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Toyota Hilux 48: la marca japonesa se estrena, por fin, entre los microhíbridos

Robustez e hibridación se dan la mano en este ‘revolucionario’ vehículo de la marca japonesa. Lo hemos podido conducir en condiciones muy exigentes, como debía ser. Leer
Aunque siempre que se habla de una pick-up, inmediatamente se piensa en trabajo, cada vez prima más en estos modelos la vertiente del ocio. Piense, por ejemplo, en el Ford Ranger Raptor. Y también empieza a calar el término híbrido, de hecho el Ranger (no en su variante Raptor) cuenta incluso con una variante enchufable (PHEV), primera de su categoría.
Pues bien, ahora es Toyota, quien abrió el melón de los híbridos quien estrena este tecnología sobre la Hilux. Concretamente, un sistema de 48 voltios, o suave, ligero o como quiera llamarlo y que aparece, por primera vez, en un modelo de la casa japonesa.
Aunque eso no supone merma alguna en sus contrastadas aptitudes off road, como hemos podido probar nada menos que en la Capadocia turca.
Porque hablamos de una de las pick-up más representativas del mundo, como demuestra sus 55 años de vida, nueve generaciones y más de 25 millones de unidades vendidas a lo largo de todo el planeta. Entre los principales atributos estéticos del exterior están la nueva parrilla tridimensional, los robustos paragolpes, los faros LED, las llantas de 18″ o los ocho colores de carrocería.
Bajo una configuración de doble cabina, con una longitud de 5,32 metros de largo, por 1,85 de ancho y 1,81 de alto, al que suma una caja trasera de 1,5 metros de largo capaz de soportar una tonelada de peso.
Todo ello respaldado por unas credenciales todoterreno de sobra conocidas, con una altura libre al suelo de 310 mm y unos ángulos de entrada, salida y ventral de 29, 26 y 23º, respectivamente al que suma un ángulo máximo de pendiente de 42,1º y de inclinación de 45º, así como una profundidad de vadeo de 700 mm.
En el interior, se mejoraron los niveles de refinamiento y calidad, al tiempo que se introdujo un nuevo sistema multimedia incorporando una nueva pantalla táctil de 8 pulgadas con un sistema operativo más rápido con sincronización móvil para Apple CarPlay y Android Auto.
Otras novedades se ciñen al equipamiento, que pasa a ofrecer de serie la apertura y arranque sin llave, el climatizador automático, los sensores de aparcamiento delanteros y traseros o un equipo de sonido JBL con nueve altavoces. También se mantiene la tecnología Toyota Safety Sense derivada de los turismos con un sinfín de asistentes que no hace sino confirmar el compromiso de la marca con la seguridad.
Su sistema de propulsión e absoluta novedad en el segmentoy en la marca. Parte del conocido bloque diésel de 2,8 litros y cuatro cilindros que entrega 204 CV y 500 Nm de par, al que se suma una arquitectura eléctrica compuesta por un pequeño motor de 12 kW (16 CV) y 65 Nm y alimentada por la energía almacenada en una batería de 48 voltios colocada bajo los asientos traseros.
Se logra así una mejora en el rendimiento del vehículo en determinadas fases hasta los 220 CV y 565 Nm, tanto en carretera como fuera de ella. Además, permite una ganancia significativa en el confort de la conducción al ayudar al motor de combustión en los inicios de marcha, transmitiendo mayor suavidad, reduciendo el ruido y las vibraciones, hasta el punto de ser tres decibelios más silencioso que el 2.4 diésel en solitario.
Mejoras como el nuevo tensor de la correa de doble brazo y la mayor resistencia del material del que está hecha contribuyen también a mejorar la experiencia de conducción y a un funcionamiento más silencioso. Además, como la frenada regenerativa cuenta con un régimen de revoluciones a ralentí más bajas, pasando de 720 a 600 rpm, se reducen el ruido y las vibraciones en el vehículo.
Del mismo modo, el Convertidor de Corriente Continua (DC-DC) permite que el motor eléctrico y la batería de 48V se integren con el resto del sistema eléctrico del vehículo. Por último, se ha renovadoelsistema Stop and Start ofreciendo una respuesta más rápida del acelerador al arrancar y un reinicio más silencioso, e incluso el conductor puede ser el que seleccione el tiempo de parada entre Normal y Largo, contribuyendo a un mayor ahorro de combustible al detener el motor en paradas prolongadas, más aún en uso urbano.
En concreto, el sistema de 48V reduce en un 5% el consumo de carburante frente al anterior 2.8 diésel sin hibridar, consiguiendo al mismo tiempo calcar los datos del 2.4B de 150 CV, lo que implica unas emisiones de CO2 de 265 gr/km y un gasto medio de 10,1 l/100 km. Con un depósito de 80 litros, eso supone contar con una autonomía media de 800 km sin repostar.
Sin embargo, la ciudad no es el escenario principal por el que nos estamos moviendo, pues aprovechando el maravilloso enclave turco en el que nos encontramos, lo prioritario, además de ver cómo actúa el sistema eléctrico, era confirmar que el Hilux sigue siendo uno de las pick-up con mejores aptitudes camperas del mercado.
Por un lado, se beneficia de los avances ya mencionados que aporta el sistema de 48V. Por otro, hay que destacar que estrena igualmente el sistema Multi-Terrain Select que se acciona mediante el interruptor de la consola central y ajusta los diferentes parámetros del coche en función del programa escogido: Auto, Arena, Barro, Tierra, Nieve o Piedras, algunos de ellos combinables con la reductora. Todos ellos están diseñados para regular la potencia y el deslizamiento de las ruedas, maximizando la tracción y la maniobrabilidad.
Durante la toma de contacto no te vamos a engañar, solo en las pruebas específicas impuesta por la marca, tuvimos que conectar el 4L (reductora) pero más en un ejercicio de demostración que en una necesidad. Porque ya con el 2H (propulsión trasera) el desparpajo que demuestra es excepcional, afrontando cualquier subida y cruce de puentes sin apenas esfuerzo.
Cuando la situación se complica, se puede activar el modo 4H (tracción total permanente) y solo en momentos de mayor exigencia, el comentado 4L. Si por algún casual te distraes y te quedas estancado, te quedará el bonus de poder bloquear el diferencial trasero convirtiendo a la Hilux en una auténtica trepa muros. No hubo obstáculo que nos impidiera seguir, ni siquiera un río que si bien no tenía demasiado caudal, la realidad es que parecía una zona asfaltada más.
Ahora bien, como siempre el que va a determinar el éxito de un modelo es siempre el precio y en este caso, el Hilux Mild Hybrid con carrocería Doble Cabina y acabado VXL ya está a la venta desde 51.250 € para particulares o desde 41.497 € sin IVA, para flotas, empresas y autónomos.