Connect with us

Tecnología

El alcohol transforma a las moscas en súper seductores

Published

on

Científicos han descubierto cómo estos diminutos insectos aprovechan las sustancias alcohólicas de las frutas fermentadas para volverse irresistibles ante las hembras.

​Científicos han descubierto cómo estos diminutos insectos aprovechan las sustancias alcohólicas de las frutas fermentadas para volverse irresistibles ante las hembras.  

Los machos de la mosca de la fruta acceden al alcohol a través del que generan las frutas en descomposición, una sustancia que aumenta la producción de feromonas, haciéndoles más atractivos para las hembras.

Pero, además, tienen un mecanismo de control que sirve para poner un freno, lo que les permite obtener los beneficios del consumo de alcohol sin correr el riesgo de intoxicarse, indica un estudio que publica Science Advances en el que participó el Instituto Max Planck (Alemania).

«Drosophila melanogaster» y su atracción por la fruta fermentada

La mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) se siente atraída por el olor de la fruta en proceso de putrefacción, donde los microorganismos, especialmente las levaduras, se han multiplicado y han cambiado su metabolismo a la fermentación alcohólica, por ello la fruta podrida contiene cantidades significativas de alcohol.

El equipo demostró que existe un efecto directo y positivo del consumo de alcohol sobre el éxito de apareamiento de las moscas macho, debido a que, especialmente el metanol, aumenta la producción de feromonas sexuales.

Circuitos neuronales: el equilibrio entre atracción y aversión

Esa atracción por el alcohol está controlada por cómo la moscas macho detectan y procesan el olor de esa sustancia en sus cerebros, pues es importante que sopesen correctamente si la concentración de olor sigue siendo atractiva o ya es repulsiva para evitar la intoxicación etílica, explicó el Max Planck en un comunicado.

Los investigadores encontraron tres circuitos neuronales que se equilibran entre sí en esta evaluación del riesgo, es decir, la atracción y la aversión al alcohol.

Esto significa que las moscas tienen un mecanismo de control que les permite obtener todos los beneficios del consumo de alcohol sin correr el riesgo de intoxicarse», explicó el primer autor del estudio Ian Keesey. 

El equipo del Instituto Max Planck identificó tres circuitos neuronales que equilibraron la atracción y aversión al alcohol en las moscas de la fruta.
El equipo del Instituto Max Planck identificó tres circuitos neuronales que equilibraron la atracción y aversión al alcohol en las moscas de la fruta.Imagen: R. Sturm/blickwinkel/picture alliance

Vías neuronales opuestas: un descubrimiento único en la neurociencia

Los estudios neurofisiológicos demostraron que la atracción por el alcohol se basa en dos líneas de entrada sensorial para el etanol y el metanol. En caso de concentraciones excesivas y tóxicas, especialmente para el metanol, una tercera vía evoca repulsión. 

«Que distintas vías neuronales con valencia opuesta para el mismo olor se combinen para equilibrar la atracción y la aversión en función del estado fisiológico es una rareza», afirmó el investigador.

El estudio proporciona una de las primeras explicaciones exhaustivas de la atracción por el alcohol en un organismo modelo, desde la química a la ecología y desde el cerebro al comportamiento y viceversa, en palabras del Bill Hansson, también del Max Planck. 

FEW (EFE, Science Advances)

 

​Deutsche Welle: DW.COM – Ciencia y Tecnologia

Continue Reading
Advertisement