muchos haitianos en los Altos de Friusa. “Una manada, ¿más que aquí?” “Más que aquí. Aquí no se ven”.
-Exacto, ¿y por qué tú vives ahí?
-Porque la renta es más accesible.
–¿Cuánto pagan allá arriba?”
-De 10 mil en adelante, 12 mil y así y…
-Pero aquí me dicen que hay hoteles de 8000, 14,000…
-y siempre así pero… . Aquí son más baratos porque es diferente, aquí es como más… Lo que usted está viendo aquí, no es lo que es que hay arriba, la realidad está allá arriba, en Mata Mosquito. Nosotros ayer estábamos grabando algo, y la basura aquí se ve bien, allá arriba es que hay basura, allá arriba queman la basura, allá arriba no pasa el camión de la basura, pasa quizá un martes y hay que pagarle, a pesar de que lo manda el Gobierno, tenemos que pagarle, porque si tú no le pagas el semanal…
-¿Cuánto le pagan para recoger la basura?
-Depende si una sola persona se le da 500 pesos semanal.
-Semanal, ¿o sea que tienes que pagar 2 mil pesos para que te recojan la basura?
–Sí, mensual.
-¿Y a quién? ¿Al ayuntamiento?
–Al Ayuntamiento prácticamente.
Al cuestionarlo sobre cómo es la convivencia con los haitianos, dijo que en armonía, pero también señaló algunos casos aislados.
Guzmán añadió: “O sea, tú puedes entrar a Mata Mosquito, hay los haitianos, ¿cómo son los haitianos en general?
-No porque mire, lo que pasa hay una masa de ellos que son buenos, pero hay muchos que han venido al país que sí se dedican a hacer lo que se está diciendo. Sí, por ahí por Plaza Italia, hay mucha gente, hay motoconchos que les han quitado el motor, los han matado a puñaladas y no somos nosotros los dominicanos porque nosotros el que viene aquí de los dominicanos no viene a hacer eso, no viene a atracar, no viene a robar.
-Eso es la percepción que tú tienes que fueron los haitianos.
-Claro, porque eso es lo que se dice entre ellos mismos, los mismos motoconchos, aquí los motoconchos la mayoría son haitianos, ellos te dicen para Mata Mosquito yo no te llevo de noche. Los mismos haitianos porque le tienen miedo a unos cuantos que hay, porque no son todos.
-Hay mafias allá dentro?
–Eso no se decirle.
José Santiago, conocido en la zona como “Barba”, líder comunitario y propietario de un colmado desde hace 10 años, se unió a la conversación para negar categóricamente los titulares que hablan de alta incidencia de criminalidad organizada en la zona.
“Tenemos el índice más bajo de criminalidad que tiene todo el país”, dice.
-¿Pero cómo usted va a decir eso? ¿Por qué todo el mundo se ha llegado a lo contrario? –se le pregunta.
-Lo que pasa es que nosotros estamos llenos de influencia, de malos influencias y malos comunicadores, que no son comunicadores, son descomunicadores, porque cuando usted coge a hacer noticia falsa del polo turístico más importante de América Latina, usted es un desinformador de las noticias. El Hoyo de Friusa es la zona más segura de la República Dominicana.
Pregunta a dos residentes más, ¿ustedes están de acuerdo con eso? Yo estoy de acuerdo, 100 por ciento. “El Hoyo de Friusa. En Santo Domingo no hay un barrio más seguro usted puede buscar en los barrios de la alta sociedad no son más seguros que los otros, porque a la 8 de la noche en ningún barrio de Santo Domingo; usted se puede sentar afuera en la calle con un teléfono a usarlo sin temor a que desaprensivo vayan a atracarlo en esta zona no vivimos así.
Sin embargo, según los testimonios, a pesar del dinamismo comercial, esta comunidad enfrenta muchos otros desafíos y lo atribuyen a la poca atención que reciben de las autoridades.
José Santiago indica: “Bávaro sí carece, pero carece de muchas obras del Estado. Nosotros aquí no tenemos agua, aquí nos estamos bañando, escuche bien, en la zona turística más importante de América Latina nosotros no tenemos agua, nos estamos bañando con agua mezclada a las heces fecales. Las vías están intransitables en algunos lados. Este sector es pequeño pero, si usted va más arriba, Bávaro ha tenido un crecimiento increíble pero las avenidas están intransitables.”
“También denuncian la falta de drenaje pluvial y la suciedad en las calles resultado del constante paso de camiones hacia 5 minas de cal ubicadas en las inmediaciones”, agrega.
Según él, esas son “las únicas carencias, los males que nos afectan nosotros aquí nos hacen falta escuela porque nuestros niños, la escuela que tenemos es una sola muy pequeña y ya no da, porque el crecimiento de la población ha sido muy grande y ya está desorbitado ese tema, tenemos un liceo en la zona que me da pavor decirlo, nuestros niños le está yendo muy mal porque se ha metido el tema de las bandas a ese liceo y tenemos temor”.
Se trata de “bandas que se crean y hay niños en ese colegio que están ahora mismo sin temor a equivocarme, como se dice cuando la persona, adictos, que tienen tics nervioso en el liceo, usted puede hacer un reportaje con eso tic nervioso.
-¿Y las drogas, cómo están por aquí?
–Esos son temas que yo para hacerlo en esto no me gusta instituir; eso pone en peligro nuestra integridad física, yo con eso no me meto.
-Dice o sea que está muy abundante, fuerte.
La directora del Centro Educativo Nazaret, Nerys Geraldino, destaca que el plantel “no tiene conserjes, no tiene portero, no tiene digitadores, no tiene secretaria. No tiene profesores. No tiene profesores”.
“Nos encontramos con que estaban limpiando el plantel. No había docencia debido a un paro de labores de la ADP en Verón por falta de personal administrativo”, continúa.
La escuela tiene 788 niños en dos tandas, de los cuales, según su directora, el 80 por ciento son dominicanos y el restante 20 por ciento de origen haitiano.
–¿Cuántos niños no tenían registro de nacimiento? –se le pregunta.
-Muy poco. Le puedo decir que un 10 por ciento como mucho.
-Que no tienen.
-Correcto.
-Y esos son los haitianos.
-Que hay que ponerle que son extranjeros.
Algunos de los 27 maestros con los que apenas cuenta esta escuela, hablaron de cómo vivieron la marcha del pasado domingo.
La psicóloga del centro dice esto: “Nos asustamos un poco porque ustedes saben que en esas manifestaciones algunas personas que están trabajando pueden salir lesionados. Por ejemplo, tengo un primo que salió lesionado en un ojo cumpliendo con los horarios de trabajo.
-¿Y qué le pasó? ¿Alguna pedrada o algo?
-No, el caño del agua, el caño del agua le cayó justo en su ojo y ahora mismo está de licencia porque tiene algo en la córnea del ojo. Pero para los niños fue muy demasiada tensión para los niños, mucha tensión. Nosotros no suspendimos clase ningún día por los niños, porque los niños estaban…
-y cuando llegó el lunes, me imagino que ahí usted se notó que estaban en tensión.
-Sí, se lo hablaban de eso, que tiraron una bomba por aquí y que tiraron algo por acá.
–Ay, qué pena. Qué pena. La delincuencia es tan alta como manifiestan y tan peligrosa.
-No, mire, aquí todas tienen celulares buenos y salimos a toda hora con nuestros celulares. Vivimos aquí mismo.
-Pero es verdad que, por ejemplo, como se llama, Mata Mosquito, es una zona difícil, mata mosquito.
-Bueno, hay muchos ilegales, que es un pueblo que fue hecho, que donaron esa tierra, y hay muchos ilegales, pero igual nosotros transitamos por allá…
Desde octubre pasado hasta el 3 de abril de este año, se han realizado 130 operativos en Friusa y Verón, donde han sido detenidos y repatriados 9,405 extranjeros, en su gran mayoría haitianos. Y el Ejército también informó ese mismo día que ha detenido 49,808 inmigrantes e incautado 555 motocicletas en el curso de este año en distintos puntos del país, muchas de ellas utilizadas para el transporte clandestino de inmigrantes. La gran pregunta es cuántos de esos volverán o ya han regresado al país.
La intensidad y frecuencia de estas operaciones es confirmada por una haitiana de 65 años, vendedora ambulante de cremas y productos de higiene dental, quien tiene más de 45 años residiendo en República Dominicana, de ellos 28 en Friusa. Explica que los operativos de Migración impactan su economía, porque hay menos compradores.
A una vendedora ambulante se le preguntó cuánto vende ahora a diario, y ella respondió que unos 400 o 500 pesos.
-¿Y antes cuánto usted hacía? Antes, un 2,000 pesos diario, un 3,000 pesos.
-Pero cuando dice que ahora, es ahora que están haciendo los operativos o lo hacían de antes los operativos?
–Los operativos de recogedera, no, antes siempre lo han hecho, pero ahora están más fuertes.
-¿Ahora en los últimos días o ahora en los últimos meses?
–Mira, desde que subió el presidente está fuerte la cosa.
-¿Cuando subió Abinader?
–Desde que subió Abinader, casi todos los días, aquí en Friusa, recogen un viaje.
-Y tu familia no tiene miedo, que te recojan.
-Nosotros vivimos bajo el abrigo de Altísimo. ¿De Él?
-¿Del Señor? ¿De Dios?
-Bajo el abrigo del Altísimo.
Una zona donde es mucho más notable la población haitiana es el barrio Altos de Friusa, donde ya se pueden leer servicios en creöle. Ya es otra zona donde hay más haitianos que dominicanos. Hay un negocio que puede ser la visa dominicana, está todo en creöle me imagino, o en francés, actas de nacimiento, etcétera.
La joven que atiende el negocio de celulares dice no hablar español.
-¿Hay un abogado aquí, un abogado para hacer todas estas legalizaciones, necesita un abogado para buscar una visa, un acta de nacimiento, ¿quién lo busca? Tú no hablas español y entonces tú solo atiendes clientes haitianos, –se le pregunta.
Luego vino un socio, que asegura que la documentación que ellos buscan es en Haití.
-Esas legalizaciones, ¿son para dominicanos o para haitianos que quieren ser dominicanos?
-Para haitiano, un papel como un papel de escuela, ¿tú sabes? Sí. No dizque un papel de aquí.
-No. ¿Y quién le hace esa diligencia? ¿Quién es el socio que hace esa diligencia?
-El vive en Estados Unidos.
-¿Y cómo él consigue, por ejemplo, un acta de nacimiento de un haitiano?
-No, pero no es sencilla, con guagua.
-¿Pero son legales o ilegales?
-¿Cómo así?
-O sea, son realmente actas de nacimiento, de verdad, porque tenemos entendido que los haitianos nos sacan mucho de este nacimiento.
-No, ¿cómo así? Todo el mundo tiene su acta de nacimiento, sin acta de nacimiento cómo puede vivir.
-¿Tú tienes el acta de nacimiento de Haití o de aquí?
–Yo tengo de aquí.
-¿Nos enseña una documentación carnet para que avala que es legal? No, yo no soy inmigración, yo no soy inmigración.
-No excúsame tú. Pero yo viví en Elías Piña, pero ahora…
-Bueno, pero ya que me lo enseñaste, enséñamelo. Pero no, yo no soy de inmigración.
–No, pero eso no hay nada, pero eso no hay nada.
-¿Y qué es esto?
-Es una solicitud.
-¿Una solicitud de qué? De cédula. Junta Central Electoral, Ensanche Luperón.
Flujo de dinero en la zona
Como evidencia del gran flujo de dinero que se mueve en la zona, hay numerosos anuncios de aplicaciones como MonCash, de la telefónica con sede en Haití, Digicel y Natcash, de su competencia, la compañía Natmovil, que permiten a los usuarios realizar depósitos, retiros, transferencias de dinero, recarga de planes de datos. En el sector también es notable la presencia de trimotores típicos del vecino país.
Mata Mosquito
Es un sector próximo al Hoyo de Friusa, aproximadamente a unos 5 minutos de distancia en vehículo. Es un asentamiento de haitianos que invadieron los terrenos hace aproximadamente 15 años tras un desalojo en otro sitio que dio paso a la construcción de un campo de golf. Arrabalización, faltas de calles y aceras y desvencijadas casas fue el escenario que se vio en el recorrido, además de esta advertencia.
Lewis, un bartender residente en Mata Mosquito, advierte que hay tener cuidado al pasar por allí. ¿Por qué dice eso?
“O sea, le digo porque, realmente, al estar haciendo el reportaje y todo eso, si no tiene un apoyo en sí de la autoridad, de la autoridad, ¿me entiendes? Tuve la empatía de decírselo, para que quizá no pase para allá y sabe que esa persona no es muy razonable que digamos, para que no le vaya a pasar algo”.
-Y tú pasas con tu motor y no te asaltaron.
-Yo siempre paso y todo por acá, porque ellos mismos tienen tiempo conociéndome sabe ya yo vivo aquí, pero si no que, como tal, la cosa me entienden si yo mismo, por ejemplo, estoy grabando lo que sea cualquiera puede ponerse bruto porque yo saben que todo está caliente.
De todas maneras, N Investiga entró al lugar sin problemas; hay muchos están en la calle, hablando o viendo sus celulares, más hombres que mujeres. Dos haitianos accedieron a hablar.
A uno de ellos se le pregunta en qué trabaja. “En construcción, manejamos todo, conchiando, yo…”
-¿Cuánto tiempo tienes aquí?
-Yo tengo cuatro años. ¿Cuatro años?
-¿Y te va bien?
-Oh, va bien. Y a veces me sabe por cómo está la vaina y la Policía anda en migración…
-¿Migración viene mucho por aquí?
-Sí, la Policía pasa por aquí también.
-¿Cuánto te costó llegar aquí al país?
–Me cuesta 25 mil pesos.
-Porque me hablan hasta vez 50 mil, ¿es verdad?
-Oh, claro, wow…
-Entonces yo no entiendo, porque si entran a la Policía y entran a Migración a llevárselos, ¿por qué siguen aquí, o sea, por qué hay tanta gente no se lo llevan a todo, a quién se lleva?
-Se llevan a la gente, a los ilegales.
-Pero tú estás ilegal y no te han llevado?
-Me llevaron también y devolviste pagas mi cuarto.
-Ah, ¿pagaste para que te soltaran?
–Pero claro.
-¿Cuánto pagaste?
-20 mil pesos.
-¿A los policías?
Claro.
-¿Y te sueltan?
-Sí.
Migración y corrupción
Resulta sumamente fácil para los deportados regresar al país dada la corrupción. En el mismo sector, otro albañil haitiano que tiene más de 15 años viviendo en República Dominicana y dice tener un permiso de residencia laboral que nunca enseñó.
-Ah, tú tenías un permiso de entrada para trabajar para eso que daban, ¿para después devolverte?
-Sí, para siempre. Ah, ok.
-¿Y tú tienes tu familia aquí?
-Sí, yo tengo una niña aquí.
-¿Pero vives con tu esposa o…?
-Sí, solo una niña.
-¿Y en qué trabaja tu esposa?
–Está trabajando en una residencia, por ahora.
-¿Y tú ganas bien?
-No tanto, no tanto.
-Pero yo te veo con celular y te veo… ¿No está trabajando hoy? ¿Por qué tú no estás trabajando hoy?
-No, ahora no está trabajando. ¿Por qué? Porque casi no hay trabajo.
Al igual que las demás personas con las que se habló, negó las afirmaciones de que supuestamente la Policía no puede entrar.
“Ya son varios de mis cuentos, la Policía no entra, y aquí la Policía está de día y de noche…
-Aquí no hay cuarteles.
-Hay cuarteles, hay de guardias, hay de marina. Pero no aquí, Mata Mosquito.
-No, pero aquí mismo hay afuera. Hay afuera.
-¿Cuánto pagas tú en la pieza, por donde tú vives? Al mes.
-Sí, una casita de madera, 4 mil 500, más o menos. Uno de los blocks, 8 mil.
-¿8 mil y tú vives en una habitación?
-Sí, de 5 mil. ¿De 5? 5 más.
-¿Y el agua? ¿No tienen agua aquí?
-No, no tienen agua. Bueno, comprada.
-¿Compran el agua?
Sí.
-¿Para beber o para bañarse? Para beber, para bañarse para todo.
Este dominicano que llama “morenos” a los haitianos deja bien claro quién manda.
Esto dice un dominicano residente en Mata Mosquito: “Sí, pero no es como dicen, que ellos controlan. ¿Quién controla a un dominicano? ¿Dónde tú has visto que un dominicano anda en miedo con ellos”.
-¿No son los haitianos que imponen la ley aquí?
–Pero nosotros somos dominicanos y no tenemos para, para que nosotros le tengamos para a ellos tienen que matarnos a todos…
Esto realmente parece una zona de guerra, en pobreza extrema. La basura en la calle, no tienen agua. Pero allí estuvo N Investiga. Por supuesto, hay un negocio como de recargar celulares, una academia de lenguajes, una barbería.
Desde luego, no podía faltar una banca, y los colmados. Según dijo alguien, esta zona de Mata Mosquito puede tener unos 4 kilómetros cuadrados, es grande, muy grande, algo que definitivamente está fuera de control porque lograr desalojar esta zona no es una tarea fácil, se dejó crecer y ya está incontrolable.
Entonces, habrá que buscar formas más creativas de lograr regularizar esta gente porque sacarlas todas, podría no ser posible…
Aun cuando hay quejas constantes de operativos, también se sabe y -así se confirmó- que hay corrupción, y eso es el cuento de nunca acabar. O sea, los operativos se hacen más bien -y muchas veces- para ganar dinero, no para solucionar problemas porque un joven que dio 20 mil pesos para que lo soltaran, eso llora ante la presencia de Dios.
O sea, es un círculo vicioso difícil de erradicar, donde hay tanta corrupción, pobreza, legalidad, permisos, haciéndose de la vista gorda y produciendo esto. Nada de eso se hace de la noche a la mañana, estamos en una película de Harry Potter.
Esto tiene años formándose, años que se saben dónde están localizados pero también se sabe cómo son de necesarios esta mano de obra, cómo se paraliza cuando sacan una cantidad inmensa de ellos. Los operativos no paran y hay videos de cómo salen corriendo por las calles. Era Trump, likes views, problema humanitario, extrema pobreza.
Otra mujer, que habló todo el tiempo cabizbaja, es trabajadora sexual. Tiene dos hijos, uno nacido aquí y otro en Haití.
-Cuéntame, estás triste.
–Tengo hambre.
El submundo que pueda haber en esta zona del Hoyo de Friusa, de Altos de Friusa y Mata Mosquito, de prostitución, trata y tráfico de personas, drogas y delincuencia, amerita una investigación social y una profunda labor de inteligencia, que ya debieron haber sido realizadas por las autoridades.
Según las cifras oficiales de 2024, la delincuencia en sentido general que involucra extranjeros, son en una abrumadora mayoría haitianos. De los 1,771 extranjeros detenidos en cárceles del país, unos 1,425 son haitianos, representando el 5% de la población general carcelaria, y el 80% de la población carcelaria extranjera.
Además, se registraron 212 homicidios en la República Dominicana que involucraron a ciudadanos haitianos. De estos, 122 estuvieron relacionados con conflictos sociales y 43 con actos delincuenciales. El pasado año, ocurrieron 212 homicidios entre haitianos en territorio dominicano, aproximadamente el 16.4% de la tasa de homicidios acumulada en el país. Un patrón recurrente en estos delitos es el uso de armas blancas, presentes en el 49.6% de los homicidios perpetrados por haitianos.
Más estadísticas
Según el Análisis Estadístico de Criminalidad emitido por la Policía Nacional, al 29 de marzo de este año, la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes se mantiene en 7.79%, lo que significa una reducción de 2.9 puntos en comparación al año pasado. De esos, 1.48 puntos corresponden a haitianos.
En el caso de la provincia que nos ocupa, La Altagracia, donde están ubicados Mata Mosquito y Friusa, la tasa de homicidios realizados por dominicanos es de 12.23, mientras 3.76 son cometidos por haitianos, un porcentaje considerable pero que no es el más alto, pues Montecristi tiene una tasa de 10.19 de homicidios cometidos por haitianos y 13.39 por dominicanos, seguido de Azua, con una incidencia de 6.99 de haitianos y 15.72 de dominicanos; Elías Piña, con 6.49 de haitianos y 19.48 de dominicanos; y Dajabón, donde sorpresivamente haitianos y dominicanos se involucran por igual en este delito con una tasa de 5.61.
Las zonas con menor incidencia de haitianos cometiendo homicidios son Santo Domingo Este con apenas 0.67, Santiago con 1.17, Puerto Plata con 1.24, Santo Domingo Oeste con 1.50 y Santo Domingo Norte con 1.87.
Como si se tratara de una película, la madrugada de este viernes y este mismo sábado también, Migración sorprendió al Hoyo de Friusa y Mata Mosquito con un operativo encabezado por el director de la institución, vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, y un amplísimo contingente compuesto por 100 agentes, drones y helicópteros.
Pero se necesita mucho más que este intento de calmar la indignación de algunos ante la migración ilegal haitiana.
The post Un gran movimiento comercial alrededor de la mano de obra haitiana en Bávaro appeared first on N Digital.
Actualidad, facebook, Nacionales, Nuria: Investigación Periodística, Portada, twitter, Últimas Noticias, Autoridades, bávaro, Comercio, ejercito, Friusa, gobierno, haitianos, mano de obra, Mata Mosquito, Policía La percepción de seguridad en El Hoyo de Friusa ha sido objeto de debate en los últimos años, pero ha concitado muchísima mayor atención de la opinión pública a partir de la marcha contra la…
The post Un gran movimiento comercial alrededor de la mano de obra haitiana en Bávaro appeared first on N Digital.