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Mundo Motor

La razón oculta tras las miles de patentes de Toyota

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Cuando uno escucha que, por undécimo año consecutivo, Toyota ha vuelto a ser la compañía automotriz con más patentes registradas en Estados Unidos, la primera reacción podría ser de simple asombro. 

Ciertamente, 2,428 patentes en 2024 no es una cifra menor, y mantenerse en el top 10 general de todas las industrias es un logro notable. Pero, ¿qué significa realmente este liderazgo en propiedad intelectual? ¿Por qué debería importarnos que un fabricante de autos acumule tantos registros? 

Resulta que esta cantidad de patentes no es un mero ejercicio de acumulación, ni tampoco una casualidad. Representa una ventana al futuro que Toyota está construyendo activamente. 

Más allá de las cifras

Hoy, Toyota está en plena metamorfosis, evolucionando de ser un fabricante de automóviles a convertirse en una “empresa de movilidad”. Y es precisamente la diversidad y profundidad de estas patentes lo que mejor ilustra esta transformación. Ya no hablamos solo de motores más eficientes o diseños más aerodinámicos, se trata de un espectro amplísimo que abarca desde la ciberseguridad para proteger nuestros vehículos conectados, hasta tecnologías avanzadas de asistencia al conductor que nos acercan a la conducción autónoma.

Pensemos un momento en las áreas específicas mencionadas: informática de borde (edge computing), vehículos eléctricos y de pila de combustible, movilidad como servicio (MaaS), robótica, telemática, conectividad vehículo-a-vehículo (V2V) y vehículo-a-todo (V2X). 

Cada una de estas áreas es, por sí sola, un universo de innovación. Juntas, dibujan el mapa de ruta de una compañía que no solo busca adaptarse a los cambios, sino que aspira a liderarlos. Este enfoque es totalmente estratégico. No se trata de patentar por patentar, sino de construir un portafolio tecnológico sólido que respalde las metas y objetivos futuros, especialmente en campos tan cruciales como la electrificación, los nuevos materiales y la conducción autónoma.

La razón oculta tras las miles de patentes de Toyota

Patentes que dibujan el mañana

Para entenderlo mejor, veamos algunos ejemplos concretos de las innovaciones patentadas recientemente. Uno realmente interesante es el “Tejido Reflectivo LiDAR”. Estos sistemas LiDAR son los “ojos” de muchos vehículos autónomos, pero históricamente han tenido problemas para “ver” objetos negros porque no reflejan bien la luz. 

Toyota ya había patentado un pigmento negro especial que sí lo hacía, y ahora han conseguido integrar ese pigmento en textiles. Imagínense ropa, mochilas o prendas de vestir que hagan a peatones y ciclistas mucho más visibles para los coches autónomos, incluso de noche o con ropa oscura. Esto es pensar en la seguridad desde ángulos completamente nuevos.

Otro ejemplo que nos habla del futuro energético es la “Transferencia de energía en el transporte mediante información de costos en tiempo real”. Con capacidad bidireccional, los vehículos eléctricos pueden no solo consumir energía de la red, sino también devolverla, funcionando como baterías móviles. 

Puesto que el precio de la electricidad varía según la hora y el lugar, esta tecnología permitiría al auto (de forma automatizada) decidir cuándo y dónde cargar o descargar energía para aprovechar las diferencias de precio, optimizando el gasto energético sin afectar las necesidades de viaje del conductor. Es una idea brillante tanto para flotas comerciales como para usuarios particulares, conectando el coche con la red eléctrica inteligente.

Y en el ámbito de la conducción colaborativa, encontramos patentes sobre “Sistemas y métodos para la gestión de maniobras cooperativas entre vehículos conectados”. Para que el tráfico del futuro sea más fluido y eficiente, especialmente con vehículos autónomos, estos necesitarán comunicarse y coordinar sus movimientos. 

Toyota está desarrollando métodos para que un vehículo pueda seleccionar inteligentemente con qué otros vehículos cercanos debe “hablar” y cooperar para realizar maniobras complejas, como incorporaciones o cambios de carril, de forma segura y eficiente. Esto va más allá del auto individual; es pensar en el ecosistema del tráfico.

Finalmente, incluso en tecnologías que ya se están desarrollando, como las pilas de combustible de hidrógeno siguen innovando. Han patentado una nueva arquitectura modular y un sistema de control que optimiza la distribución de energía dentro del sistema de pila de combustible. Esto no solo mejora la eficiencia y la durabilidad, sino que también equilibra el uso de la batería asociada, prolongando su vida útil. Es un refinamiento constante en busca de la excelencia.

Entonces, ¿qué podemos concluir de todo esto? Que el liderazgo de Toyota en patentes no es solo una estadística para presumir. Es la manifestación tangible de una visión a largo plazo, de una inversión sostenida en investigación y desarrollo, y de una apuesta decidida por diversificar su enfoque tecnológico. 

Mientras algunos fabricantes pueden estar centrando casi todas sus fichas en una única tecnología (como la electrificación pura), Toyota parece estar construyendo un abanico de soluciones, preparándose para distintos escenarios futuros y asegurándose de tener las herramientas necesarias para navegar un panorama de movilidad cada vez más complejo y conectado.

 

Cuando uno escucha que, por undécimo año consecutivo, Toyota ha vuelto a ser la compañía automotriz con más patentes registradas en Estados Unidos, la primera reacción podría ser de simple asombro. 

Ciertamente, 2,428 patentes en 2024 no es una cifra menor, y mantenerse en el top 10 general de todas las industrias es un logro notable. Pero, ¿qué significa realmente este liderazgo en propiedad intelectual? ¿Por qué debería importarnos que un fabricante de autos acumule tantos registros? 

Resulta que esta cantidad de patentes no es un mero ejercicio de acumulación, ni tampoco una casualidad. Representa una ventana al futuro que Toyota está construyendo activamente. 

Hoy, Toyota está en plena metamorfosis, evolucionando de ser un fabricante de automóviles a convertirse en una “empresa de movilidad”. Y es precisamente la diversidad y profundidad de estas patentes lo que mejor ilustra esta transformación. Ya no hablamos solo de motores más eficientes o diseños más aerodinámicos, se trata de un espectro amplísimo que abarca desde la ciberseguridad para proteger nuestros vehículos conectados, hasta tecnologías avanzadas de asistencia al conductor que nos acercan a la conducción autónoma.

Pensemos un momento en las áreas específicas mencionadas: informática de borde (edge computing), vehículos eléctricos y de pila de combustible, movilidad como servicio (MaaS), robótica, telemática, conectividad vehículo-a-vehículo (V2V) y vehículo-a-todo (V2X). 

Cada una de estas áreas es, por sí sola, un universo de innovación. Juntas, dibujan el mapa de ruta de una compañía que no solo busca adaptarse a los cambios, sino que aspira a liderarlos. Este enfoque es totalmente estratégico. No se trata de patentar por patentar, sino de construir un portafolio tecnológico sólido que respalde las metas y objetivos futuros, especialmente en campos tan cruciales como la electrificación, los nuevos materiales y la conducción autónoma.

La razón oculta tras las miles de patentes de Toyota

Patentes que dibujan el mañana

Para entenderlo mejor, veamos algunos ejemplos concretos de las innovaciones patentadas recientemente. Uno realmente interesante es el “Tejido Reflectivo LiDAR”. Estos sistemas LiDAR son los “ojos” de muchos vehículos autónomos, pero históricamente han tenido problemas para “ver” objetos negros porque no reflejan bien la luz. 

Toyota ya había patentado un pigmento negro especial que sí lo hacía, y ahora han conseguido integrar ese pigmento en textiles. Imagínense ropa, mochilas o prendas de vestir que hagan a peatones y ciclistas mucho más visibles para los coches autónomos, incluso de noche o con ropa oscura. Esto es pensar en la seguridad desde ángulos completamente nuevos.

Otro ejemplo que nos habla del futuro energético es la “Transferencia de energía en el transporte mediante información de costos en tiempo real”. Con capacidad bidireccional, los vehículos eléctricos pueden no solo consumir energía de la red, sino también devolverla, funcionando como baterías móviles. 

Puesto que el precio de la electricidad varía según la hora y el lugar, esta tecnología permitiría al auto (de forma automatizada) decidir cuándo y dónde cargar o descargar energía para aprovechar las diferencias de precio, optimizando el gasto energético sin afectar las necesidades de viaje del conductor. Es una idea brillante tanto para flotas comerciales como para usuarios particulares, conectando el coche con la red eléctrica inteligente.

Y en el ámbito de la conducción colaborativa, encontramos patentes sobre “Sistemas y métodos para la gestión de maniobras cooperativas entre vehículos conectados”. Para que el tráfico del futuro sea más fluido y eficiente, especialmente con vehículos autónomos, estos necesitarán comunicarse y coordinar sus movimientos. 

Toyota está desarrollando métodos para que un vehículo pueda seleccionar inteligentemente con qué otros vehículos cercanos debe “hablar” y cooperar para realizar maniobras complejas, como incorporaciones o cambios de carril, de forma segura y eficiente. Esto va más allá del auto individual; es pensar en el ecosistema del tráfico.

Finalmente, incluso en tecnologías que ya se están desarrollando, como las pilas de combustible de hidrógeno siguen innovando. Han patentado una nueva arquitectura modular y un sistema de control que optimiza la distribución de energía dentro del sistema de pila de combustible. Esto no solo mejora la eficiencia y la durabilidad, sino que también equilibra el uso de la batería asociada, prolongando su vida útil. Es un refinamiento constante en busca de la excelencia.

Entonces, ¿qué podemos concluir de todo esto? Que el liderazgo de Toyota en patentes no es solo una estadística para presumir. Es la manifestación tangible de una visión a largo plazo, de una inversión sostenida en investigación y desarrollo, y de una apuesta decidida por diversificar su enfoque tecnológico. 

Mientras algunos fabricantes pueden estar centrando casi todas sus fichas en una única tecnología (como la electrificación pura), Toyota parece estar construyendo un abanico de soluciones, preparándose para distintos escenarios futuros y asegurándose de tener las herramientas necesarias para navegar un panorama de movilidad cada vez más complejo y conectado.

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