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Europa, en busca de nuevos socios para la democracia

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​La Unión Europea se creó como un proyecto basado en valores como la paz y los derechos humanos. Pero el mundo va por otro camino. Y la UE oscila entre coherencia, autodefensa y búsqueda de nuevos aliados.  

“Con este informe sobre los derechos humanos y la democracia en el mundo, lo que queremos es afirmar un camino común para usar nuestras herramientas en su defensa”, dijo a DW Isabel Wiseler-Lima, eurodiputada luxemburguesa de la bancada conservadora y ponente del informe que se aprobó con una gran mayoría en la sesión plenaria del Parlamento Europeo en Estrasburgo el 2 de abril. 

Sin entrar en casos particulares, el informe advierte del creciente autoritarismo y de graves violaciones de los principios de universalidad de unos derechos humanos que fueron aceptados por la comunidad internacional hace cerca de ocho décadas. Entre ellos, el derecho a una vida sin tortura, a la libertad de expresión, a la igualdad de género, a acceso al agua, a la vida y a defenderla, a la no discriminación por raza, ni religión, ni orientación sexual.

“El informe del 2024 no da motivo para el optimismo”, dice a DW Francisco Assis, eurodiputado del bloque socialdemócrata, ponente permanente para Argentina y los países del Mercosur.

“Estamos viviendo una transformación radical en el mundo, un cambio para peor. Las autocracias ganan terreno y el respeto a los derechos humanos va en retroceso. Es más, con mucha lástima comprobamos que Estados Unidos, tradicionalmente demócrata, ha sufrido un cambio profundo, con un autócrata al mando del país”, sigue Assis.

En busca de socios para la democracia

“Todo esto le plantea a la Unión Europea un gran desafío: ¿qué queremos ser en el mundo?”, añade Assis, reafirmando la apuesta europea por la democracia, por un orden mundial e instituciones de justicia internacional.  Pero el planeta no va precisamente en esa dirección, las Américas tampoco. ¿No se está quedando sola Europa con su defensa de esos valores?

“Sí”, responde Assis, “pero esa soledad debemos superarla reforzando nuestras relaciones con otras regiones del mundo cercanas, tanto con América Latina como con África. Si bien tenemos los casos de Venezuela, el gravísimo de Nicaragua, Guatemala, El Salvador, hay varias democracias en el continente a las que debemos apoyar. Aunque Argentina nos preocupa, sigue siendo una democracia; Brasil está mucho mejor, Uruguay acaba de tener un cambio democrático totalmente normal”, apunta. Entonces, ¿cómo convencer a los díscolos de que la separación de poderes y la lucha contra la impunidad da mejores resultados? El político portugués remite al sistema de sanciones, pero también a la prédica con el ejemplo.

Entre las herramientas y la incoherencia

En este sentido, en el informe del Parlamento Europeo se ven con beneplácito herramientas europeas como las misiones de observación electoral y el premio Sájarov a la Libertad de Pensamiento, que en 2024 recayó en los líderes de la oposición venezolana. También se pide que se incluyan evaluaciones de impacto a los derechos humanos en los acuerdos comerciales de la UE.

“Si Europa proclama valores delante del mundo entero y, al mismo tiempo, no es capaz de garantizar su respeto por sus propios agentes económicos en el mundo, eso es una señal de incoherencia que nos costará muy caro”, advierte Assis.

Ahora más que nunca

“El mundo está de cabeza. Por eso mismo, es importante reflexionar sobre lo que Europa va a hacer para evitarlo”, comenta a DW Catarina Viera, eurodiputada del bloque ecologista.

“En cuanto a evitar violaciones a derechos humanos no basta con constatarlo. Es inaceptable que las decisiones de la Corte Penal Internacional, que se creó para que crímenes horribles no queden impunes, se tomen muy en serio en unos casos y en otros no”, añade Catarina Viera justo el día en que Hungría, miembro díscolo de la UE, anunciaba su retirada del órgano de justicia internacional. “Esto es una política de doble estándar que no hace bien a la defensa de los valores democráticos”, subraya. 

Y pone otro ejemplo: “La Comisión Europea, aduciendo simplificación para las empresas, propone excluir de la directiva de debida diligencia (CSDDD) la posibilidad de que las víctimas de violaciones a sus derechos sociales y ambientales puedan, con ayuda de sindicatos y organizaciones de la sociedad civil, llevar a los perpetradores ante la justicia en territorio de la UE”, dice Viera. Por lo pronto, esta semana esa directiva, producto de largas negociaciones, ha sido paralizada.

Catarina Viera, eurodiputada por Países Bajos del bloque ecologista, en Estrasburgo.
Catarina Viera, eurodiputada por Países Bajos del bloque ecologista, Estrasburgo, 02.04.2025Imagen: Fred Marvaux/EU

Fuerza para defender valores

Como fuere, el informe pro defensa de derechos humanos y democracia se da en una semana en que Estados Unidos anuncia medidas económicas que se saltan a todas luces las instituciones del orden mundial, y en que Europa presenta su nueva estrategia de defensa. ¿Cómo se entiende esto de una Unión Europea, que se creó como un proyecto de valores, de derechos humanos y de paz?

“Los valores, la defensa del medio ambiente, la paz son extremadamente importantes. Y la UE cree en ellos”, insiste Isabel Wiseler- Lima que, para defensa del bloque comunitario, ve menos problema en la incoherencia que en la falta de fuerza.

Isabel Wiseler-Lima, eurodiputada por Luxemburgo, del bloque conservador, ponente del informe sobre derechos humanos y democracia en el mundo, Estrasburgo.
Isabel Wiseler-Lima, eurodiputada por Luxemburgo, del bloque conservador, ponente del informe sobre derechos humanos y democracia en el mundo, Estrasburgo, 02.04.2025Imagen: Emilie Gomez/EU

“Tuve la suerte de crecer en un mundo donde lo primero era el pacifismo, y la preocupación por cuidar el medio ambiente y los derechos humanos era constante. Pero teniendo en cuenta lo que está sucediendo y los peligros a los que está expuesta la Unión Europea, las prioridades tienen que cambiar: Europa tiene que ganar competitividad e invertir en defensa. Porque si desaparecemos, ¿quién va a hablar de democracia, medio ambiente y derechos humanos? Tiene que hacerlo la UE. Para ello tiene que ser fuerte; si no, los socios en ninguna parte del mundo, tampoco en las Américas, nos van a escuchar”, concluye la ponente del informe sobre derechos humanos de las Eurocámara.
(cp)

   La Unión Europea se creó como un proyecto basado en valores como la paz y los derechos humanos. Pero el mundo va por otro camino. Y la UE oscila entre coherencia, autodefensa y búsqueda de nuevos aliados. 

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