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Las bases de datos biométricos son la regla en Latinoamérica

Salvo México y Venezuela, el resto de los Estados que forman parte de esta región cuentan con modernos sistemas de recopilación de información personal de sus habitantes.
Con el avance tecnológico, la necesidad de registrar y controlar los datos personales de los habitantes de forma segura se hizo una necesidad.
Latinoamérica no ha sido la excepción, porque en la mayoría de los países que conforman esta región, los cambios en esa área comenzaron hace unos diez años, y actualmente se puede decir que casi todos tienen modernos sistemas de registro que cuentan con la información de quienes viven en su territorio.
La firma digital, huellas dactilares y registro facial forman parte de los llamados datos biométricos, que cada vez son de uso más frecuente tanto en el ámbito público como privado, y que son recopilados por los gobiernos a través de los documentos de identidad que emiten, donde se incluyen chips u otras herramientas que contienen esta información sensible, usada principalmente para corroborar la identidad de las personas.
Al tiempo que se avanzó en la recopilación de estos datos por parte de los gobiernos, se ha debido hacer lo propio en cuanto al resguardo legal de dicha información, la que, en la mayoría de los casos, se encuentra bajo la tutela del departamento gubernamental respectivo, ya sea el organismo electoral o judicial de cada país.
A continuación, una breve revisión sobre el tipo de las cédulas de identidad que se entregan en cada país de Latinoamérica y si contienen datos biométricos.
Sin datos biométricos
México cuenta con la credencial para votar como documento de identidad, que es otorgado por el Instituto Nacional de Electoral, pero el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum quiere convertir a la llamada Clave Única de Registro de Población (CURP), que es otro documento usado para identificarse, en una tarjeta de identificación con información biométrica de los mexicanos.
Venezuela es el otro país de Latinoamérica que no tiene una cédula de identidad con datos biométricos incorporados.
En proceso
República Dominicana inició este año (2025) su renovación de la Cédula de Identidad, la que tendrá los datos biométricos acorde con los estándares internacionales; estos serán resguardados por la Junta Central Electoral (JCE).
Modernos documentos de identificación
Guatemala tiene registro de información biométrica integrada al nuevo formato de su Documento Personal de Identificación (DPI), mientras que en El Salvador, el Documento Único de Identidad (DUI) cuenta actualmente con los datos del mismo tipo de sus ciudadanos.
En Honduras, en 2022 entró en circulación un nuevo Documento Nacional de Identidad (DNI) que contiene información biométrica y una versión digital. Los datos contenidos son manejados por el Registro Nacional de las Personas (RNP); esto incluye huellas dactilares, reconocimiento facial, escáner de iris, voz y otras formas de identificación digital.
Nicaragua cambió su legislación a fines de febrero, por lo que cada ciudadano cuenta ahora con un número de identificación desde que nace, y a partir de los 16 años debe sacar su Cédula de Identificación Ciudadana (CIC), que incluye datos biométricos.
Costa Rica cuenta con una Cédula de Identidad que tendrá su versión digital muy pronto, y que funcionará como una aplicación móvil en la que los ciudadanos tendrán su información personal, así como un registro biométrico y dactilar. Por su lado, Panamá renovó su Cédula de Identidad por una con tecnología biométrica.
Haití cuenta con la Carte d’Identification Nationale (CIN), una tarjeta que permite manipular datos multibiométricos.
Cerca de ahí está Cuba, que cuenta con el Carné de Identidad Cubano (CIC), que en su última versión incorpora un microchip con información biométrica codificada.
Colombia tiene la Cédula de Ciudadanía (C.C.) o Documento de identidad (D.I.), que es el documento oficial que debe poseer cada ciudadano mayor de edad. En su anverso se encuentra un código que contiene los datos biométricos de las personas.
Ecuador cuenta con un documento de identidad, la Cédula de Identidad, con datos de reconocimiento facial, firma digital y huellas dactilares. Esta información está bajo el amparo del Registro de Datos Biométricos, que es un sistema que almacena y administra este tipo de información.
En Perú, el Documento Nacional de Identidad (DNI) cuenta con un chip que contiene los datos biométricos de cada peruano, mientras que en Brasil el año 2022 se unificó el Documento Nacional de Identidad que también contiene este tipo de datos. Antes, cada estado brasileño emitía un documento de identificación diferente.
En 2023 Paraguay modernizó su Cédula de Identidad, que ahora cuenta con un chip con información biométrica. Por su parte, Bolivia cuenta desde 2016 con una Cédula de Identidad con biometría facial, 10 huellas digitales, firma digital y georreferencia.
Llegando más al sur, en Chile, la Cédulas de Identidad cuenta con datos biométricos, y desde hace un par de años se inició un registro biométrico de los inmigrantes que se encuentran dentro del territorio. Por su parte, Argentina cuenta con el sistema de identidad digital que utiliza la información biométrica de sus habitantes, la que se encuentra también en el Documento Nacional de Identidad (DNI). Aquí, la ley de protección de datos personales es la encargada de resguardar la información.
Finalmente, en Uruguay la Cédula de Identidad permite realizar transacciones digitales y sirve como documento de viaje oficial dentro del Mercosur y países asociados, lo que agiliza los trámites migratorios. Este cuenta con dos chips en los que se almacenan datos biométricos del propietario como la firma digital, verificación de la huella digital y validación de identidad.
(cp)
Salvo México y Venezuela, el resto de los Estados que forman parte de esta región cuentan con modernos sistemas de recopilación de información personal de sus habitantes.