Tecnología
Científicos del CERN aseguran que el plan para construir el mayor destructor de átomos del mundo es técnicamente posible

El Futuro Colisionador Circular podría ayudar a revelar muchos de los enigmas de la física y el universo. Sin embargo, el proyecto enfrenta pruebas medioambientales, políticas y económicas.
El Futuro Colisionador Circular podría ayudar a revelar muchos de los enigmas de la física y el universo. Sin embargo, el proyecto enfrenta pruebas medioambientales, políticas y económicas.
La Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en inglés) afirmó el lunes (31.03.2025) que el ambicioso plan para construir el mayor destructor de átomos del mundo, el Futuro Colisionador Circular (FCC), no tendría obstáculos técnicos.
Hace casi una década, la CERN lleva estudiando la posibilidad de crear el FCC, un colisionador de átomos que sería construido a 200 metros de profundidad, a lo largo de la frontera franco-suiza y bajo el lago de Ginebra, en un radio de casi 91 kilómetros, con un túnel de unos 5 metros de diámetro.
En búsqueda de abrir «la puerta a lo desconocido»
Si el proyecto se llevara a cabo, en 2040 se realizarían experimentos de alta precisión para estudiar con más detalle la «física conocida», para después entrar a una segunda fase, prevista para 2070, que realizaría colisiones de alta energía de protones e iones pesados que «abrirían la puerta a lo desconocido», señala Giorgio Chiarelli, director de investigación del Instituto Nacional de Física Nuclear de Italia.
«La historia de la física dice que, cuando hay más datos, el ingenio humano es capaz de extraer más información de la que se esperaba en un principio», agrega Chiarelli, que no participó en los planes.
El sucesor del Gran Colisionador de Hadrones
Con la creación del FCC, la CERN busca reemplazar al Gran Colisionador de Hadrones, una red de imanes que acelera partículas a través de un túnel subterráneo de 27 kilómetros y las hace chocar a velocidades cercanas a la de la luz.
«Lo que queremos es un colisionador que genere 10 veces más energía que el actual. Cuando tienes más energía, entonces puedes crear partículas que son más pesadas», explica Arnaud Marsollier, portavoz del CERN.
Factibilidad del proyecto y Estados miembros
En su presentación, los científicos, ingenieros y socios de la CERN aseguran haber considerado al menos 100 escenarios para el nuevo colisionador, contemplando el impacto medioambiental, las ambiciones científicas y el alto coste del proyecto, llegando a la conclusión de que el proyecto es realizable.
Los responsables de la CERN prometen descubrimientos científicos que podrían impulsar la innovación en campos como la criogenia, los imanes superconductores y las tecnologías de vacío, que podrían beneficiar a la humanidad.
Asimismo, expertos independientes echarán un vistazo antes de que los 24 Estados miembros de la CERN -todos europeos excepto Israel-, decidan en 2028 si darán el visto bueno al proyecto, que solo para el 2040 podría costar unos 14.000 millones de francos suizos (USD 16.000 millones).
Esperanzas en resolver enigmas de la física
Expertos externos destacan la promesa de aprender más sobre el bosón de Higgs, la esquiva partícula apodada polémicamente «la partícula de Dios» que fue hallada en 2013, considerada una pieza clave en el rompecabezas para explicar cómo se formó la materia tras el Big Bang.
El nuevo colisionador «ofrece una oportunidad apasionante para la comunidad de la física de partículas, y de hecho para toda la física, en el escenario mundial», dice Dave Toback, profesor de física y astronomía en la Universidad A&M de Texas, y quien trabajó el ya clausurado colisionador Trevatrón de Fermilab (EE. UU).
«Para avanzar en la comprensión del origen del universo y del papel que desempeña el bosón de Higgs, la comunidad científica mundial necesita una máquina tan potente y rica en posibilidades como el FCC», asegura Catherine Biscarat, del laboratorio L2IT de la Universidad de Toulouse.
Oposición al proyecto del FCC
Sin embargo, no todos están de acuerdo con el megaproyecto. Grupos medioambientalistas y habitantes de la zona mostraron su preocupación por el impacto ecológico del proyecto. En un informe, la asociación ecologista Noe21 cuestiona el «astronómico consumo eléctrico» y su «excesivo» impacto climático, su coste y su envergadura.
«Los costes financieros, ecológicos y de funcionamiento son astronómicos. Sería mejor financiar proyectos científicos más pequeños», concuerda el físico Olivier Cepas, del Instituto Neel de la Universidad de Grenoble.
Oportunidades y competencia con China
Los científicos del CERN dicen que, de fracasar la construcción del FCC, Europa perdería terreno en el campo frente a China: «Existe una competencia y un riesgo real de que Europa pierda el liderazgo en ciencia fundamental, en particular en física de partículas de alta energía y las tecnologías que la acompañan, y creo que sería una lástima», afirma Fabiola Gianotti, directora general del CERN.
En la comuna francesa de Ferney-Voltaire, una de las zonas que el proyecto tiene contemplado, el alcalde Daniel Raphoz opina que el FCC sería «beneficioso para todos» y que tendrá efectos positivos sobre el empleo y la energía.
«La energía sobrante del CERN servirá para calentar la ciudad», añade.
Si el FCC no se construye aquí, el progreso se trasladará a otros lugares, advirtió: «Ocurrirá en China, (marcando) el declive europeo».
Editado por José Urrejola, con información de AFP y de AP.
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