Opiniones
Vlog de Marc Vidal: «TRUMP desata el KAOS y anuncia ARANCELES RECÍPROCOS para TODO el PLANETA»

DONALD TRUMP desata el KAOS y anuncia ARANCELES RECÍPROCOS para TODO el PLANETA
Donald Trump ha desatado lo que muchos consideran una tormenta económica sin precedentes con la aprobación de aranceles masivos recíprocos, aunque con ciertos descuentos, como él dice, que afectarán prácticamente a todos los socios comerciales de Estados Unidos, incluida especialmente la Unión Europea y China. Esos aranceles, que van desde el 10% al 20%, e incluso otros porcentajes para algunos países, sobre productos importados suponen que la economía planetaria entre en un territorio desconocido, un territorio que aunque tiene referencias históricas, no pueden identificarse con el mundo que hoy tenemos, interconectado, digital, tecnológico y especialmente endeudado.
Para entender lo que está sucediendo, debemos clarificar qué son los aranceles. En términos sencillos, los aranceles son impuestos que se aplican a los productos importados cuando entran en un país. Su objetivo principal suele ser proteger la industria nacional de ese país al encarecer los productos que vienen del extranjero o que generan ingresos para el Estado que los impone.
Trump hoy justifica esta medida como una respuesta a lo que considera impuestos y barreras comerciales injustas por parte de otros países, como, por ejemplo, el impuesto de valor agregado europeo (nuestro IVA) o los impuestos digitales a empresas tecnológicas de Estados Unidos. Sin embargo, un análisis más profundo sugiere que existen al menos otras dos motivaciones más complejas detrás de esta decisión. La primera motivación podría relacionarse con su política «America First», es decir, un enfoque que priorizaría los intereses económicos nacionales de Estados Unidos sobre cualquier otra consideración global. Este proteccionismo económico busca defender la industria estadounidense de la competencia extranjera y reducir el déficit comercial de su país.
Durante su primer mandato, Trump ya había impuesto aranceles significativos a China y a otros países, lo que llevó a tensiones comerciales y algunas renegociaciones, como el USMCA, un acuerdo entre Estados Unidos, México, y Canadá que reemplazó al conocido NAFTA. Además, no es la primera vez que Estados Unidos adopta una postura proteccionista. Existen precedentes históricos, como la ley Smutth-Hawley de 1930, que impuso aranceles elevados durante la Gran Depresión. Lejos de solucionar los problemas económicos en aquel momento, esa ley provocó una guerra comercial global que muchos historiadores consideran que agravó muchísimo la crisis económica de aquella época.
Ahora, en un contexto de fragilidad en la Unión Europea, los aranceles de Donald Trump llegan como un huracán a una casa con los cimientos bastante debilitados. El Banco Central Europeo, liderado por Christine Lagarde, se encuentra en una posición extraordinariamente complicada. Si baja las tasas de interés para estimular la economía, correrá el riesgo de alimentar la inflación. Si las mantiene elevadas para controlar los precios, podría asfixiar todavía más el crecimiento económico.
Las consecuencias de estos aranceles, independientemente de sus motivaciones, serán amplias y multifacéticas. Para las empresas europeas y de todas partes, va a significar un aumento significativo en los costos de exportación al mercado estadounidense, lo que podría reducir el comercio bilateral y global, y eventualmente afectaría al empleo en sectores orientados sobre todo a la exportación. Para los consumidores estadounidenses, estos aranceles podrían traducirse en precios más altos para los bienes importados, desde automóviles alemanes hasta vinos franceses o el aceite español.
La propia Christine Lagarde ha estimado que una guerra comercial de ojo por ojo, aunque sea un ojo con descuento, podría reducir el PIB de la eurozona en más de 121,000 millones de euros, un 0.8%, solo en un primer año. Pero ¿qué pasaría si esta política arancelaria desencadena en una guerra comercial total entre las principales potencias económicas mundiales? Un escenario en el que se meten aranceles recíprocos no solo afecta a sectores específicos, sino que desmantela décadas de integración comercial global y eleva los precios para que los consumidores de todo el mundo potencialmente vivan una especie de recesión global.