Según Wikipedia, el Síndrome de resignación (en sueco Uppgivenghetssyndrom) es un síndrome disociativo que induce a un estado catatónico. Este desorden afecta, principalmente, a personas jóvenes que han padecido un trauma psicológico. Descrito como un síndrome cultural, ha sido observado principalmente en Suecia entre niños que buscan asilo y que provienen de países postsovieticos y de la antigua Yugoslavia.
El próximo 4 de abril nos llega a la cartelera Vida en pausa, una película que trata sobre este extraño síndrome, no reconocido por la Organización Mundial de la Salud, y que, al parecer, solo afecta a un país en el mundo, Suecia.
Escrita y dirigida por el griego Alexandros Avranas (director de la demoledora Miss Violence), Vida en pausa nos traslada a la ciudad europea en 2018. La pareja formada por Sergei y Natalia se han visto obligados a huir de su país con sus dos hijas pequeñas a Suecia, donde esperarán a que la Junta de Migración decida sobre su solicitud de asilo. Cuando esta es rechazada, una de las pequeñas cae en un misterioso coma.

LAZONA
Una película que trata, sin duda, un tema realmente espinoso, y que llega de la mano de un director que suele tratar los temas de manera brutal y descarnada, como si de una especie de alumno de Haneke se tratara. Además, ha obtenido disparidad de opiniones. Por ejemplo, el crítico Allan Hunter del medio Screendaily asegura que el director «ha creado un drama familiar tan escalofriante como cualquier historia de terror, una película fríamente intrigante».
Teniendo en cuenta que, quizás, esta película, por temática y contenido, no sea del gusto de todos e, incluso, pueda llegar a herir sensibilidades, nos quedamos con los comentarios positivos. Diego Batlle de OtrosCines.com asegura que al director «no le hace falta cargar las tintas con discursos (…) porque la dimensión individual, familiar y social de esta dolencia (…) se perciben en el trasfondo (…) de cada uno de los planos de esta inquietante e implacable película» y le otorga una puntuación de 3,5 sobre 5. Por último, Ernesto Diezmartínez de Letras Libres escribió lo siguiente: «Avranas nos entrega un impasible melodrama clínico en el que los encuadres extendidos y simétricos de Olympia Mytilinaiou permiten estudiar las reacciones de los cuatro miembros de la acorralada familia Gallitzin».
Sin duda, Vida en pausa es una propuesta radical para espectadores acostumbrados a los platos fuertes llegados de Grecia, una película que nos habla de una enfermedad desconocida y que, extrañamente, solo ocurre en un país en el mundo. Se estrena el próximo 4 de abril en cines.